domingo, 3 de enero de 2010

VACIO Y DESORDEN


En el principio, no había nada en el universo, excepto un vacío inmenso y sin fin. No había ni tiempo, ni historia, ni vida, ni luz, ni belleza, ni sonido. Los dos primeros versos de la Biblia dicen: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo...”

  • Vacio
  • Desorden
  • Tinieblas
  • Abismo

Patetico escenario. Esta parece ser también una descripción de cómo se encuentra la vida de muchos seres humanos hoy: Una existencia sin forma, sin sentido, y sin luz. Vidas sin carácter ni disciplina, vidas que carecen de significado, sin gozo ni satisfacción, vidas desordenadas y vacías, vacías por dentro, vidas que están en las tinieblas de la ignorancia, la depresión, la desesperanza, separadas de Dios, vidas inestables e inseguras.
¿Está tu vida vacía? ¿Quieres experimentar un cambio real, duradero, agradable para Dios, de tal forma que seas lleno de satisfacción, paz, gozo, amor, propósito, de verdadera vida abundante? Entonces no busques:


  • Una droga
  • Una botella
  • Una pastilla
  • Ni siquiera una visita ocasional a una iglesia
  • Ningún otro recurso ineficaz
No existe una vida tan destrozada y devastada que esté por fuera del poder de Dios para redimirla y transformarla.  Por la Palabra y la acción del Espíritu, la tierra fue transformada del vacío completo a la plenitud, la luz, la vida y la belleza. Asi puede suceder con la persona que hace un alto y se propone darle a Dios el control de su vida.
Necesitamos vivir en el poder del Espíritu Santo y en obediencia a su Palabra. Esta transformación es un proceso continuo que se lleva a cabo con nuestra saturación diaria en las Escrituras y la puesta en práctica de ella. No solo oidores, sino hacedores de lo que dice la Biblia.

Señor gracias por que tu eres luz y en ti no hay tinieblas, quiero que borres con tu sangre eficaz las áreas de tiniebla que halles en mi vida. Quiero que ilumines mi vida y la pongas en orden por medio de tu Santo Espíritu. Que siempre pueda andar en luz, como tú estás en luz. AMEN.