"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y enterrado,escribe cosas dignas de leerse, o mejor aún, haz cosas dignas de escribirse... - Benjamin Franklin


sábado, 23 de mayo de 2015

HABILIDADES GERENCIALES: COMPETENCIA “DEL NAUFRAGO”



De vez en cuando me detengo   a ver otra vez escenas escogidas de una de mis películas favoritas: El Náufrago, (Cast Away) con la actuación de Tom Hanks. Este filme pone de relieve el ingenio, la creatividad, la perseverancia, la estrategia y la determinación de una persona ante circunstancias sumamente desfavorables. Pues resulta que, hay una analogía interesante entre el naufragar y la gerencia postmoderna. 

La especialista en Gestión Humana Martha Alles,  en su Diccionario De Competencias, incluye lo que denomina competencia “Del náufrago”, y la define como “ La capacidad de sobrevivir y lograr que sobreviva la empresa o área de negocios en la que trabaja en épocas difíciles, aun en las peores condiciones del mercado que afecten tanto al propio sector, como a todos en general, en un contexto donde según los casos, la gestión pueda verse dificultada por  la ruptura de la cadena de pagos, recesión, huelgas o paros…”
Ante este panorama las organizaciones requieren de líderes  que  identifiquen las tendencias y dificultades de su propia empresa, que tengan la capacidad de analizar estas dificultades en función del contexto.  Además, el líder-gerente es capaz de proponer estrategias y cursos de acción, considerando que cada oportunidad es única para lograr el objetivo deseado.  El gerente con competencia de náufrago  tiene facultad para controlar las amenazas potenciales provenientes del mercado, de la industria o del entorno. Su objetivo personal es eliminarlas. No se siente menoscabado en lo personal por la situación problemática que le toca vivir. 

En contraste: un gerente con escasa competencia de náufrago, tiene una pobre percepción del efecto que tendrán los cambios y tendencias restrictivas de su entorno, perdiendo a su vez la posibilidad de transformarlas en oportunidades. Usualmente esta persona, siente que el hecho de tener que actuar en una empresa con problemas es una falla personal. El pronóstico de esta persona y su organización es reservado, y más aún  si opta por cruzarse de brazos y hacer cumplir el proverbio de que el capitán se hunde con su barco. 

Si bien es un enorme desafío asumir el liderazgo en situaciones críticas y de hecho, nadie quiere pasar por ellas, se puede trabajar en perfeccionar esta competencia, mediante capacitación y un ejercicio responsable del rol encomendado. 

 Diferente al náufrago solitario de la película, el líder-náufrago puede auxiliarse de sus mejores aliados y de consejeros externos que le ayuden a pensar, a planear, a readecuar la organización para lidiar con el momento crítico y sobreponerse al mismo.  De lograrlo, surgirá una institución más sólida, experimentada y modelo para otras de que ¡Si se puede!

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