Cada día está lleno de decisiones. Algunas parecen pequeñas, como elegir la ropa que vamos a usar o qué preparar para comer. Otras pueden cambiar el rumbo de la vida: aceptar o renunciar a un empleo, contraer matrimoio, mudarse, o dar un paso de fe que hemos pospuesto durante mucho tiempo. En medio de tantas opciones, el Salmo 34 ofrece una dirección sencilla pero profunda: “Apártate del mal y haz el bien; busca la paz y síguela.”
Muchas veces esperamos que Dios nos muestre todos los detalles antes de actuar, y nos comportamos como Gedeon, indecisos y piendo señales de confirmacion. Pero Dios frecuentemente comienza guiándonos por principios claros. Este salmo nos recuerda que una buena decisión no solo evita lo incorrecto, sino que busca activamente lo correcto. No basta con apartarse del mal; también debemos hacer el bien y perseguir la paz.
Hay decisiones que evitamos por miedo a equivocarnos. Queremos garantías absolutas antes de avanzar. Sin embargo, caminar con Dios muchas veces implica obedecer aun cuando no vemos el panorama completo. La dirección se aclara mientras avanzamos. Dios honra los corazones dispuestos a hacer el bien con sinceridad.
Hoy quizá enfrentas decisiones relacionadas con tu familia, tu trabajo, tus amistades o tu vida espiritual. Pregúntate: ¿esta decisión me acerca a la paz de Dios o me aleja de ella? ¿Estoy actuando por temor, orgullo o sabiduría? El Señor no promete una vida sin desafíos, pero sí promete acompañar a quienes desean caminar correctamente delante de Él.
🌱 Preguntas para reflexionar
¿Qué
decisión importante has estado posponiendo?
¿Qué
te impide dar el paso necesario?
¿Estás
buscando solo evitar problemas o realmente hacer el bien?
¿Qué
acción concreta podrías tomar hoy para buscar la paz?
¿Qué
necesitas pedirle a Dios para avanzar con sabiduría y valentía?












