"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y enterrado,escribe cosas dignas de leerse, o mejor aún, haz cosas dignas de escribirse... - Benjamin Franklin


miércoles, 16 de enero de 2019

LA LECCION DE LA OSTRA


"La vida en este mundo no valdría mucho si cada fuente de irritación fuera quitada, aun así la mayoría de nosotros nos rebelamos contra las cosas que nos irritan, y contamos como una fuerte pérdida lo que tendría que ser una ganancia.
Se nos dice que la ostra es inteligente, que cuando algún objeto irritante como un grano de arena llega a su interior, la ostra sencillamente la cubre con la parte más preciosa de su ser, y de allí sale una perla. La irritación termina allí al ser cubierta con esta formación de perla.
 Una verdadera perla, por tanto es una sencilla victoria sobre la irritación. Cada irritación que entra a nuestras vidas hoy es una oportunidad para crear una perla. Mientras más irritaciones nos arroje el diablo, mayor es la oportunidad que tenemos nosotros de hacer perlas. Lo único que debemos hacer es darles la bienvenida y cubrirlas completamente con amor. Eso es lo más precioso de nosotros, y esa irritación será quitada, y se transformará en perla. ¡Y qué colección de perlas tendríamos nosotros si hiciéramos esto!”-- Dr. Richard Seume

Anotación personal: Iniciar mi colección de perlas preciosas. 

DILO TODO A DIOS


Esta es una cita larga y es a la vez todo cuánto implica esta entrada en el blog.
“Dile a Dios todo lo que pasa en tu corazón, como quien descarga con un amigo todas sus alegrías y tristezas. Dile tus problemas, para que Él te pueda consolar, cuéntale tus alegrías, para que Él pueda moderarlas, dile a tus deseos, para que Él pueda purificarlos; exprésale tus antipatías, para que Él te ayude a superarlas; dile de tus tentaciones, para que Él te proteja de ellas, muéstrale las heridas de tu corazón, para que Él te las sane, exponle tu indiferencia hacia el bien, tú la inclinación al mal, tu inestabilidad. Dile cómo el amor por ti mismo te hace ser injusto con los demás, de cómo la vanidad te tienta para no ser sincero, como el orgullo enmascara lo que en realidad eres para ti mismo y para los demás.
Si derramas de esta manera delante de Él, todas tus debilidades, necesidades y problemas, no tendrás falta de temas de conversación. Nunca podrás agotar cada tema, ya que siempre se renovarán. Las personas que no tienen secretos el uno al otro nunca se quedan sin tener de qué hablar. Ellos no miden sus palabras, porque no hay nada que tenga que ser reservado para sí mismos, ni necesitan estar buscando cosas que cosas decir. Hablan de la abundancia del corazón, sin detenerse a evaluar, dicen lo que piensan. Bienaventurados los que pueden lograr este grado de familiaridad y profundidad en su comunión con Dios.”
François Fénelon
(1651-1715)

miércoles, 2 de enero de 2019

EL PASADO: ¿OLVIDAR O RECORDAR?


“No hablemos del pasado” frase usada y citada comúnmente, cuando de superar historias difíciles o desagradables se trata.

“No hablemos del pasado”, decimos, cuando desenterrar memorias trae consigo nostalgias agrias o agridulces.
“No hablemos del pasado”, porque algunas historias pueden boicotear  lo que se construye en el presente y arruinar el futuro.

Errores que cometimos, desgracias que sufrimos, culpas dormidas en nuestras conciencias. De todo aquello que nos lastima del ayer es de lo que solo Dios puede librarnos.

Y ahí están los museos, los libros de historia, las memorias contadas por los abuelos, los albums de fotografías añejas. Es para algunos un mundo de recreo retroceder: Recordar es vivir, dicen.

Aunque no está explícitamente planteado en el texto bíblico de Eclesiastés, en la lista de todo lo que tiene su tiempo y su hora en la vida, bien pudiera incluirse: Tiempo de olvidar y tiempo de recordar. Pero en efecto sí dice: “Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó” [i]

Pablo dice: “Una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”.[ii] Pablo olvidaba un pasado que humanamente era envidiable, pero lo hacía porque tenía delante un camino más excelente.

Todas las experiencias, positivas y negativas que gravitan en los archivos invisibles de nuestra memoria, son parte inherente de quienes somos hoy día. Si los recuerdos son dolorosos y dañinos, no hay que rumiarlos, pero sí realizar algún ejercicio espiritual o emocional de “cierre” que nos permita sanar.  Por otro lado, las experiencias positivas son dignas de refrescar como motivación e inspiración para agregar más capítulos gratos a nuestra historia, pero sin caer en la trampa de querer repetir o regresar a etapas que se consideran superadas.




[i] Eclesiastés 3.15

[ii] Filipenses 3: 13-14

VERDADERA LIBERTAD


Hace más de dos mil años, Jesús se paró frente a un grupo de personas en una sinagoga y leyó algo que siglos antes el profeta Isaías había escrito de él:

“El Espíritu del señor esta sobre mí,
 y me ha consagrado,
para llevar las buenas noticias a los pobres;
 me ha enviado a anunciar libertad a los presos
 y dar vista a los ciegos.
 A poner en libertad a los oprimidos
 a anunciar el año favorable del señor[1]
                                                                                             
¿Cuál es la libertad que cristo ofrece?

Simplemente es la libertad de ser lo que Dios quería que fuésemos cuando nos creó. Esa libertad ha sido estropeada por una variedad de fuerzas, pero más profundamente por el pecado, el cual ha puesto grillos y cadenas en toda nuestra vida.
¡Yo no! Diría usted. Esto fue justamente lo que dijeron los judíos cuando Jesús les ofreció por primera vez su libertad.[2] Ellos estaban todavía usando máscaras de religiosidad, y Jesús gentilmente les quito las máscaras y les dijo: cualquiera que hace pecado, esclavo es del pecado. Esto es cierto y deprimente.
Y es por eso que todos hemos usado máscaras, para  tapar lo que está debajo. Sin embargo Jesús continuó hablando y dijo: “  Si el hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”. Esta verdad es maravillosamente liberadora, verse libre al fin del temor, ya no tener que huir, ni usar máscaras, ni fingir libertad, ser verdaderamente libre en Cristo.
                                                                                                 
La libertad cristiana rescata al hombre de la paralizante sensación de culpa. Dios ya ha liquidado nuestra culpa, con la muerte de Jesús en la cruz.
La libertad cristiana, redime al hombre de ser dominado por lo que los demás piensan o esperan de él. Esa persona está libre para ser él mismo, el ser que Dios hizo, tal como es.
La libertad cristiana emancipa a la persona de la constante derrota que le causan sus malos hábitos y sus imperfecciones.
La libertad cristiana significa que podemos hablar honestamente con otras personas acerca de nuestras fallas, sabiendo que ellos padecen de lo mismo y nosotros hemos sido aceptados por Dios a pesar de ellas.
La libertad cristiana nos exonera de toda servidumbre, reglas viejas y nuevas cargadas de legalismo infructuoso.

Todos podemos lograr esta bendita libertad, porque la oferta de Jesús sigue en pie: “Si el hijo del hombre os libertare, seréis verdaderamente libres”.



[1] Lucas 4:18-19


[2] Juan 8:32-38



DE LAS TINIEBLAS A LA LUZ


LA LUZ DEL MUNDO

Un nuevo año empezó, gracias a Dios somos testigos de ello.   Mis primeros pensamientos giran en torno a lo que es en esencia el propósito de la iglesia en este mundo. La biblia lo muestra con claridad cuando registra las palabras de Cristo: “Ustedes son la luz del mundo. Una luz asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro padre que está en los cielos” [1] Luego el apóstol Pedro dijo: “Ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anuncien las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”[2].
        
           La obscuridad suele causarnos una sensación de inseguridad, incertidumbre y temor debido a la imposibilidad de distinguir si hay peligro acechándonos o si vamos a tropezar. Así está el mundo; gente vagando en tinieblas, cayendo en las trampas del príncipe de las tinieblas, tropezando y dando tumbos en la oscuridad del pecado.  Sin embargo alguien dijo: yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Y aquellos que somos de él, de Jesucristo el hijo de Dios, somos luz, la luz de esperanza que este mundo necesita para encontrar a Dios, como nosotros un día lo hallamos.

LA LAMPARA  
              
Hace unos meses estuve de visita turística en unas cuevas, que, de no ir acompañados de guías que portaban linternas, hubiera sido una experiencia aterradora. En un momento del trayecto, solo para que experimentáramos la sensación de completa obscuridad y silencio, los guías apagaron las linternas por un minuto y nos pidieron hacer silencio. Solo sentíamos nuestra propia respiración.   Imagínese en una cueva, perdido y en completa obscuridad. Cuando trata de encontrar una salida, tropieza, cae y se siente cada vez más perdido. Mientras más busca, más se cansa y se desespera. Entonces,  vagando y buscando en la obscuridad, ve una luz a la distancia y cuando se acerca a ella se da cuenta de que es una lámpara, la toma y con su luz, encuentra un pasillo, evitando caídas peligrosas, grietas profundas y pasillos falsos. Al final encuentra un camino que promete llevarlo a la salida. Al ir ahora con la lámpara, ve cosas maravillosas que habían estado ocultas en la oscuridad. Finalmente la lámpara le muestra la salida de la cueva y ve nuevamente la luz y siente el calor del sol. ¡Qué alegría siente por haber encontrado la lámpara para escapar de la obscuridad y del desaliento!

Para muchos de nosotros la vida es como vivir en una cueva oscura, estamos confusos, no podemos encontrar el camino, constantemente encontramos obstáculos y nos desilusionamos. Dios entiende el problema, y nos ha provisto una lámpara, su Palabra, que nos guía hacia el camino correcto, Jesucristo, el camino hacia la vida eterna, donde podemos vivir en luz, como él está en luz.                                                 



[1] Mateo 5:15-16
[2] 1 Pedro 2.9

miércoles, 17 de octubre de 2018

GOZO, PASE LO QUE PASE


En ocasiones tiendo a sentirme muy afectada cuando de manejar conflictos se trata. Me afligen considerablemente aun cuando no sea yo la causante.  Tengo más fortaleza cuando se trata de otra clase de pruebas (duelos, enfermedad, carencias, etc.) El sabio consejo de un amigo, --recibido una vez y recordado una y otra vez-- me pone de nuevo en pie de conquista respecto a mantener una actitud de gozo.

Las luchas y conflictos de esta vida no tienen por qué afectar mi alegría como hija de Dios. El gozo verdadero  está basado en la realidad espiritual de quién es Dios y lo que él ha prometido.  Dios es bueno y Dios es fiel a pesar de cualquier situación.

Mientras reflexionaba hoy,  leía estos versos en 1 Crónicas 16:

    8. Alabad a Jehová, invocad su nombre,
    Dad a conocer en los pueblos sus obras.
9     Cantad a él, cantadle salmos;
    Hablad de todas sus maravillas.
10     Gloriaos en su santo nombre;
    Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová.
11     Buscad a Jehová y su poder;
    Buscad su rostro continuamente.
12     Haced memoria de las maravillas que ha hecho,
    De sus prodigios, y de los juicios de su boca
23. Cantad a Jehová toda la tierra,
    Proclamad de día en día su salvación.
24     Cantad entre las gentes su gloria,
    Y en todos los pueblos sus maravillas.
25     Porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza,
    Y de ser temido sobre todos los dioses.
26     Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos;
    Mas Jehová hizo los cielos.

Este hermoso salmo de alabanza  expresa el gozo que solo pertenece a hijo de Dios. No tengo necesidad de temer o estar ansiosa. Mi Dios es poderoso y fuerte para salvar.

Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.” Sofonías 3.17

A pesar de las circunstancias,  puedo gloriarme en su santo nombre y mi corazón puede regocijarse mientras busco a Dios y la fuerza que él me ofrece.
¿Reboza hoy tu corazón con Gozo? Da gracias!  Expresa en voz alta tu gozo y agradecimiento a Dios. Pasa tiempo  alabando y adorándolo  con música y oración. Él es digno de tu abundante alabanza. Si estas anhelando esta clase de gozo, pídele al Espíritu Santo  que llene.  El Espíritu es quien trae gozo. “Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo” Juan 16.24.  Esa es una promesa de los propios labios de Jesús y él es fiel.

viernes, 12 de octubre de 2018

QUIETO, NO TE MUEVAS!


“Quédense quietos y observen cómo el Señor los rescatará hoy” Éxodo 14:13


No tienes que ser un profeta para saber que la tecnología ha cambiado al mundo en tres formas. Ha hecho al mundo más pequeño, más complejo y más rápido. Por ello ahora vivimos un estilo de vida mucho más acelerado que nuestros padres y tus hijos vivirán un estilo de vida aún más rápido.

La Biblia nos dice que la prisa y la preocupación y el correr tienen efectos negativos dramáticos en nuestra vida y ministerios. Si estas en serio en bajar el ritmo de tu vida acelerada tendrás que hacer 4 cambios fundamentales en tu forma de vida.

1. Obedece el Cuarto Mandamiento. ¿Recuerdas, el cuarto mandamiento? No importa qué día es, pero necesitamos un día libre. Muchos no tienen ese día libre, sino el día libre se ha convertido en el día donde hacemos todo lo que no se pudo hacer durante la semana. Dice la palabra que Dios se tomó un descanso al séptimo día. Si Dios tuvo que hacerlo no crees que nosotros también lo necesitamos?

2. Aprende a decir NO. Está comprobado que es más difícil decir NO que decir SI. La mayoría de nosotros tenemos serios problemas en dejar de hacer algo. Cada vez que agregues una nueva actividad a tu programa, debes quitar otra de lo contrario solo acarreas más problemas a tu pozo.

3. Comienza a Contentarte con lo que tienes. Pablo dice esto acerca del contentamiento en Filipenses 4:12 "He aprendido el secreto de estar contento en cualquier situación". Al estar quieto aprendes a estar agradecido por lo que tienes y no corres buscando más.

4. Confía en el Tiempo de Dios. A menudo la impaciencia nos empuja a cometer errores y de ello tenemos muchos ejemplos en la Biblia. Es simplemente una falta de confianza en el tiempo de Dios. Al ser impaciente lo que estamos indicando es que no confiamos en Dios y su plan. 

jueves, 11 de octubre de 2018

CONCIENCIA Y EMPATIA

Profeta Eliseo y la mujer de Sunem, 
óleo sobre lienzo de Gerbrand Van Den Eeckhou

 Estoy leyendo hoy en 2 Reyes 4:8-6:23. Cuando la mujer sunamita llegó angustiada y se aferró a los pies del profeta, éste fue incapaz de descifrar qué la estaba afectando.

 A pesar de su cercanía con Dios, y de todos los milagros que ya había hecho con aquella doble porción del Espíritu que tenía Eliseo, la mujer tuvo que verbalizar que estaba allí por causa del único hijo que tenía, fruto de una milagrosa promesa de Dios. No lo había pedido aunque obviamente lo anhelaba. Muchos menos podía entender porque habría de perderlo.

Tantas veces he sido como Eliseo, inconsciente y ajena del sufrir del otro. En este día oremos que Dios nos permita ser más conscientes del dolor y sufrimiento del prójimo, que nuestro mundo deje de girar un poco menos alrededor de nosotros mismos, y podamos interceder y tender la mano a otros que sufren. A veces es necesario preguntar, es necesario escuchar, es necesario llamar, es necesario pedir discernimiento y hacerse conscientemente presente en el aquí y el ahora de los que nos necesitan. Hay que cultivar la empatía, abonando la conciencia con semillas de amor y regándola con bondad. 

miércoles, 3 de octubre de 2018

INVITACIÓN

En una oportunidad, al encontrarnos en un evento internacional en Sudáfrica, le pregunté a uno de los lideres principales de la institución en que trabajaba (quien para entonces residía en Asia) porqué nunca nos había visitado en Latinoamérica. El hermano sonrió y con cortesía, como para que no me sintiera abochornada, me dijo: “Que yo recuerde, nunca he sido invitado”.

Así muchos sienten la ausencia de Dios en sus vidas y se preguntan por qué. Ann Graham dijo una vez que Dios es un caballero y por tanto, espera nuestra invitación para tener parte en nuestras vidas.

David, en el salmo 101 celebra la bondad y la justicia de Dios con cánticos, pero a la vez, en el verso 2 dice, y lo cito varias versiones:
“¿Cuándo vendrás a visitarme?
“¿Cuándo me visitarás?
“¿Cuándo vendrás en mi ayuda?
“¿Cuando vengas a mi”
“¿Cuándo vendrás, Señor a mí?

Hermoso ¿no es cierto? Es como una cordial invitación, es como decirle: Señor: ¡deseo tanto recibirte!, darte la bienvenida; las puertas están abiertas para cuando quieras. Estoy esperándote con ansiedad. ¿Cuándo puedes venir? ¿A qué hora?

Yo necesito las visitas del Señor en muchos sentidos, y por muchas razones.  Permanentemente le reitero la invitación. ¡Lo he visto llegar tan oportunamente! 

¿Y usted? ¿Quiere que el Señor le visite con sabiduría, con paz, con salud, con respuestas a los anhelos de su corazón? Dígaselo: Señor, ven a visitarme.


Y mientras lo espera, cante de su misericordia, de su justicia, viva en integridad, en humildad, en honestidad y haciendo causa común con los que también claman por la ayuda del Señor. Estoy segura que a Dios le agrada recibir nuestras invitaciones.

lunes, 1 de octubre de 2018

BELLEZA TOTAL

 Me gusta la moda, me gusta el maquillaje, me preocupa subir de peso… en esas cosas  soy tan convencionalmente mujer como la mayoría.  Pero siempre trato de poner el concepto de la belleza en perspectiva. Por eso,  esta anécdota siempre me ha cautivado:

“Una vez una compañía cosmética realizó una competencia  pidiéndole a la gente enviar la foto de la mujer más hermosa que conocieran y la ganadora sería la imagen de su próxima campaña publicitaria.

Una carta que llamó la atención era de un pequeño muchacho. Él dijo que la mujer más hermosa vivía más  abajo en la calle de él. Ella jugaba a las escondidas con él, escuchaba sus problemas, y decía siempre que estaba orgullosa de él cuando él se despedía de ella. Él dijo, "tengo la esperanza de que  un día tendré una esposa tan bonita como ella." Cuando la carta y la foto de la mujer llegaron a manos del presidente de la compañía, él vio en la misma la imagen de  una mujer mayor con  arrugas en cada pulgada de su cara, con su pelo enmarañado amarrado atrás en un moño apretado, y  le faltaban varios dientes. El ejecutivo sonrió y dijo, "nosotros no podemos utilizar a esta mujer, porque entonces el mundo sabría que no necesitan nuestros productos para ser hermosos."

Esto me hace pensar un par de cosas:
1.   La belleza es más que una imagen externa. Lo que vemos en las portadas de las revistas puede no ser real. Sin embargo nuestra apariencia externa es importante. El considerar la belleza como solo como un concepto espiritual puede estar incompleto: Dios todo lo hizo hermoso en su tiempo. Su creación derrocha imágenes que nos causan admiración, agrado y atracción y eso es “belleza!

2.   Sentirnos bellas es una necesidad emocional de la mujer. Nos sentiremos bellos dependiendo del espejo en que nos miramos. En el espejo del mundo nos sentimos feos e inadecuados, nunca damos la talla, pero cuando nos miramos en el espejo de Dios (Su palabra)  nos damos cuenta que somos su especial  y única creación y que nuestro valor personal no depende de nuestra apariencia.

3.   Cuando mis años sigan pasando, Cuando mi cabello, mi rostro y cuerpo reflejen mi madurez, quiero estar mentalmente lista para asumir que cada edad tiene su belleza y que no tengo que resistirme a los cambios que la edad conlleva, pues  es ahí cuando se pondrá de manifiesto la salud de mi autoestima y mi sentido de valor propio. No pueden basarse en la imagen fabulosa de la eterna belleza y juventud. Falso de toda falsedad. Dice la Biblia, la eterna Palabra de Dios, que aunque este nuestro exterior se vaya desgastando, el interior se renueva día en día. (2 Corintios 4.16) 

Embellece y adorna tu corazón para Dios. 

viernes, 31 de agosto de 2018

EXAMEN DE SU CONDICIÓN EMOCIONAL Y ESPIRITUAL


Es aconsejable tomar tiempo para hacer  ejercicios como el que aparece más abajo. Es recomendable ese tipo de examen para detectar cómo  se es como persona, sana y  estable.
Es de lugar hacer  un análisis psicofísico personal para ver el estado en que esta uno, dada que la sociedad en que vivimos actualmente está exageradamente convulsionada con hechos que chocan con las virtudes y violan los principios de la ética-moral que debe prevalecer en la colectividad. 
Estamos en una etapa existencial  recargada  de intrigas políticas, disconformidades eclesiales, males que socavan la fe,  hipocresías que perturban la conciencia,  e injusticias, entre otros males, que lesionan la dignidad de los seres humanos. Tome usted unos minutos para hacer esta valoración (exploración)  personal. 
Todo ser humano necesita hacer un examen físico periódicamente. De la misma manera las personas deben hacer un examen de la condición de su condición de vida para ser desintoxicada de impurezas.
El examen físico corporal lo efectúa un médico con la asistencia de la biotecnología y los diversos aparatos simples o sofisticados que ahora ofrece la alta tecnología.
                                                                                                                    El examen del espíritu o estado emocional es más sugestivo, pero no menos escrutado e importante. Se hace mediante el análisis mental, rememorando los actos contra Dios, el prójimo y con uno mismo, por pensamiento, palabra y hecho; además, lo que se ha hecho y se ha dejado de hacer.
Muchas veces el individuo de fe y práctica tiene el alma herida. Siente molestias, ansiedades, inquietudes, descorazonamiento, angustia y hasta desesperación. Cuando esto sucede, es necesario hacer un exhaustivo examen de la condición existencial.
 El sentido de la condición del alma y las razones para la perturbación de la conciencia pueden ser múltiples:
·         Soberbia espiritual o sea falta de humildad de corazón que hace que sea prepotente.
·         Rigidez, pero, sin embargo frágil como cáscara de huevo.
·         Modestia falsa.
·         Hechos que yacen en el subconsciente.
El malestar llega a causar esterilidad espiritual, dificultad para orar, conflicto interno, tropiezos con el prójimo, desamor y lejanía de Dios, dificultades interpersonales, etc. Todo esto y más sin  reconocer la razón del deslizamiento que le agobia.
 Se necesita tener una conciencia crítica, sensibilidad, sinceridad, discernimiento y fuerza de voluntad para hacer un auto-examen a fin de analizar y determinar el “porqué de esta condición del espíritu”.

Es saludable saber cuál es el causante de la herida del alma y tratar de curar el corazón y la mente para así purificarse de toda inmundicia y curar la herida.
Cosas y hechos que pueden herir el alma, socavar la energía,  y aturdir la mente:

  •   El peso de malas acciones cometidas por pensamiento, palabra u obra
  •   Desengaños, decepciones.
  •  Debilidades personales difíciles de controlar.
  • Experiencias traumáticas no sublimadas.
  •  Esperanzas y anhelos no alcanzados.
  •   Soledad.
  •   Complejos por inseguridad.
  •   Desconfianza sin sentido ni razón.
  •  Confusión de la percepción de Dios o suspicacias improbables de otras personas.
  •  Fracasos en la vida.
  •   Desempleo.
  •  Ingratitudes.
El alma del piadoso, el corazón del justo, y el espíritu del humilde, deben estar curado de toda herida, limpia de toda impureza, inmáculo de odio, y libre de todo sentimiento traumático o de culpabilidad perturbadora.

¿CÓMO ESTÁ TU ALMA, MENTE, Y CORAZON?

  • ¿Cómo desierto seco y estéril?
  • ¿Cómo porosa arena de playa?
  •  ¿Cómo lodo de pantano fangoso?
  •  ¿Cómo bosque frondoso pero impenetrable?
  •   ¿Cómo valle de sombra de muerte?
  •  ¿Cómo pestilente pocilga de cerdos?
  •  ¿Cómo agitado y tempestuoso mar?
  •   ¿Cómo la penumbra de un frío día sin sol?

¿ESTÁ TU ALMA, MENTE Y CORAZÓN, ASÍ?

  •   ¿Cómo jardín matizado de perfumadas flores?
  •   ¿Cómo montaña elevada hacia lo alto?
  •   ¿Cómo el amanecer de un hermoso día?
  •   ¿Cómo el agua cristalina y refrescante?
  •  ¿Cómo el aroma de fragante bálsamo?
  •   ¿Cómo la transparencia de un soleado día?
  •   ¿Cómo la cara risueña de una niña sin picardía?
  •   ¿Cómo la inocencia de un niño sin malicia?
  •   ¿Cómo águila remontada en alto vuelo?
  •   ¿Cómo tierra fértil para cultivar la semilla de la fe?
  •   ¿Cómo rayo de luz que disipa la oscuridad?
  •   ¿Cómo el Cristo que es la Verdad y la Vida?

Ante estas preguntas se anteponen los fundamentos de los principios de la ética-moral y el modo civilizado que debe prevalecer en la sociedad. ¿Está usted cómodamente ajustado espiritual y emocionalmente en ese estado existencial en la sociedad en que vive?

Firma invitada de :

Telésforo Isaac

Obispo Emérito Iglesia Episcopal/Anglicana

viernes, 24 de agosto de 2018

EL FUTURO


 Imagen relacionada


El futuro
es tan cercano e inmediato
como es distante,
lejano, interminable,
Infinito e inalcanzable,
Impredecible.

No sé, entonces,
cuando pienso en mi futuro,
que tan cercano está
o cómo y cuándo llegará
Si alguna vez
realmente será.

Solo sé que lo espero
Solo sé que lo aspiro.

GThompson,
23-8-2018

viernes, 10 de agosto de 2018

LA AUTORIDAD DEL MAESTRO




Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad. Marcos 1. 22

La mayoría de los adultos que hemos tenido el privilegio de estudiar, podemos mencionar personas que influyeron positivamente en nuestras vidas a la sombra de las aulas.  Podemos citar sus cualidades y las cosas que aprendimos de ellos y prodigarles agradecimiento. Algunos maestros son tan insignes, que es motivo de orgullo haber estudiado con ellos.

Jesús, como maestro, fue un fenómeno de popularidad nunca antes visto. Causaba  admiración y asombro en los que prestaban atención a su sabiduría. Se maravillaban y ocasionalmente cuestionaban cómo era posible, ya que Jesús se había criado en Nazaret, un lugar que, en contexto equivaldría a un barrio marginado y de bajo perfil en cualquiera de nuestras ciudades.

Jesús solía enseñar los  días de reposo en una sinagoga, (que era el lugar donde los judíos se reunían para rendir culto).  El evangelio resalta que Jesús enseñaba como quien tiene autoridad. Si bien como Hijo de Dios podríamos hablar de una atribución propia de su jerarquía, se trata de una autoridad moral y espiritual reconocida por  sus seguidores.

La autoridad de Jesús deriva en poder, aun para acallar al maligno; porque, cuando se está cumpliendo con el propósito de Dios, se presentará oposición, a veces clara, desafiante  y abierta. Para enfrentarla y descalificarla, el maestro ha de contar con  poder de influencia y calidad moral.

Se espera que, quienes ejercen la función de maestros, sea como profesión, vocación o ministerio, sean capaces de modelar con sus vidas las enseñanzas que imparten, dejando huellas significativas en sus alumnos o discípulos.

La autoridad que se gana, vale más que la que se impone.

Georgina Thompson, República Dominicana. (Tomado de Alimento Para el Alma, 10 de Agosto 2018)

sábado, 4 de agosto de 2018

LA VIDA POR CAPITULOS

Es difícil hallar un libro que no esté bosquejado y demarcado por unidades de pensamiento,  segmentos  o secciones que marcan un punto de transición, de descanso o de pausa. Les llamamos capítulos. Unos pueden ser más largos que otros, unos pueden ser más interesantes que otros. Algunos, hasta el mismo autor luego evalúa que pudo haberlo mejorado, u obviado, pero ya! … fue publicado.

La vida está llamada muchas veces a ser así, una secuencia de etapas y capítulos. Pero tal vez a un escritor le sea más sencillo decidir cómo concluir una sección de su obra e iniciar la siguiente, que a un ser humano decidir que es tiempo de cambios en su dinámica de vida.  

¿Cómo afrontar la incertidumbre que le causa a uno tomar decisiones relevantes en la vida? 

Muchos hablan de una zona de confort, dónde uno está en terreno conocido, y el temor al riesgo de cambiar lo paraliza.

Muchos hablan de que, aunque haya mil razones para cambiar porque el presente sea insatisfactorio y hasta traumático, nos auto engañamos pensando que va algo mejorar en breve tiempo. Aguantamos  y aguantamos mientras rumiamos intenciones de cambio intercaladas de sinsabores. Es como  que hemos caído en un pozo, y no intentamos siquiera salir, sino que hacemos que el pozo sea tan tolerable como sea posible, nos acomodamos a lo difícil y buscamos la gratificación que allí sea posible encontrar.

Dice la Biblia que, la esperanza que se demora es tormento del corazón (Proverbios 13.12). Así, nuestro corazón desfallece y nuestra vida se extingue en un lapso que prolongamos por miedo a asumir que cada cambio implica pérdidas, pero también nuevas ganancias. Podemos perder beneficios, podemos perder afectos, pero también podemos liberarnos de situaciones que, de continuar podrían llevarnos a un verdadero abismo. Podríamos ganar ser más coherentes con nosotros mismos. Podríamos ganar paz.

Hay que orar, buscar consejo, evaluar ese balance de ganancias y pérdidas y saber cuándo es tiempo de asumir riesgos. No digo que es fácil, no digo que hay garantía de haber decidido bien. Pero si no se intenta, no habrá nunca forma de saberlo. ¿Por qué no darnos la oportunidad de vivir la experiencia? Si estamos en ese trance, ¿Por qué no comenzar a escribir ese nuevo capítulo en nuestra vida ya mismo?


Gthompson, Agosto 4, 2018