"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y enterrado,escribe cosas dignas de leerse, o mejor aún, haz cosas dignas de escribirse... - Benjamin Franklin


martes, 30 de marzo de 2010

MURALLAS

Los muros de Jericó; la Gran Muralla China; el muro de Berlín;  La Cortina de Hierro; emblemáticas barreras llenas de historia.  
Y en nuestros entornos, cercas electrificadas con alto voltaje, verjas con punzantes espinas de acero, cerraduras y alarmas codificadas, guardianes armados, perros bravos…zonas restringidas, advertencias de “No traspase”.  Todo empezó cuando el hombre dejó de confiar en los demás, cuando se sintió amenazado e inseguro.

Así hay vidas rodeadas de muros; corazones atrincherados detrás de barreras impenetrables, reacción natural de nuestro instinto de conservación. Almas que han sido heridas y temen volver a serlo. Personas que han sido abusadas y seres que no saben o no quieren luchar  y optan  por sobrevivir guarecidas tras los muros que han levantado.

Pero los muros protectores son muchas veces una trampa… no solo nos aíslan de las amenazas y el peligro. Muchas veces se constituyen en una prisión. Dejamos fuera muchas cosas buenas,  y mucha gente que nos quieren bien, pero no pueden llegar a nosotros. Dejamos fuera las oportunidades de extender nuestro radio de interacción. Tal vez ya no hay peligro alrededor, pero aun así tememos abrir la puerta o al menos una ventana. Dejamos fuera la oportunidad de la sanidad y la reconciliación.
Quizá nos convenga poner en balanza  qué ganamos y qué perdemos al levantar esas murallas. Puede que nos convenga derribar algunas. Pensémoslo.

lunes, 29 de marzo de 2010

REFLEXION PARA UNA SEMANA ESPECIAL

Por Rafael Danilo Grullón (sí,  el abuelísimo)

Las acciones y las relaciones entre los seres humanos, están normadas por actitudes que hacen posible la vida en comunidad. El esfuerzo hacia la consecución de un “estado de derecho”, o en el menor de los casos, la mera “coexistencia pacífica”, nace precisamente del esfuerzo individual o colectivo para hacer viable una vida gregaria saludable. La interrelación comunitaria hace posible que seres humanos de disímiles actitudes de convivencia, puedan precisamente convivir, o coexistir.
Al reflexionar de frente al choque de las emociones que motorizan las ideas contrapuestas, nos vemos ante una gama de actitudes que retratan: a) el déficit espiritual de seres en particular, y que se manifiesta en una vida egoísta y carente, incluso, de compasión; o, b) el ejercicio de un comportamiento, sea innato o inducido, que tiene como premisa  el servicio a los demás. Entre estos dos polos existen posiciones variables que se mueven pendularmente de acuerdo a las circunstancias.
En esencia, y sobre la reflexión anterior, las gentes se comportan sobre la base de los siguientes patrones:

1.-  Actúan por OBLIGACION.
Fuerzas coercitivas humanas, o del entorno físico (naturaleza), obligan a la persona a caminar o interactuar en cierta dirección, sin apelación de ninguna especie, so pena de pagar las consecuencias, que pudiera aun implicar la existencia misma. Un tsunami no pregunta ni pide permiso, simplemente arrolla todo a su paso. Una dictadura, al estilo de Pinochet o Trujillo, por ejemplo, te impone las reglas del juego, sin “peros que valgan”. Los afectados por la fuerza avasallante de ambos ejemplos, simplemente tienen que plegarse a sus designios. Tienen que vivir sus vidas sabiendo que no tienen opciones. Están OBLIGADOS, aunque sea de manera temporal, a obedecer.

2.-  Por CONVENIENCIA.
En este caso, los individuos siguen patrones de comportamiento específico, cuando saben que pueden recibir retribuciones o ser premiados. Hoy en día, el ejercicio político es alimentado casi exclusivamente por esta praxis. Incluso, las actividades comerciales, y hasta muchas de orden social, se guarecen bajo la sombrilla de la CONVENIENCIA. Es decir, “no es por el bien común” que hago o procedo de tal o cual manera, o que llegue incluso a realizar inversiones hacia el aparente bien común, sino porque conviene a mis intereses, en el sentido de que me reditúa beneficios personales.

3.-  Por DEBER.
No se concibe un mundo en que “el deber y los derechos” no tracen las líneas de comportamiento de los individuos. Es decir, si las personas quieren reclamar “sus derechos” deben cumplir requisitos que han tomado forma de leyes escritas a través de siglos y milenios. Supuestamente las leyes nos  protegen o benefician, pero tenemos “el deber” de cumplir con tales normativas. En el plano personal y dentro del orden de las emociones, el individuo es enseñado a que tiene deberes con su familia, tanto ascendientes como descendientes; tiene deberes con su comunidad, con su prójimo; todo esto al margen de que este prójimo (vecino, por ejemplo), o compañero de trabajo, se percate de nuestra actitud solidaria, y quizás no nos pague con la misma moneda. Por supuesto, en la ley de “causa y efecto”, la costumbre lógica es, no estar en deuda con los que nos tratan mal, nos rechazan, o nos antagonizan.

4.- Por GRATITUD.
Alguien dijo que: “la gratitud es una flor que florece sólo en terrenos privilegiados, y que penosamente, no abunda”. En lo general las gentes  no son agradecidas. Es más, pocos se percatan  de que “nobleza obliga”, y que debemos gratitud a aquellos que de una forma o de otra nos hacen bien. Los “espíritus egoístas”, centrados en el culto al “yo”, nunca piensan que tienen que  agradecerle a nadie. Afortunadamente, una estirpe especial de personas, cuya escala de valores es dictada por una conciencia de servicio a los demás en función de alguna fe religiosa, o altruismo en su más alta expresión, actúan en esa dirección sin esperar recompensa, ni agradecimiento de parte del receptor. Pero, eso no invalida el hecho de que “hay que ser agradecidos”, como expresa San Pablo, y que el Libro sagrado, la Biblia, insiste en repetir. Es decir, es un asunto de “obligatoriedad” nacida en el terreno de la nobleza de espíritu del que es objeto de algún bien:  ser agradecido con aquel que decidió por las razones más puras, o por cualquier razón aun, compartir con nosotros parte de sus bienes, o poner sobre sí parte de nuestras cargas, haciendo suyo nuestros problemas. Es penoso, por no decir trágico, como personas que se autoproclaman creyentes y seguidores de Jesús, carezcan de un saludable sentido de la gratitud. Aunque sea común el dicho de que “en la viña del Señor hay de todo”, no es concebible, conforme a los parámetros  sagrados, que el creyente no sea agradecido, porque de ser así, estaríamos en presencia de un “híbrido” que no encajaría en el concepto cristiano, sobre el particular.   

5.-  Por MISERICORDIA.
En nuestra relación con los demás, y en especial, con los menos dotados, con los más carenciados, puede darse el caso de que se tomen actitudes como: “No es mi problema” o, que “Cada cual se defienda como pueda”.
En la vida cristiana no cabe en absoluto la falta de misericordia, o de compasión ante las necesidades o desgracias de nuestro prójimo. Jesús dijo en una ocasión a los fariseos de su tiempo: “Misericordia quiero y no sacrificios”. Nada que hagamos podrá invalidar el hecho de ser solidario con aquel  que requiere de nuestra ayuda o apoyo. Nada podrá justificar  el no acudir en pos del que sufre y brindarle nuestra mano amiga al que lo necesita. Nada podrá sustituir  el espíritu misericordioso. Cualquier elemento de religiosidad sustitutiva de la misericordia, será sólo “ruido y nada más”, como expresó el apóstol Pablo. De hecho, somos salvos de nuestros pecados y ciudadanos seguros del reino de los cielos, por la sola misericordia de Dios. Ni más ni menos. Misericordia que se hizo carne cuando el Padre decidió amarnos de tal manera, que “dio a su hijo Jesús para que muriera por nuestra salvación”.

6.- Por AMOR.
Aquí no hay mucho que añadir. Podemos pasarnos la vida filosofando o teorizando sobre el amor. Podríamos gastar mucha tinta y maltratar millones de nuestras neuronas, hablando sobre el amor Eros, el amor Filius, o el amor Ágape. San Pablo dijo en 1ra. Corintios 13: “Ahora permanecen  la FE, la Esperanza, y el AMOR,  estos tres, pero el mayor de ellos es el AMOR". Hoy en día es costumbre caricaturizar el amor; conferirle eSE título a las más bajas manifestaciones de la lujuria humana; que ni siquiera en el concepto de amor-Eros encajaría. Jesús, ese cuya pasión y muerte recordamos de manera especial en una semana como esta, fue y sigue siendo la máxima expresión del amor. Y para estar en sintonía, por lo menos, con ese amor sacrificial del Hijo de Dios, tenemos que “humillar” nuestros corazones soberbios, y reconocernos incapaces de imitar en su más mínima expresión, el amor que expresó Dios en la persona de Jesucristo. Pero, no nos desanimemos, pues ese “dulce Rabí de Galilea” como muchos le llaman, está presto a darnos una mano. Si podemos “meternos entre ceja y ceja” la síntesis que sobre el amor expuso el apóstol Pablo en Corintios, habremos dado un tremendo paso hacia el ideal de Jesús de Nazaret.

sábado, 27 de marzo de 2010

ROSAS Y ESPINAS

Hace unos días me di cuenta de lo abandonados que lucían los arbustos de rosas que tengo en el balcón. Las ramitas, aunque largas, estaban débiles y las hojas mareadas. Necesitaban algo màs que agua, asi que, tijeras en mano me dispuse a podarlas, lo que me costó, por no usar guantes, unas cuantas punzadas. Pero a pocos días ya veo lo positivo de haberlas podado: nuevas ramitas y hojas están brotando con vigor y se que pronto tendrè nuevas rosas. Algo gracioso sobre las rosas es que, mientras más grandes son las espinas en el tallo, más grandes son las flores. No puedo explicar eso, cómo mientras más punzantes y agudas son las espinas, más encantadoras son las rosas, y no puedo asegurarlo, pero pienso que también estas rosas son más fragantes.
En 2 Corintios12, el Apóstol Pablo habla de espinas, no en un arbusto de rosas, sino de situaciones dolorosas en nuestras vidas que no nos dejan, dolores del corazón que duran toda la vida.

Las espinan hieren. No tengo que decíserlo; algunas, sin duda, pueden ser removidas, pero la mayoría no. Pero he aquí lo que he descubierto considerando a mis amigos cristianos que han sufrido mucho, y que muestran tolerancia en vez de rabia hacia las espinas en sus vidas. He observado que, mientras más tiempo viven con una espina (y lo hacen por la gracia de Dios), la fragancia de Cristo en ellos parece ser más encantadora. Es algo muy dulce. No puedo explicar eso tampoco, pues es parte del misterio del sufrimiento del que habla la Biblia y ¿Sabe qué? Esta gente me inspira a mí a aceptar mis espinas, sin importar cuán punzantes y agudas me parezcan.

Si quiero ser fragante y florecer, he de permitir que Dios haga el trabajo de “podarme”, y aunque eso duele, también se que El se ocupa de regarme, refrescàndome con su Palabra.

Guarde esto en su corazón: Las espinas son la promesa de que lo que florecerá en su vida será mucho más grande, hermoso y fragante, mucho más dulce de lo que usted haya soñado.

jueves, 25 de marzo de 2010

JOYAS DE PAPEL: ROMPALO


Ponga Fuego en su Corazón. 
(Esta es una porciòn de uno de los capìtulos del libro “Si no està roto, ròmpalo, de Kriegel y Patler).

La pasión es un compromiso ardiente que hace vibrar todo nuestro ser – Cuerpo, mente y espíritu – y nos hace sentir rebosantes de energía y llenos de vida; nos permite activar fortalezas internas, recursos, capacidades y energías de las que no teníamos conocimientos.   La pasión enciende una chispa que nos inspira a nosotros y a quienes nos rodean para conquistar mayores alturas. 

No solo los “líderes” y los “campeones” necesitan pasión.   Todos las necesitamos.   No importa el área de trabajo, la posición o la edad.    Las personas que tienen fuego están más motivadas, son más  flexibles, trabajan con más ahínco y son más recursivas. 

El hecho de hacer con pasión su trabajo lo liberará de la posibilidad de sucumbir ante el fracaso y de las dificultades que constituyen las normas de hoy.   La pasión lo hará sentirse más motivado para correr riesgos y le dará el “combustible” extra que necesita para seguir creciendo, aprendiendo, innovándose y afrontando retos. 

La perseverancia es especialmente importante cuando los obstáculos surgen inesperadamente, cuando nada es predecible y cuando la competencia es feroz.   Necesitamos perseverar para afrontar la adversidad y recuperarnos del fracaso. 

“Usted tiene que estar dispuesto a escuchar a mil veces la palabra NO.   Usted tiene que ser tenaz…  y actuar con determinación para lograr su propósito. 

No se trata de algo que usted tiene que hacer, sino de algo que usted quiere hacer.   Con la pasión como base, la perseverancia llega de manera natural.  

Cuando uno tiene fuego en el corazón, este ilumina toda su vida.   Los días transcurren con mayor rapidez.   Las tareas cotidianas de la vida se vuelven más interesantes.   Uno tiene más vigor, más flexibilidad y más elasticidad.   Y cuando está entusiasmado, este sentimiento irradia a todas las personas que lo rodean. 

La pasión y el compromiso le permiten a usted pasar de ser simplemente competente y preparado a ser sobresaliente.   Alimentar el fuego que hay en el corazón es un paso, inicial y básico, para estar más motivado y ser más creativo, y para hacer frente a los muchos retos necesarios para estar por delante de la ola del cambio. 

Entusiasmo es una palabra muy antigua que se utiliza para describir a los que tienen espíritu y pasión.   Su raíz, que significa “Infundido de espíritu”, caracteriza a las personas que tienen entusiasmo por la vida y que llevan fuego en su corazón. 

miércoles, 24 de marzo de 2010

AFAN: DE LA VISION A LA OBSESION

Dos de las competencias incluidas entre los requisitos para muchos empleos en nuestros días son la capacidad de trabajar bajo presión y el sentido de urgencia. Al asumir estas condiciones de trabajo y vida, que demandan esfuerzos, tiempo y prisas extraordinarias,  intentamos compensar con capacitación  que nos faculte para resistir más, mientras le añadimos nuevos proyectos, metas  y objetivos a nuestra ya sobregirada agenda.

Nos capacitamos en establecimiento de metas, inteligencia emocional, manejo de proyectos, liderazgo y trabajo en equipo, comunicación, pensamiento estratégico… y un largo etcétera… ¡Muy bien! ¿Pero cuál es el peligro?  El riesgo está en no distinguir el límite  de nuestros esfuerzos. Allí puede comenzar el principio de dolores y aflicción para nosotros.

Recuerdo una etapa de mi vida en que trabajaba hasta 18 horas, dormía 4 y si comía lo hacìa con el plato en el escritorio. Esa lucha y empeño en pro de lograr objetivos y metas se convierte, literalmente en afán, cuando dejamos que una  visión se torne en obsesión, cuando nunca nos sentimos satisfechos con nuestro inventario de logros, cuando creemos que el mundo se va a caer si dejamos de hacer nuestra parte y un poco de la de otros…

Como escuché de labios del psicólogo Joaquín Disla, hay que saber detenerse… La sabiduría de la Biblia nos exhorta a no estar afanosos por nada, ni por el día de mañana… es suficiente con la carga de hoy. Soy partidaria de la excelencia y de hacer el mejor esfuerzo posible, pero hay que aprender a darse por satisfecho en algún punto.
Mi antídoto para curar el afán ha sido darme un tiempo, entender que no soy una máquina sino una persona, que necesito descanso y añadir a mi vida otras actividades que contribuyan a mi alegría y edificación, saber disfrutar de mi familia y mis amigos, dejar de preocuparme por lo que corresponde a otros y no a mí, y especialmente, dejar en manos de Dios todo lo que no puedo manejar ni resolver.
 Hay momentos en que, como Elías, cansados y desgastados, solo debemos recostarnos un rato y dejar que Dios ponga delante de nosotros agua y alimento, para recobrar fuerzas y continuar el largo camino que nos resta porque, desde luego, hay que seguir adelante y ¡lo haremos!.

COICOM 2010 EN DOMINICANA

DEJAME VERTE

¡Mírame otra vez!
Eres Maravilloso,
Eres excepcional,
Cada minuto contigo
Vale por toda una vida.
Intenso y vibrante,
Cálido y tierno,
Dulce y esplendido.

Quisiera no deberte
 Una sola alabanza
De todos los elogios
 Que me inspiras,
Pero cada día me
Sorprendes otra vez
Y dices que  no son
 Necesarias las palabras
Pero si, son necesarias
Y lo sabes muy bien
Porque eres tú quien comienza,
“Déjame verte” me pides
Y al verme siempre
Tienes algo nuevo para darme.
¡Mírame otra vez!

martes, 23 de marzo de 2010

GEORGINA QUINCEAÑERA

Las fiestas de 15 años son tan lindas, crean a la festejada la ilusión de ser la princesa que toda niña trae consigo. Pero… ¿Cómo son los 15 de una niña amada pero  pobre?

No habría fiesta, solo una foto para las crónicas familiares.
Mami me mandó a hacer un vestido largo, color rosado, de tela de “cebolla” forrado. ¡Me quedó lindo!
Lo que no me gustó fue el sombrero ¿De dónde sacamos aquel sombrero?
Tampoco me gustó tener que ir con Mami, yo misma, ya vestida, a buscar el biscocho… una torta de una libra, con el diseño de un abanico de mano. Creativo… pero…tampoco me gustó tener que caminar desde la repostería hasta el centro fotográfico, vestida de princesa, cargando yo misma el biscocho… Mami llevaba otras cosas, no recuerdo qué. No era lejos, pero ¡que bochornoso me resultó aquel desfile sin cortejo!
Entramos a la FotografíaLa Moderna”, ubicada frente al consultorio de nuestro médico familiar, el Doctor Perozo, que tantas veces visitamos, y cerca de la pizzería “La Lata”. ¿Qué hay ahora en estos locales? Esa calle llegaría a ser aun más familiar para mí por mis dos años estudiando secretariado  en la Academia  Profesor Guerrero”, a pocos metros del consultorio mèdico. 
En “La moderna”, una mesita me serviría de asiento, al lado mío el bizcocho… un solo ¡FLASH! Eso fue todo.

Años después volví a ver aquella fatídica foto…rodando en alguna gaveta. No se si habrá ido a parar al álbum familiar… Daba yo cualquier cosa por desaparecerla, o al menos deshacerme del sombrero… ahora me lo quitarían con fotoshop.
El mejor regalo de mis 15 siempre lo tendrè: El amor de mi familia.

Postdata: Esta foto es una iliustracion tomada de internet. No recuerdo el destino del  vestido original.

lunes, 22 de marzo de 2010

AQUI ESTOY, CERCA DE TI


Aquí estoy, cerca de ti,
Con las canciones
Con el  te caliente.
Con los aromas
Con  la fuerza
y el poder de tu amor.

Aquí estoy, cerca de ti,
Con las sonrisas
Y los guiños
Con tu voz grave
Con todo tu vigor
Con tus letras y
Expresiones.

Aquí estoy, cerca de ti
Valiente soldado
Esforzado luchador
Lúcido Quijote.

Eres admirable
Eres admirado
Eres siempre amable
Eres siempre amado.

Aquí estoy, cerca de ti
Y aquí estaré siempre.

RESILIENCIA: PARA VIVIR Y SOBREVIVIR

¿Qué determina el potencial de una persona para afrontar la adversidad y lograr una vida significativa y productiva a pesar de los obstáculos? Estudiosos han determinado que hay personas “Resilientes”, término que deriva del concepto Resiliencia: Capacidad del ser humano para hacer frente  a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas.

La resiliencia se produce básicamente al choque de dos grupos de elementos, el primero, los factores de riesgo, que son las amenazas, circunstancias y eventos de la vida severamente  estresantes y perjudiciales.  El Segundo, los factores protectores, que son las condiciones o entornos que son capaces de favorecer el desarrollo de los individuos y de reducir los efectos de las circunstancias desvaforables. Entre los factores protectores hay dos clases, los externos (una familia nutridora, apoyo de un adulto significativo, integración social y laboral…) y los internos (autoestima, seguridad y confianza en sí mismo, facilidad para comunicarse, empatìa).

Edith Grotberg ha creado un modelo que caracteriza a un resiliente a través de la posesión de condiciones  que en el lenguaje se expresan diciendo: “Yo tengo”, “Yo soy”, “Yo estoy” “Yo puedo”. De acuerdo al modelo, estas son las expresiones que caracterizan a un resiliente:

Tengo:
Personas alrededor en quienes confío y que me quieren incondicionalmente.
Personas que me ponen límites para que aprenda a evitar los peligros. Personas que me muestran por medio de su conducta la manera correcta de proceder.
Personas que quieren que aprenda a desenvolverme solo.
Personas que me ayudan cuando estoy enfermo o en peligro, o cuando necesito aprender.

Soy:    
Alguien por quien los otros sienten aprecio y cariño.
Feliz cuando hago algo bueno para los demás y les demuestro mi afecto.
Respetuoso de mí mismo y del prójimo.

Estoy:   
Dispuesto a responsabilizarme de mis actos.
Seguro de que todo saldrá bien.

Puedo: 
Hablar sobre cosas que me asustan o me inquietan.
Buscar la manera de resolver mis problemas.
Controlarme cuando tengo ganas de hacer algo peligroso o que no está bien.
Buscar el momento apropiado para hablar con alguien o actuar.
Encontrar a alguien que me ayude cuando lo necesito.

Yo le sumaria a este valioso enfoque, las siguientes expresiones de fe:
Tengo un Dios que me ama y siempre vela por mí.
Soy una criatura hecha a la imagen de Dios con potencial para una vida abundante.
Estoy lleno de esperanza y de fe.
Puedo todas las cosas en Cristo que me fortalece.
¿Qué le parece si hace usted su propio inventario de fortalezas para sobreponerse a las crisis de la vida? Es un ejercicio muy gratificante.

sábado, 20 de marzo de 2010

REDADA POLICIAL

Dormía por primera vez en casa de mi Tía Mery. A las 3 AM soy despertada por voces de policías que hablan por altoparlantes a alguien: “Necesito ver sus manos todo el tiempo”. Parece que se trata de una operación de drogas.  Frente a frente a la casa de tía hay un patio o solar vacío, donde hay un vehiculo estilo VAN estacionado. La policía hace salir del mismo a unos tres hombres y los esposa, chequea sus bolsillos, revisa el vehiculo; es todo un operativo. Yo espío por la ventana sujetando la cortina con mis manos, ¿dónde rayos está mi cámara?  3:36 AM. Ya se retira la policía; veo que han liberado a los sujetos… ¿Qué pasó? ¿Falsa alarma? ¿No hay evidencias? Todo vuelve a la calma.

Que conste, mi tía no vive en uno de los arrabalizados barrios de Santo Domingo. Esta anécdota corresponde a la primera noche que dormí en  Washington DC, a pocos minutos de la Casa Blanca. Por supuesto los policías hablaban en Ingles “I need to see your hands all the time…”. EN TODAS PARTES SE CUECEN HABAS.

¡LLEGO LA PRIMAVERA!

QUE TODO FLOREZCA A TU ALREDEDOR.

jueves, 18 de marzo de 2010

CINCO MOÑITOS

Cinco moñitos. Dos a los lados y tres en el centro. Los jalones y la vaselina eran parte de la ceremonia matutina en la que mi madre domaba aquellos cabellitos crespos y vírgenes, ajenos aun  al peine, la tenaza y el desrizado…Entonces, con pantalones marrones y camiseta amarrilla, mochila a la espalda, junto a mi hermana, caminaba más de un kilómetro desde mi hogar hasta la esquina de las avenidas Independencia con Circunvalación, a esperar uno de los autobuses procedentes de los ingenios, pues todos coincidían en este punto de la ruta. Porvenir, Santa Fe y Consuelo…al llegar a nuestra parada, usualmente ya “La guagua” venía totalmente repleta con chicos y chicas en diferentes uniformes. El recorrido incluía paradas para dejar estudiantes en el Cristo Rey y en el San Pedro; Para cuando nos deteniamos frente al Colegio San Esteban, ya estábamos cómodamente sentados, incluso eligiendo el asiento.

Llegábamos apenas a tiempo de soltar los bultos en el aula, para hacer la fila, y con Doña Provi, la directora, frente a nosotros formados por cursos, izar la bandera, cantar el himno nacional y algún otro canto alusivo a la escuela o a la patria.

Como a todo niño me gustaba el recreo. Corría para llegar primero a donde “Barba” el vendedor de "Yun Yun", que se instalaba debajo de un frondoso flamboyán con su triciclo y por pocos centavos nos proveía de un delicioso refresco del sabor y color de nuestra elección, con el hielo “cepillado” que le daba un estilo “frozen”.

Y si tenía unos centavos extras, entonces también compraba un “chulito” una deliciosa fritura hecha con puré de yuca rellena de queso o de carne. La señora que vendía esto nunca entró a colegio. Se paraba en la acera y la transacción de realizaba a través de los huequitos de la vaya ciclónica que rodeaba el plantel.

Mis años de escuela en alguna medida fueron distintos a los que viven los niños de hoy. Un ambiente sin amenazas, horas de estudio rigurosas y maestros que eran casi padres para uno...
Termina la jornada de la mañana y escuchamos el aviso de que “las guaguas” están esperándonos. Esta vez seremos los primeros en abordar.  Corremos para emprender el regreso a casa una vez más.

miércoles, 17 de marzo de 2010

EL OTRO YO

Mientras haya cuentos por leer, y mis ojos sean capaces de deslizarse sedientos por las lìneas impresas de un libro, no tendrè ocasiòn de aburrirme. Entre mis cuentistas preferidos està Mario Benedetti. Esta es una de sus narraciones breves.

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.

Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.

Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió a la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas.

Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».

El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

martes, 16 de marzo de 2010

PARA REIR: ¡HABILIDADES CANINAS!

El ingeniero ordenó a su perro:
§
        Escalímetro , muestra tus habilidades!
El perro agarró un martillo, unas tablas y se armó el solo una perrera.
Todos admitieron que era increíble.


El
contador dijo que su perro podía hacer algo mejor:
§
        Cash Flow , muestra tus habilidades!
El perro fue a la cocina, volvió con 24 galletas y las dividió en 8 pilas de 3 galletitas cada una.
Todos admitieron que era genial.


El
químico dijo que su perro podía hacer algo aún mejor:
     
Óxido , muestra tus habilidades!
Óxido
caminó hasta la refrigeradora, tomó un litro de leche, peló un banano, usó la licuadora y se hizo un batido.
Todos aceptaron que era impresionante.


El
informático sabía que podía ganarles a todos:
§
        Megabyte , hazlo!
Megabyte
atravesó el cuarto, encendió la computadora, controló si tenía virus, mejoró el sistema operativo,
mandó un e-mail e instaló un juego excelente. Todos sabían que esto era muy difícil de superar.

Miraron de reojo al político y le dijeron:

§
      Y su perro, ¿qué puede hacer...?
El
político llamó a su perro y dijo:
§
        Diputado , muestra tus habilidades!
Diputado
se paró de un salto, se comió las galletas, se tomó el batido, borró todos los archivos de la computadora,  armó pelea con los otros cuatro perros, se robó la perrera con un título de propiedad falso
y alegó inmunidad parlamentaria.....¡

¡¡¡Insuperable!!! 

domingo, 14 de marzo de 2010

ALFOMBRA ROJA

Limosinas ostentosas,  lujo, brillo y esplendor, trajes costosos y extravagantes, joyas millonarias,  flashes de centenares de cámaras, aplausos y ovaciones, transmisiones simultáneas al mundo entero en diversos idiomas, con los más altos rattings que pueda lograr una producción. La gente sigue  minuto a minuto el desfile de las admiradas, criticadas, escandalosas y súper archi famosas estrellas. Por años hemos alimentado su ego, su sed de importancia y sus arcas financieras.

Pero veo otra alfombra roja menos concurrida, es un rastro de sangre, de uno que, al principio era seguido por multitudes que al parecer lo amaban  y lo aplaudían; apenas una semana antes le tendieron una alfombra de hojas de palma y mantos mientras  iba, no en limosina, sino sobre un burrito… Pero ahora, mientras más se acerca a la cruz, cada vez menos gente le sigue; su aspecto no es glamoroso ni atractivo, mas está grotescamente desfigurado por las torturas; ni siquiera desfila como los galanes del cine… la cruz que lleva sobre su hombro lo doblega, la corona de espinas incrustada en su cabeza lo desangra, enceguece y debilita.

 El Cristo de Nazaret traza con su sangre la vía dolorosa y  nos invita a seguir su rastro hacia la cruz;  por esa alfombra rojiza que es el verdadero camino a la gloria que tantos buscan y pocos hallan. 

sábado, 13 de marzo de 2010

LOS EXTRAS

El esfuerzo Extra es lo que separa al ser superior del mediocre;
al profesional del  aficionado;
al héroe del general; al desprendido del caritativo;
al ganador del competidor; al amigo del conocido;
al sabio del culto;  al invencible del perdedor.
En ese Extra que se saca de donde nadie sabe, cuando ya las fuerzas no alcanzan, cuando la noche acecha y la soledad quiere invadir el espíritu, es cuando los hombres se crecen. Ahí es donde se prueban las voluntades y donde el hombre se hace más hombre porque reconoce el poder divino de la esperanza y el valor inquebrantable de la fe.
Pero hay también aquellos que en su diario y común vivir hacen de sus horas
libres un continuo Extra.
Extra son los días cuando en un anonimato voluntario comparte su tiempo con unos ancianos o con unos enfermos; las horas que un maestro aporta en su tiempo libre para preparar mejor una clase; los momentos que un médico batalla en silencio para salvar a un paciente que no conoce.
Extra es salirse de la comunicación técnica y preguntarle al compañero por sus hijos y su familia.
Extra es el detalle de dar gracias, sonreír y saludar a aquel con el que te cruzas.
Extra es decir una palabra agradable, es ceder el paso, es no solo acordarse del cumpleaños de alguien, sino hacerle saber que no lo olvidas.
Extra son muchos actos que distinguen al hombre educado del cortés, al generoso del egoísta, al social del huraño.
Extra es bendecir a Dios por sus bondades, por habernos enviado la lluvia que calma la sed y nutre las plantas, por ser capaces de disfrutar de la belleza
del mar y del sol, que son regalos de la naturaleza para nuestros ojos y espíritu.
Extra es alabar cada amanecer porque nos brinda un comienzo limpio y nuevo, diferente del de ayer.
Extra es terminar cada día dando gracias por el hoy a Dios, que nos permitió unas horas con nuestros compañeros de viaje, y que tal vez estuvo pleno de retos. Extras que nos sirvieron para saborear en toda su extensión las recompensas implícitas de nuestros actos extras.

-Desconozco su autor--

viernes, 12 de marzo de 2010

DEEP DEEP DOWN DOWN


¿Cansado y abatido, débil y confundido?
No importa cuántas batallas hayas ganado, siempre hay un día en que estás como Elías, en una cueva, queriéndote morir.
No importa cuántos sueños hayas tenido, a veces estás como José, traicionado por sus propios hermanos  y arrojado al fondo de un pozo.
No importa a cuántos hayas socorrido, encaminado, ayudado, siempre hay un día en que te encuentras como un náufrago en una isla desierta, desvalido, sin que nadie vea ni oiga tus señales de auxilio.
No importa cuántas metas te hayas trazado, a veces estás desubicado, sin rumbo, sin destino, sin saber qué camino tomar.
Es entonces que llegas a entender que eres débil, frágil, vulnerable que necesitas socorro, visión y dirección. ¿Dónde encontrar una mano que te saque de nuevo a flote? He encontrado algunas promesas en la Biblia:
 “¿Por qué te abates alma mía y te turbas dentro de mí? Espera en Dios”,
“Paciente esperé al SEÑOR y a mi se inclinó y oyó mi clamor, me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo,  del fango y puso mis pies sobre roca”.
“El es mi esperanza y mi seguridad desde mi juventud”.
 “El es fortaleza para el pobre, para el necesitado en su aflicción,  protección en la tormenta y sombra en el calor.”
“Echa tu carga sobre el Señor y él te sostendrá. No dejará caído al justo”. 
“El Señor que nos amó y por gracia nos da eterno consuelo y buena esperanza, animará nuestros corazones”.
 “Y cuando hayamos padecido por un poco de tiempo, nos restaurará, nos afirmará, nos fortalecerá y establecerá”.

“El SEÑOR da fuerzas al cansado y le aumenta al poder al que no tiene vigor. Aun los muchachos se fatigan y cansan, los jóvenes tropiezan y caen, pero los que esperan en el SEÑOR, renovarán sus fuerzas, levantarán las alas como las águilas. Correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán”.

miércoles, 10 de marzo de 2010

EL ANGEL SIN NOMBRE

Por Rafael D.Grullón (R. Gruger, el abuelìsimo)
En mi último viaje fuera del país, específicamente a los EUA, entré por el aeropuerto Kennedy, en New York, uno de los más grandes del mundo y presumiblemente el de mayor movimiento de pasajeros.  Al pasar por Migración, presenté mis papeles  conforme a los requisitos. Le tocó atenderme a un inspector joven  con cara de pocos amigos, normal en este tipo de funcionarios. El personaje en cuestión,  de manera “nada agradable”, me comunicó lo que entendí  como rechazo a mi entrada al gran país del norte, en razón de que mi formulario estaba incompleto; le faltaba un detalle fundamental,  la dirección adonde me dirigía. A la verdad que no me sabía de memoria la dirección de Kemaeli, mi hija mayor, lugar de mi destino, y no traía conmigo la libreta de direcciones. Cometí el error de dejarla en mi equipaje normal y no traerla en mi bulto de manos. Al no poder comunicarme en el idioma inglés, me vi de pronto metido en tremendo problema. El inspector, ásperamente,  me mandó a un banco de espera en lo que seguía atendiendo a la interminable fila de viajeros, después de lo cual, se retiró, sin tener en cuenta que yo estaba “varado” esperando una decisión suya.
De repente me convertí en un ente invisible, ya que todos se olvidaron de mí.  Era  como si yo no existiera, mientras el tiempo  pasaba raudo e indetenible,  y mi conexión con el avión que me conduciría a Portland,  Oregón, estaba pautada para dos horas después de mi  llegada  a N.York, tiempo que se  agotaba.  Estaba en  peligro de  perder mi vuelo de conexión, lo que no se materializó, por lo que entendí  era la misericordia de Dios. Había  un retraso de casi dos horas, pero yo no lo sabía, por cuya razón estaba más que angustiado y sin saber que hacer.
Decidí hacer uso del recurso por excelencia de los creyentes  ante cualquier circunstancia,  la oración. Clamé al Señor como si de Su respuesta dependiera mi vida. Le pedí que me enviara un ángel para que me asistiera. Al cabo de unos cinco minutos de clamor vi entre la multitud que hacía filas enfrente a las casillas de los inspectores de Migración, a un joven que venía en dirección contraria, es decir, de dentro hacia afuera. El joven, que parecía hispano, se dirigió   directamente a mi, me preguntó, en español (¡Gloria al Señor!) que si me pasaba algo. Le dije, tú eres el ángel que pedí a Dios. El sonrió. Le expliqué mi situación. Me dijo que ciertamente “estaba en problemas”. Me pidió el teléfono de alguien en los Estados Unidos, conocido mío, a quien él pudiera llamar, cosa que, según me dijo, no podía hacer desde dentro de Migración.  Increíble, todos los teléfonos de mis conocidos o familiares estaban en la libreta, es decir, en el equipaje que en este momento debía estar  “retenido”  en la aduana.  Al ver “mi ángel”, que yo ni siquiera eso podía aportar a mi favor, me pidió un teléfono de mi familia en mi país. Le di el de mi casa. Salió a “ver que podía hacer” desde fuera de la terminal.
Pasó casi una hora, y ya al borde de perder toda esperanza, veo venir a “mi ángel” quien me informó que habló con mi esposa en República  Dominicana,  a quien le explicó mi situación. Doña Magaly le dio el teléfono de Kemaeli, en Rainier, Oregón. Mi ángel  llamó y llamó, pero sin éxito, lo que se explica por el hecho de que mi gente andaba en ese momento haciendo múltiples diligencias en relación a las bodas de mi nieta Sarah, que fue lo que motivó mi viaje a los Estados Unidos. Finalmente “mi ángel” se las arregló y por internet localizó El pueblito de Rainier y creó una dirección en el contexto de dicha comunidad.  Me condujo donde una inspectora, y le presentó mi caso. Ella chequeó todo y me selló el pasaporte y todo lo demás. Mi ángel me condujo a la aduana donde retiramos el único equipaje sin reclamar, el mío. Me llevó a  “conections”, donde entregué mi equipaje. Respiré aliviado, pero faltaba llegar a mi puerto de embarque, para lo cual debía recorrer a “patitas” kilómetros de pasillos interiores. Me dijo mi  “ángel”, si nos vamos por dentro usted no va a llegar a tiempo, sígame que lo llevaré bordeando por el exterior de la terminal. Caminamos bajo una pertinaz llovizna, por 15 o 20 minutos. Entramos de nuevo, y me dijo: ya usted puede ir sólo,  mire aquella escalera, suba y estará en “seguridad”. Al pasar los chequeos y revisiones, tome el pasillo tal y siga hasta su puerto, cuyo número está indicado en su ticket y también puede chequearlo en  las pizarras electrónicas que verá en su camino. Cuando iba a dirigirme a la escalera indicada por él, me acordé que ni siquiera su nombre sabía. Me volví a preguntarle su nombre y darle las gracias… la persona, o mejor dicho “el ángel” había desaparecido…en mis propias narices… Decidí no dudar de que fuera en realidad UN ÁNGEL ENVIADO POR DIOS, en repuesta a mi oración. Está demás decir que llegué a tiempo para abordar tranquilamente mi vuelo. En el aire meditaba y meditaba sobre esa maravillosa experiencia que me tocó vivir, y por supuesto, glorificaba a Dios por ello. Otra lección que aprendí, o más bien recordé, está dirigida a cada persona en toda la faz de la tierra que aspire a llegar a la eternidad con JESUCRISTO. El Señor se lo dijo categóricamente al  joven rico de la parábola: “Sólo te falta una cosa”. Y esa cosa, amados lectores, es,  deshacernos de todo lo que nos impida una relación real y personal con el Señor…y obedecer su recomendación, que es vital: SÍGUEME. Para poder entrar a los EUA, me faltaba una cosa. De no haber provisto el Señor “esa cosa”, es decir, una dirección fiable a donde iba, me hubiera sido imposible obtener mi permiso de entrada. Tan sencillo como eso.

martes, 9 de marzo de 2010

PERSONAS ASFIXIANTES

Hablan hasta por los poros, solo hacen pausas para respirar. Parecen conocer y querer compartirte las situaciones de todo el que conocen… no respetan tu tiempo, no respetan tu agenda, les tiene sin cuidado llegar a tu lugar sin invitación, sin cita, sin anunciarse… en resumidas cuentas, son ladrones de tiempo, abusadores de confianza, irritantes en su  palabrería, y ni siquiera parecen darse cuenta de ello.
Si  sientes que te quieren sacar el cuerpo, que no te contestan las llamadas o que te dan largas para una cita que has pedido, sería bueno evaluar si  encajas dentro del perfil de la persona asfixiante. Sería bueno administrarte mejor en tu abordaje a los demás.

¿Y qué de los que se sienten víctimas de las personas asfixiantes? A nivel gerencial, Eugene Griessman en su obra “Maneje su tiempo” tiene un capitulo titulado: “No permita que los demás lo hagan perder el tiempo.”. Con ciertas personas se puede hablar con franqueza. Si es un problema constante, espera hasta la próxima ocasión y anticípale qué tiempo le puedes dedicar: “Tengo 15 minutos a las 4: PM.” Si la persona llega a tiempo, ya a las 4:16, dígale algo cómo: “¿Crees que podríamos continuar ese tema en otra oportunidad?, estoy haciendo malabares con varios asuntos pendientes, y así no seria justo en prestarte atención…” 
Por teléfono, a veces también es necesario anticiparse: “¡Hola! Solo tengo un minuto para ti ahora mismo, disculpa,  si es muy urgente”... Transmita siempre su sentido de urgencia con amabilidad.

Otra medida defensiva contra los ladrones de tiempo es controlar el lugar del encuentro. Si llegan a su oficina, no los reciba en el despacho, salga usted la recepción o a la sala de espera. Es más fácil ponerle punto final a  una conversación en esa área que en su espacio de trabajo. Si ya la persona está en su oficina y no hay forma de “apagarla”, déle señales no verbales de que se acabó el tiempo… empiece a recoger cosas como se dispusiera a salir de su oficina, no haga comentarios que alarguen el tema, y aproveche cualquier interrupción, como una llamada o un correo electrónico acabado de llegar para terminar la charla.

Larry King también da consejos sobre como salirse de una conversación cuando uno está atrapado  por una persona asfixiante, en una reunión social: “disculpa, voy al baño”, y mejor si lo dice con algún énfasis de urgencia. Nadie se sentirá ofendido por ello.  También, aprovechando a alguien más que alcanza a ver; “Maria, ¿ya te presentaron a Pedro?…” lo peor que puede pasar es que Maria nunca te lo perdone… 
Otras tècnicas son:
--“Está deliciosa esta comida, voy a servirme más” y desaparecer…
---“Con permiso! Debo ir a saludar a nuestro anfitrión”… (O algún amigo que hace mucho que no ves)
--“Bueno, cualquier rato te veo… tengo un tema pendiente con alguien más…”
En todos los casos siempre es importante hacer la salida con discreción.