"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y enterrado,escribe cosas dignas de leerse, o mejor aún, haz cosas dignas de escribirse... - Benjamin Franklin


miércoles, 4 de septiembre de 2013

CANSANCIO HASTA MAS NO PODER



Te duele garganta. Te has descubierto nódulos  dolorosos o sensibles en el cuello o las axilas. Sientes dolor inexplicable en los músculos, sobre todo en la espalda, dolor que se mueve de articulación a articulación. Dolores de cabeza muy diferentes a los que sufrías usualmente. Sientes un huracán en tu estómago. Te has dado cuenta que últimamente tienes problemas con la memoria o con tu concentración Y para completar, tienes problemas para dormir.

¿Sabes qué? Estamos hablando de fatiga crónica.

Encontré datos de que los síntomas pueden ser producidos por un sistema de inmunidad que no está trabajando muy bien. O puede ser causado por algún tipo de virus. Pero también simplemente puede deberse a que te has sobrecargado de trabajo, tu vida se ha vuelto un afán permanente. No hay cómo relajarse.

Algunos síntomas, como los dolores musculares, problemas al dormir y ansiedad, se pueden tratar con medicamentos. Hasta ahora, no hay medicina que cure el síndrome por completo, pero la mayoría de pacientes se mejoran con el tiempo.

¿Cómo enfrentarlo? Los especialistas aconsejan  que mantengas un diario identificando las horas en que sientes más energía y que  planees tus actividades para estas horas. (Si te es posible, claro)

Tambien sugieren que mantengas un nivel de actividad y ejercicio que esté en acuerdo con tus habilidades. Tu doctor puede ayudarte a hacer un plan de ejercicio para mantener tu fuerza a cualquier nivel que sea posible. Hay medicinas que, si tu médico te  las indica, pueden ayudarte a dormir mejor, lo que puede mejorar la concentración y la memoria.
Si tu memoria y concentración sufren los efectos del síndrome de fatiga crónica, mantén una lista y haz notas para acordarte de cosas importantes. También, date tiempo para hacer cosas que requieren concentración.
La fatiga te afecta física, emocional y socialmente. Cuando haces frente a estos factores,  tienes la mejor posibilidad de sobreponerte a la enfermedad y sentirte más satisfecho/a con tu vida.

Pero hay un estado del alma que vas allá de la fatiga física. Cuando en nuestro interior sentimos que no podemos más, las promesas de la Palabra de Dios nos abren un camino hacia el descanso espiritual:

ISAÍAS 40:28 – 31 dice:
 
     ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. 

Pide descanso a Jesús, quien ha extendido una invitación a todo aquel que esté trabajado y cargado. Podemos orar: “Señor ese dame descanso hoy.” Amén.

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