"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y enterrado,escribe cosas dignas de leerse, o mejor aún, haz cosas dignas de escribirse... - Benjamin Franklin


jueves, 23 de abril de 2015

LA RADIO: DURA DE MATAR




Cada vez que una nueva tecnología surge,  a la par se oyen algunas voces que presagian la inminente desaparición de la radio. Pero yo,  soy de los  persisten  en decir que la radio es “dura de matar.” 
Me sorprendí con un titular publicado en la página de BBC Mundo, que reza: “El fin de una era: Noruega, primer país del mundo en apagar su señal de FM”, y me dije: “¡No, no y no!: por alguna razón esta información me resulta extraña y confusa”.
Pero esta mañana escuché al Maestro Teo Veras (Teo Veras en la Mañana)  explicar, justamente, que a la noticia de marras le faltaba un dato importante:  Lo que pasará en Noruega se trata del fin de la transmisión en Frecuencia Modulada  analógica, para quedar solo utilizando FM DIGITAL.  Y se trata  solo de Europa, donde la radio analógica y la digital no están sistematizados para usarse paralelamente cosa que si es posible en otras latitudes.
Y entonces me llegan en retrospectiva otros momentos cruciales:
Una vez en la historia gloriosa de la radio, oímos apagarse los costosos transmisores de Ondas Cortas;  señales que recorrían enormes distancias para ser captadas en receptores multibanda. En su tiempo, estas emisoras llenaron una gran necesidad de comunicación que solo se podía suplir con grandes potencias de emisión transcontinental. 

Más adelante fuimos testigos del abandono masivo de la audiencia de las frecuencias de Onda Media, (AM) por la disponibilidad de frecuencias de FM con fidelidad de sonido superior y programación cercana a la cotidianidad del oyente. 

Por eso, tal vez sí, el anuncio del fin de la FM analógica en Noruega sea el comienzo de una nueva era, pero no de la muerte de la FM, sino de su  conversión.
El futuro apunta a la industria de la radio digital como una forma de reducir considerablemente los costos de operación, ya que se puede prescindir de las tecnologías que requieren altos consumos de combustible para su puesta en el aire. Esto a su vez implica una práctica de radiodifusión amigable para este planeta tan necesitado de reducir su dependencia de combustibles fósiles y además, tan necesitado de reducir las agresiones que estos combustibles  provocan al medioambiente. 

 Lo que hace falta, por supuesto es que los oyentes dispongan de receptores de radio digitales, tal como sucede con el caso de la Televisión. Por eso, usualmente estos procesos de cambios se producen en forma  gradual y acompañados de estrategias para que, cuando se produzca el apagón de la antigua tecnología, no se produzca un vacío o una pérdida significativa de audiencia. 

Me he recuperado, por tanto, del shock causado por el anuncio de la muerte de la FM y reafirmo mi testaruda tesis: La radio es dura de matar.  La radio ha visto llegar muchas evoluciones y revoluciones tecnológicas, y siempre se reinventa, se infiltra y se  entremezcla con todo, y en circunstancias extremas, prevalece como fuente de orientación e información para todo el que tiene oídos.

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