"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y enterrado,escribe cosas dignas de leerse, o mejor aún, haz cosas dignas de escribirse... - Benjamin Franklin


jueves, 27 de abril de 2017

MICROFINANZAS: EL FANTASMA DEL SOBREENDEUDAMIENTO

Cómo mínimo, todas las instituciones financieras, incluso las que no tienen objetivos sociales, tienen la responsabilidad moral de no perjudicar a los clientes. Uno de los estándares universales de Gestión de Desempeño Social es tratar a los clientes responsablemente. Este estándar  se mide en base a los niveles de implementación de prácticas esenciales que han sido definidas y con las que se han puesto de acuerdo en consenso  los principales actores del mundo de las microfinanzas.

El movimiento Smart Campaign,  es una campaña diseñada para promover que los principios de protección al cliente sean parte esencial en la cultura y las operaciones de las instituciones microfinancieras.  Una de los principios básicos es:

Prevención del sobreendeudamiento: Los proveedores estarán atentos en todas las fases del proceso de crédito para determinar si los clientes tienen la capacidad de pagar sus obligaciones sin sobre-endeudarse. Adicionalmente, los proveedores implementarán y monitorearán los sistemas internos que apoyen la prevención del sobreendeudamiento y promoverán esfuerzos para mejorar la gestión de riesgos en el nivel mercantil (como el uso compartido de información crediticia.)”

Hay indicios de sobreendeudamiento a partir del hecho y en la medida  que a un cliente se le haga cada vez más difícil cumplir a tiempo con sus obligaciones de repago de deudas. Su nivel de endeudamiento  ya le genera estrés, si es una persona responsable,  empieza a sacrificar la satisfacción de otra necesidad básica para pagar deudas; si acaso, asume otras deudas formales e informales para repagar a terceros, constituyéndose esto en una “bola de nieve” que crece en avalancha hasta definitivamente dejar  de cumplir con su obligación y ser  objeto de mecanismos de cobranza menos amigables por parte de múltiples acreedores. 

Partiendo del principio de hacer bien y no hacer daño, sin duda que el financiamiento de las microempresas tiene un gran reto en términos de facilitar el desarrollo y progreso gradual del cliente, a la vez que la institución financiera es capaz  alcanzar niveles de crecimiento y sostenibilidad conforme a sus planes estratégicos.


Parafraseando al economista Keynes, enfocando el asunto en términos solo de negocios, si le prestamos al cliente conforme a su capacidad de pago, “el problema es del cliente”, si lo sobreendeudamos, el problema es de la IF. Es un poco broma plantearlo así, porque la realidad es que con el sobreendeudamiento perdemos todos; es  un problema para todos.   En esencia la meta es que no haya problema, ni para uno ni para otros, y que el equilibrio entre los objetivos financieros y los sociales de las Instituciones microfinancieras sea tan nivelado como la balanza que sostiene  la dama de la justicia, y que el fin último de la deuda sea poner más dinero en el bolsillo del prestatario. Así sea!

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