"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y enterrado,escribe cosas dignas de leerse, o mejor aún, haz cosas dignas de escribirse... - Benjamin Franklin


jueves, 1 de julio de 2010

MUJERES DE ESPERANZA

TESTIMONIO DE UNA OYENTE. PUBLICADO EN EL CALENDARIO
DE ORACION DE PROYECTTO ANA PARA ESTE MES DE JULIO.

Cuando tenía 12 años, fui dada en matrimonio a un joven de 20 años. Aún no conocía el significado del matrimonio. Mi suegra me peleaba,  me regañaba y me castigaba no dándome comida. Un día cuando estaba sola, mi suegro trató de violarme. Mi esposo pensaba que yo era tan sólo una máquina de tener hijos. Era torturada mentalmente y caí en una depresión. Por dar a luz una niña, me torturaban aún más. Un día mi esposo, su madre y su hermana trataron de matarme con fuego, pero afortunadamente me escapé. Corrí descalza hasta la casa de mi madre, llevándome a mi hija. Estaba muy deprimida y a veces sólo sentía que quería morirme. Un día escuché una hermosa y apacible canción en la radio, y luego escuché el programa Mujeres de Esperanza y supe que era un programa cristiano. Aquella noche pensé acerca de la religión cristiana hasta que me quedé dormida. En mi sueño, alguien me daba un libro negro. Quise saber qué era ese libro, pero nadie lo sabía. Comencé a escuchar Mujeres de Esperanza regularmente, y luego un día llamé al programa y le conté a la señora que me atendió, acerca de mi vida. Le mencioné también lo del libro negro y ella me dijo que es la Biblia. Ahora mi vida está transformada, renté una pieza para vivir con mi hija. Ella va a la escuela y yo trabajo como empleada doméstica. Voy a la iglesia regularmente.  Mujeres de Esperanza me ayudó mucho  en mi vida. Antes no tenía esperanza, pero este programa me dio esperanza y la oscuridad se fue. Dios me dio gozo y libertad. Deseo que este programa pueda alcanzar a otras que están necesitando consuelo. Agradezco al Señor Jesús como también a las damas del programa Mujeres de Esperanza.

1 comentario:

Dilmarina dijo...

Historias como estas producen mas compromiso en uno en cuanto al trabajo para el Reino de Dios.
A veces el enemigo nos desanima en el camino y podemos llegar a pensar que lo que hacemos para Dios tal vez es en vano o que no tendrá una gran repercusion. Pero vemos que si vale la pena trabajar para el Reino de Dios.

Bendiciones hermana Georgi.