martes, 5 de mayo de 2026

YO CARGO, TÚ CARGAS, NOSOTROS… DIOS SOSTIENE

 


Acompañar a otros es valioso… pero no siempre es fácil.

Hay momentos en que alguien necesita hablar, y estar presente es un acto de amor. Pero ¿qué ocurre cuando esa necesidad se vuelve constante, intensa, incluso abrumadora?

Es ahí donde muchos se sienten atrapados: entre el deseo de ayudar y el cansancio de no poder sostener más.

La Biblia nos da una perspectiva clara: somos llamados a llevar las cargas unos de otros, pero también a reconocer que cada persona tiene su propia responsabilidad delante de Dios. (Gálatas 6:2 y 6:5)

Amar no significa estar disponible todo el tiempo. Escuchar no significa cargar con todo.

Jesucristo mismo mostró algo importante: amaba profundamente a las personas, pero también se apartaba, descansaba y no respondía a todas las demandas. Él sabía cuándo acercarse… y cuándo retirarse.

Poner límites también es amor.

Decir “ahora no puedo, pero me importas” no es rechazo, es honestidad. Es reconocer que solo Dios puede sostener completamente a una persona.

Nosotros acompañamos… pero no reemplazamos a Dios.

Porque el amor verdadero no solo se entrega… también se sostiene con sabiduría y equilibrio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sus comentarios son bienvenidos!