"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y enterrado,escribe cosas dignas de leerse, o mejor aún, haz cosas dignas de escribirse... - Benjamin Franklin


sábado, 21 de noviembre de 2009

OPRAH: HACIA EL FINAL DE UN CAPITULO


El Sabio escritor de Eclesiastés nos ha enseñado que todo tiene su tiempo y que todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Si hacemos un ejercicio de memoria, seguro podríamos dividir nuestra vida por capítulos,  pues hay momentos marcados en los que el rumbo de la misma cambió significativamente.

Pero hay capítulos más largos que otros, episodios cuyo desenlace nos toca decidirlo a nosotros y no a las circunstancias. Por eso, el anuncio de Oprah Winfrey sobre la culminación de su show tiene, a mí entender, mucho significado. Sus palabras sonaron agridulces, y así se pudo apreciar en el momento en que su rostro evidenció conmoción interior: “Amo este show. Este show ha sido mi vida”. ¿Está la reina de la TV norteamericana renunciando a la gloria de su poderoso imperio mediático? ¿Está  renunciado a su vida?

CAMBIO PLANEADO.

Amo lo suficiente este show como para saber cuando es tiempo de decir adiós. 25 años se sienten bien en mis huesos. 25 años se sienten bien en mi espíritu. Es el número perfecto, el tiempo preciso y correcto para decir adiós”.

Así que una temporada más, hará el final de este capítulo  menos traumático, tanto  para una audiencia que ha seguido día a día por dos décadas su luminosa trayectoria, como para la propia Oprah, porque, por más planeado que sea un cambio, siempre implica una crisis, siempre se vive un duelo, inevitable  y de magnitud impredecible, hasta el día después, cuando no hay que levantarse  a vivir por la misma razón que el día anterior.

Pero seguramente este cierre de capítulo no es un salto al vacío en la vida de una mujer tan exitosa (y ahí está la lección de vida que extraigo de esta reflexión). Asumo que es una transición del éxito al significado. Es el punto en el que todo lo que había sido motivación para vivir (logros, reconocimientos y progreso económico, etc.) queda a un lado para ir por algo más trascendente. Y a ese punto se llega, como Oprah afirma que llegó: después de mucha oración y cuidadosa ponderación.