"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y enterrado,escribe cosas dignas de leerse, o mejor aún, haz cosas dignas de escribirse... - Benjamin Franklin


martes, 18 de mayo de 2010

COSAS DE NOSOTRAS: UNA MUJER EQUILIBRADA -I-

Si como mujer sientes que no hay forma de salir airosa ante todas las demandas que la vida de hoy te presenta, si tu vida parece un rompecabezas muy difícil de armar, si aspiras a llevar una vida más simple y más enfocada, te invito a considerar algunos factores que nos ayudarán a manejarnos y  vivir con mayor plenitud y satisfacción en medio de nuestras muchas ocupaciones.

La prisa de este siglo nos está alejando de Dios, la gente tiende a tener menos tiempo para su vida espiritual. Pero lo cierto es que más que nunca en esa circunstancia es que  La mujer de hoy debería ser  una mujer con pasión por Dios que  no pierde un solo día en términos de buscar intimidad con Dios. Es una mujer consumidora de la palabra de Dios en diferentes formas. Cuando la fe es prioridad en nuestra vida, somos capaces de entender que somos el sexo privilegiado, una criatura única diseñada por Dios con un propósito, relacionándonos con Dios como padre, que satisface nuestros vacíos y carencias, que nos cubre de amor, que nos valora en la dimensión de que somos perlas preciosas por las cuales él fue capaz de dar cuanto tenía, su hijo.

1)      Es una mujer que cuida de sí misma en términos de su salud, que procura una alimentación adecuada, que pide a Dios en oración por su propia salud, que busca la forma de ejercitarse, que procura dormir el tiempo necesario y tener la calidad de sueño apropiada, y que cuida su apariencia.

2)      Es una mujer que nutre su hogar. ¡El agridulce hogar!
La casada nutre su relación siguiendo los fundamentos de la Palabra de Dios para mantener un hogar sano. Es la mujer que escogió bien con quien casarse, es la mujer que ora por su esposo, que lo ayuda, que estudia a su pareja para conocerlo y agradarlo, para acercarlo e influir sobre él.

El problema de muchos hogares es que hay dos cabezas; todo cuerpo con dos cabezas es un fenómeno. Es una lucha de poder. En el matrimonio ambos tienen poder, pero expresado de diferente forma. Dios le dio al hombre autoridad, pero a la mujer le dio influencia.

En el orden ideal el esposo es el capitán de un barco llamado familia, y la esposa está llamada a ser el radar. Muchas veces la esposa puede ver los problemas antes que el marido, porque ella está más en sintonía con los asuntos del corazón. De todas maneras el hombre está llamado  de parte de Dios a liderar a su familia en términos de resolver las dificultades. Un hombre inteligente, sabio, escuchará el consejo de su esposa, y asumirá su responsabilidad en la resolución de los problemas que se presentan.
Continuará…

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