"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y enterrado,escribe cosas dignas de leerse, o mejor aún, haz cosas dignas de escribirse... - Benjamin Franklin


domingo, 3 de abril de 2011

NOSTALGIAS DE UNA LOCUTORA IV: DUSHI BONAIRE - ITALIA 90

El acontecimiento mundial más notable durante mi primera estadía en Bonaire fue el mundial de futbol.  No tenía idea de la relevancia de  este torneo hasta que me vi rodeada de verdaderos fanáticos que seguían a pie juntillas los acontecimientos de  Italia 90. El incansable teletipo traía noticia tras noticia y era el tema que dominaba las notas deportivas que me tocaba incluir y leer al aire y era por supuesto el tema principal en  las conversaciones de sobremesa por doquier.
Recuerdo una invitación de la familia Romo para compartir un almuerzo con ellos un sábado al mediodía. Desde su hogar nos trasladamos a un área de playa donde, bajo una acogedora sombra, nos sentamos frente al mar. Doña Gladys Romo había preparado una deliciosa pasta. No recuerdo los temas de nuestro coloquio, pero si sé que mientras charlábamos, Don Armando había llevado un aparato de radio y le daba seguimiento a un partido del mundial. Repentinamente veía su rostro y el de sus hijos quedar paralizados y en expectación, quedar sin aliento y volver a tomar aire luego de que no se diera el desenlace deseado, hasta que… ¡Goooooooooooooool!, saltaron como resortes ante mi mirada atónita. No recuerdo a quienes iban ellos, pero sé que al final la copa se la llevó Alemania.
La experiencia en cabina fue enriquecedora, compartiendo con un profesional consagrado como Saturno Colmenares, que al abrir los micrófonos transformaba aquella hora en una entusiasta llamada a iniciar el día con la mejor de las actitudes. Música, saludos, noticias, comentarios y otros segmentos fluían y el tiempo se hacía corto. Despertin, un gallo muy simpático que servía de mascota en el programa, se convirtió en un emblema dentro de la producción.
A las 7 am ya llevaba tres horas en acción. Regresaba en la bicicleta al apartamento, me desayunaba y cerca de las ocho regresaba en automóvil con alguno de los vecinos que comenzarían labores de oficina. En el transcurso del día apoyaba con la atención a las cartas de los oyentes y el monitoreo de los programas grabados, porque nada, absolutamente nada pregrabado por terceros, salía al aire sin ser escuchado previamente y editado de ser necesario.  Asunto de control de calidad y contenido.
En Bonaire me dijeron “Dushi” màs de una vez en la calle. Cuando pregunté qué quería decir, no me respondieron si no que se rieron de que había logrado obtener piropos de los criollos. Aprendí a ir al Supermercado “Cultimara”, disfrutaba enormemente del queso Gouda holandés, me fascinaba ver incontables flamencos rosados y meter la cabeza bajo el agua del mar para ver la flora y fauna esplendorosa que con poco esfuerzo es posible visualizar en las transparentes aguas de la isla. Comi helado en Rincón, vi las cuevas con inscripciones indigenas, pasee por las casitas de los esclavos, las montañas de sal, comí pescado fresco en "Richards", conocí las arepas venezolanas...   Solo sentí temor de una amenaza: que brindaran de comer iguana como solían bromear que harían algunos amigos.

1 comentario:

  1. Me gustaria saber si todavia esa emisora esta en el aire aqui en higuey no la escucho.

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