lunes, 4 de abril de 2022

EL NEGOCIO DEL ESCANDALO Y DE LAS MALAS NOTICIAS

 

Foto de uso libre, Pixabay

Es una realidad que el periodismo contemporáneo en sentido general, dista mucho de ser un servicio que contribuya al bienestar de la sociedad.  Al contrario, es mi percepción, que los medios están jugando un papel que incide perjudicialmente en la salud mental de la comunidad.  Hay un “mercado de malas noticias”  y los ciudadanos nos hemos convertido en consumidores de ellas.

Los titulares están escritos de una forma catastrófica.

·        Si es el informe del tiempo, cada tormenta es devastadora

·        Si es un accidente es mortal .Si es una escases, las imágenes muestran tramerias vacías de un supermercado como que llegó el Apocalipsis y nadie va a consegir nada para su familia. 

·        Si es un incendio es arrasador y amenaza consumir ciudades enteras.

·        Si son los precios de los combustibles estos suben como cohete lanzado al universo

·        Si es una enfermedad, es mortal, contagiosa, y avanza en forma agigantada, contando muertes y muertes por doquier.

·        Si es la guerra, nos repiten sin cesar las imágenes de lo peor de lo peor, masacre, destruccion, la devastación.

En el campo del entretenimiento a la fecha tenemos más de una semana saturados de una bofetada en medio de un evento que representa toda la doble moral habida y por haber. Como sociedad se hace campaña contra el bullying, pero lo usan sin contemplación en una producción que tiene millones de espectadores. La violencia en todas sus manifestaciones son la estrategia más taquillera, y obviamente lo es dentro y fuera del marco de una película.

Si bien cada información corresponde a hechos reales, el enfoque es en lo más negativo, lo más morboso, lo más feo de todo cuanto ocurre. Nos saturan con las imágenes que sacuden nuestras emociones.

Escuché a un conferencista, no periodista, plantearlo así: Las malas noticias nos causan preocupación, la preocupación nos hace cautivos de querer escuchar y saber más. Esto nos convierte en seguidores de los medios, cuyo rating aumenta, y por tanto aumenta su facturación de publicidad.  Las buenas noticias abundan, pero no son rentables para la industria. —Frank Suarez

Ya en artículos anteriores he tratado este tema, de lo atrás que ha quedado la ética en el uso de los medios de comunicación. Cuando en mi interés  y necesidad de informarme enciendo la tele, o entro al internet, me encuentro con lo mismo una y otra y otra vez.  Opto por desconectarme, porque ya detecto el patrón de “priming” (manipulación) que intenta condicionar mi forma de actuar, de pensar, de comprar… De eso se trata al final.  

Es una pena para el periodismo que hoy los medios estén saturados de artículos escritos por personas sin formación, que con un titular tienen que redundar en un dato que se puede ofrecer en un párrafo, solo para dar cabida a docenas de promociones publicitarias.  Los titulares engañosos, planteados como lo haría una persona chismosa para captar el oido y atención de otra en el patio o en la esquina: "No vas a creer como se ve fulana hoy día,  dónde vive perencejo...". 

Me queda apelar a que seamos consumidores más selectivos. Necesitamos estar informados, pero no caigamos en la trampa de consumir todo lo que nos sirven día a día, que es un poquito de verdad sobredimensionada para mantenernos preocupados y ansiosos, o para entretenernos con datos   que no nos aportan nada, sino que nos roban la paz mental y el tiempo que pudiéramos usosar en algo más productivo, que nos ayude a crecer y apoyar la búsqueda de soluciones. Procuremos fuentes que, si bien menos concurridas o renombradas, pudieran representar el remanente de un periodismo ético, responsable, coherente, que presenta los hechos con la mayor objetividad e indendepencia de intereses particulares. Si no hallamos eso, entonces aplicar el consejo de la Biblia: Escudriñarlo todo, retener lo bueno. 

jueves, 31 de marzo de 2022

UNIDAD EN LA DIVERSIDAD

 

Por Telésforo Isaac

Al llegar a los últimos días de mi vida en la Tierra, entre las cosas que me quedan por anhelar y decir, es lo siguiente: que halla UNIDAD EN LA DIVERSIDAD EN EL CUERPO MISTICO DE JESUCRISTO: LA IGLESIA.

¡Vean qué bueno y agradable es que los hermanos vivan unidos! (Salmo 133:1; VSB 1994).

La unidad debe estar en la Iglesia Cristo-Céntrica, que es la unión con Jesús aquí en la Tierra; por tanto, es necesario estar juntos aquí, si pretendemos estas hermanados alrededor del Trono del Padre Celestial, en la gloria eterna.

Es vergonzoso, deplorable e inaceptable los continuos conflictos, intrigas, luchas y divisiones, de los llamados seguidores del Cristo-Rey, y Señor de todos. Esto es lamentable, y no debe ser.

Estimado lector, por su seriedad y compromiso de dar testimonio de fidelidad cristiana, se recomienda tomar un momento, para hacer esta oración por la unidad de la Iglesia Universal.

“Oh, Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, nuestro único Salvador, el Príncipe de Paz: danos gracia para que de corazón consideremos seriamente los grandes peligros en que nos hallamos por nuestras desdichadas divisiones. Aparta de nosotros todo odio y prejuicio, y cuanto pudiere impedir una santa unión y concordia; para que, así como no hay más que un Cuerpo y un Espíritu, una esperanza de nuestra vocación, un Señor, una Fe, un Bautismo, un Dios y Padre de todos, así seamos todos de un corazón y un alma, unidos en vínculo sagrado de verdad y paz, de fe y caridad, y con una mente y una voz te glorifiquemos; por Jesucristo nuestro Señor”. Amen.

viernes, 11 de marzo de 2022

EL PRECIO DE LA UTILIDAD

 


Sentada en la sala de espera del consultorio de mi doctora, tenía frente a mi este cuadro y le tomé una foto para usarla de portada en esta reflexión.  La  trillada frase que presenta,  la  he escuchado y verbalizado incontables veces. "La recompensa de hacer un trabajo bien hecho, es la oportunidad de hacer más trabajos bien hechos". 

Me reconecté en esos minutos con mis primeros años como empleada. Tenía  18 o 19  años. Amaba mi trabajo y procuraba hacerlo con diligencia, buen espíritu y excelencia. Sin embargo, había ocasiones en que me sentía sobregirada, con más tareas que tiempo para cumplirlas. En uno de esos momentos, suena el teléfono y es mi superior inmediato solicitándome una tarea adicional con carácter de urgencia.

--“No hay problema señor, no se preocupe” respondí, y al cerrar el teléfono me desahogué, diciendo en voz alta, “ Uff, ¿es que aquí no se saben ningún otro nombre además del mío?”

Mi compañera de oficina, más sabia y madura que yo,  hizo de inmediato un comentario que hasta el día de hoy es para mí una lección aprendida:

--“Es el precio de la utilidad, Georgina; Saben que pueden contar contigo, que les eres útil”.

Poco después aprendí también que hay base bíblica sustenta este principio de la utilidad y que incluso lo enlaza con recompensas.

Por ejemplo, Jesús, en su ilustración de las recompensas que recibirán quienes le sirven eficazmente multiplicando los talentos que les ha confiado, promete poner sobre mucho a aquellos que han sido fieles en lo poco. [i]

Me encanta como lo plantea el sabio Salomón cuando asegura que la persona diligente en su trabajo estará delante de reyes.[ii] Es decir, ocupará posiciones de liderazgo y relevancia.

Esa diligencia aplica no solo en aspectos como ser puntuales, diligentes y eficientes, sino también para el aspecto de mantenerse  en proceso continuo de aprendizaje, desarrollando las capacidades. Pero sobre todo, aplica en términos de modelar un liderazgo servicial, dejando a un lado las quejas y excusas, y poner manos a la obra con una actitud adecuada.

 Hago la salvedad, que esto no implica  echarse encima todos los encargos de todo el mundo ni asumir más compromisos de los razonables. He tenido en el camino que aprender a diferenciar estos esquemas. Jesús no le pidió cuentas por cinco talentos al que solo le dio dos, pero le expresó el mismo reconocimiento.  Hay que encontrar el punto de equilibrio porque el otro extremo puede ser también muy perjudicial, cuando por no saber decir no, asumimos exceso de compromisos y eximimos a otros de cumplir con sus roles y responsabilidades, solo para terminar nosotros explotados, desgastados y con resultados mediocres.

Por eso las organizaciones necesitan fomentar el trabajo en equipo, donde todos estamos comprometidos con la tarea y todos somos responsables por el resultado.

 



[i] Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor Mateo 25. 21

[ii] ¿Has visto hombre solícito en su trabajo? delante de los reyes estará; Proverbios 22.29

 

viernes, 4 de marzo de 2022

EL SILENCIO DE DIOS DESESPERA

 

  

Dios está en silencio y los seres humanos se imponen tiranías, cometen injusticias, esclavizan, maltratan, oprimen, asesinan, originan guerras, y hacen toda clase de vilezas en perjuicio de sus semejantes, y esto desespera. 

Hay quienes dicen que Dios está muerto; éstos han perdido la razón, o la mal usan. Han perdido la razón o la capacidad de usarla bien, porque Dios no nació; por tanto, la divinidad no puede morir o desaparecer o inmutarse. Sólo las cosas que nacen son las que mueren. Dios no nació, por tanto, no puede morir.  Dios fue, es y será por toda la eternidad.


Así lo concebimos nosotros, y así lo manifestamos; pero a nuestra mente viene una pregunta importante, una pregunta que otros han hecho a través de la historia de la humanidad, la pregunta es esta: Si Dios no está muerto, entonces ¿Se ha alejado, o se ha dormido?, o ¿Está en aparente silencio, mirando a los seres creados a su imagen y semejanza en continuo conflicto entre ellos y en negación a toda virtud, disciplina, fe, esperanza y amor?

El silencio de Dios es amargamente triste.  El silencio de Dios es tortuosamente desesperante, el silencio de Dios es profundamente desconcertante, el silencio de Dios infunde temor, terror, descorazonamiento, y hondo sentir de aislamiento, y soledad.

Por eso, decimos que el silencio de Dios es amargamente triste, triste y sombrío, porque a nuestro alrededor vemos ocurrir tantas faltas contra su divina voluntad, tantas ofensas contra sus hijos, más, se mantiene en inquietante, insondable y profundo silencio.  Leemos en el Antiguo Testamento, las desesperadas palabras de los piadosos de Israel, cuando requerían a Dios diciendo: “Por qué duermes, ¿Señor? ¡Despierta, despierta! ¿Por qué te olvidas de nosotros, que sufrimos tanto? ¡Levántate, ven a ayudarnos y salvarnos por tu gran amor!” (Salmo 44: 24-26)

Pues, no somos los primeros en pensar que Dios mantiene silencio que infunde temor, terror, un sentimiento que descorazona, que nos hace sentir un abandono de triste soledad y aislamiento total, soledad que nos hace gemir y gritar como Jesús en la Cruz: “¿Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”  (Mateo 27:46) 

¡El silencio de Dios! ¡El silencio de Dios!  Silencio ante nuestros gritos de desespero, silencio ante nuestras peticiones, ante nuestras enfermedades, silencio de Dios ante nuestras lágrimas, y volvemos a orar y volvemos a pedir, y de nuevo, se mantiene el silencio en espacio y tiempo, nada se oye.

A nadie más tenemos, a nadie más podemos recurrir en los problemas que nos asfixian, y desmoralizan. Sólo tenemos a Cristo como nuestro único mediador ante el Padre, lo sabemos y por eso vamos a Él con toda nuestra alma, con toda nuestra fe, que por lo menos en aquellos momentos, es una fe total, y recibimos como respuesta el silencio.

Cristo no responde. Todo sigue igual: las enfermedades, nuestros problemas morales, nuestras dudas que desesperan, nuestra asfixia, la opresión del prójimo por cuya solución hemos orado, siguen las injusticias por doquier, las salvajes delincuencias en nuestra sociedad, los maléficos combates con armas destructoras y amenazas de guerra nuclear.

A pesar de lo antes dicho, Cristo está tras ese aparente silencio, está mirándonos, oyéndonos. No lo olvidemos, si la respuesta a nuestras oraciones es silencio, por lo menos consolémonos sabiendo que Él; el Cordero de Dios, el que intercede por nosotros, está en silencio, oyéndonos e inmensamente amándonos.  


Por Telésforo Isaac, Obispo Emérito Iglesia Episcopal Dominicana.


TRAYECTORIA DE QUIEN NO

Foto: Pixabay, uso libre.

En carne propia

¿Quién no ha vivido la presión de ser tentado como aquellos en el Edén?

¿Quién no se ha escondido por el miedo, por la culpa y la vergüenza?

¿Quién no ha mentido como el hermano usurpador?

¿Quién no ha menospreciado su mejor don, como el hermano usurpado,

Para luego sentir el sabor amargo de no poder revertir el error?


¿Quién no ha envidiado hasta intoxicarse de odio por quien destaca a su lado,

Como los hermanos del hijo preferido?

¿Quién no ha estado en el pozo, sin salida?

¿Quién no ha sido vendido?

¿Quién no ha corrido lejos de la seducción?

¿Quién no se ha sentido encarcelado?

 

¿Quién no se ha visto sin sentido de pertenencia

como aquel esclavo disfrazado de realeza,

¿O viceversa, la realeza con disfraz de esclavitud?

 

En alma propia

¿Quién no ha estado tan cerca de Dios

como el patriarca ante la zarza ardiente,

Y luego en el Sinaí, tan cerca que se contagia de su gloria,

y todos ven su aureola excepto él mismo?

 

¿Quién no ha estado en el horno de fuego,

para en vez de quemarse, purificarse?

¿Quién no ha sufrido la enorme perturbación

de querer y poder hacer daño, y no hacerlo?

 

¿Quién no ha olvidado cuánto ha logrado y quien ha sido,

Para llorar en una cueva queriendo morir,

sintiéndose miserable y desvalido?


¿Quién no ha olvidado el llamado e ignorado el mandato,

Embarcándose en vía contraria hacia otros puertos?

¿Quién no ha dado por perdida la causa y decepcionado

Ha decidido retroceder, y volver a la vida de simple pescador?

 

En  mente propia

¿Quién no ha recordado las promesas del fiel y verdadero?

¿Quién no ha recordado al que cubre el pecado

con su sacrificio único y suficiente?

¿Quién no  ha recordado a José en el Palacio,

 a Moisés al otro del mar

A Ester ante el Rey,

y Al cuarto príncipe en el horno de fuego?

¿Quién no ha recordado a Jonás  pregonando en la ciudad,

A Elías alimentado y sustentado para continuar?

¿Quién no ha recordado a los pescadores regresando a la orilla

Para recibir alimento fresco servido por el maestro resucitado?

¿Quién no ha pensado que sí aun respira,

es porque la trayectoria aún no termina?


GTHOMPSON, Marzo 4, 2022

 

martes, 15 de febrero de 2022

¡SOBRECALIFICADO!

Usé muchas veces el término “Sobrecalificado”  para etiquetar personas que entrevisté en mi rol de gestora de talento humano. En estas notas,  cito un par de casos para plantear un contraste, así como un par de prototipos para  luego hacer algunos comentarios de aplicación.


     I.        El CANDIDATO JUNIOR

El joven llegó a su entrevista con semblante relajado y la actitud de quien tiene alta confianza en sí mismo. Se acomodó un poco más de la cuenta en la silla, reclinándose con las piernas extendidas y cruzadas hasta el punto que casi lucía acostado sobre ella.

Luego de unos minutos validando sus datos y nivel académico, entramos al aspecto laboral. Pocos meses atrás había renunciado de un puesto de servicio al cliente en una plaza comercial.  Cuando le pregunté por qué renunció, simplemente dijo que ese empleo no llenaba sus expectativas. Quise saber sobre tales esperanzas. Su respuesta me sorprendió un poco: “Yo soy un objetivo del mercado”, expresó sin humildad alguna. En su mente, él entendía que era un perfil demandado y que, en vez de buscar empleo, las empresas lo deberían buscar a él.  Nada, (reitero, nada) en la escasa data de su hoja de vida me parecía coherente con ese planteamiento. Supuse que me equivoqué al concertar esa entrevista. Nuestra organización probablemente tampoco llenaría las expectativas de este joven, a quien sumé a mi  lista de los últimos billones de coca colas del desierto, y me animé a reflexionar sobre la pertinencia de tener un balance saludable de autoconfianza y sensatez.


   II.        EL CANDIDATO SENIOR

El licenciado llegó a la entrevista con mucho interés y entusiasmo por la posición. En impecable traje y con radiante personalidad, me dijo sentir pasión por causas como las que enuncia nuestra misión. Añadió que había estado en puestos y organizaciones de mayor trayectoria y estructura que la nuestra, lo que garantizaba que su desempeño no era algo de que preocuparse.  Durante la entrevista, se había sincerizado respecto a urgentes dificultades financieras que estaban presionándole hasta manejar ciertos grados de ansiedad, ya que, al estar desempleado por varios meses, las deudas empezaban a acumularse. Este dato me hizo pensar que estaba ante la dinámica ganar/ganar. (El tiene las calificaciones suficientes, yo le ofrezco un  paquete competitivo que en poco tiempo le apoyará a estabilizarse).   La magia terminó cuando hablamos de las compensaciones del puesto.  La persona expresó  aspiraciones de   desproporcionadas para el contexto de nuestra escala. No fue posible llegar a un acuerdo.  Un cordial apretón manos concluyó otro capítulo  de esos en los cuales hay que reflexionar sobre más de una variable. ¿Realmente esta persona está orientada a la vocación? ¿Es la presión financiera un factor determinante para emplearse aún por debajo de nuestras expectativas económicas?

Siempre habrá mucho que analizar en cuanto a la persona idónea para una posición. Pero encontré ejemplos de casos extraordinarios en los que estar sobrecalificado no fue motivo para inmovilizarse.  


 III.        CASOS ATIPICOS:  PROTOTIPOS ESPECIALES

Filipenses 3 en la Biblia contiene el resumé de un destacado y brillante joven teólogo: Pablo estudió en las mejores academias de su tiempo y a los pies de los más prestigiosos maestros. Su amplia formación, equivalente a los incontables PHDs de nuestros días, le permitió ser parte de una élite desde muy temprana edad. Pero cuando se encontró con Jesús, consideró que había un camino más excelente, y al convertirse en misionero, echó a la basura sus diplomas y certificados académicos. Inició una travesía de servicio en la que, para sustentarte,  se dedicó a confeccionar tiendas (casas de campaña) con sus propias manos.  Visto desde la perspectiva social y humana, este hombre había descendido significativamente en la escala laboral hacia los puestos más básicos de la pirámide.

Pero si un caso me deja perpleja es el de Jesús mismo: Pensar que él, siendo el hijo de Dios,  vino al mundo  (lo que ya implicaba una actitud de humillación) con una extraordinaria  misión (La salvación de la humanidad)  pero antes, sirvió por años como carpintero en un pequeño taller de un pueblito marginado.

En resumidas cuentas,  Pablo y nuestro Señor Jesucristo pueden hablar sobre lo que es estar sobrecalificado para un trabajo!  Ninguna labor reduce nuestra dignidad personal. Por más básica que sea en proporción a nuestro nivel académico y récord de experiencias, se puede hallar realización en cualquier rol, siempre que este sea instrumento para satisfacer nuestra vocación o sea simplemente un temporal en nuestras circunstancias.

En un tercer prototipo, José, quien fue desde conserje, hasta mayordomo de la cárcel antes de llegar a ser el segundo al mando en Egipto,  concluyo que el rol que nos toque jugar hoy quizá no es el destino final, sino un peldaño hacia la cima. 

Si nos toca, provisional o permanentemente, vivir de una tarea para la que estamos sobrecalificados, disfrutemos el trabajo, realizándolo con responsabilidad y excelencia, pues como alguien dijo, la felicidad no está en el destino,  la felicidad es el camino. 

lunes, 7 de febrero de 2022

JOYAS DE PAPEL: ADORNADAS

Empecé a leer Adornadas como una asignación del grupo de estudio bíblico para mujeres de mi congregación local. No tenía dudas de que sería una excelente lectura, por la trayectoria inspiradora que tiene su autora, Nancy Demoss Wolgemuth,   en  temas  y ministerio para mujeres.  Encontré que este libro tiene un enorme valor múltiple, pues aplica para la vida particular, y para la vida en relacionamiento con otras mujeres, para estudio privado y en grupos pequeños. Abarca las mujeres jóvenes y a las mujeres mayores.  Nancy, en su detallado e impecable  análisis del capítulo 2 de la carta de Pablo a Tito en la Biblia (que ella plantea como secretos de belleza),   cubre sinnúmero de relevantes elementos de la vida cotidiana de una mujer creyente:

·        Una mujer bajo Dios (doctrina, carácter, porte y rol de maestra)

·        Una mujer bajo control ( autocontrol y pureza

·        Una mujer bajo su techo (roles en casa)

“Adornadas” tiene como subtítulo: “Viviendo juntas la belleza del Evangelio”.   De una “anciana” a una joven, describe el rol trazado por Dios  para que la experiencia y madurez espiritual adquirida por una mujer de edad madura le  sirva para enseñar y apoyar a otras mujeres más jóvenes,  para que, con sus conducta y desempeño como esposas, madres y guardas de un hogar, “en todo adornen la doctrina de Dios nuestro salvador” (Tito 2.10)

JOYAS DE PAPEL: CONTAGIOSO


Explorando el entretejido mundo del uso del internet y las redes sociales y la necesidad de administrar estos y otros medios para la apropiada implementación y difusión  de cualquier proyecto, idea, servicio, organización y causa en nuestros días, me encontré con la recomendación de este libro, del autor Jonah Berger.

El autor de betsellers que abarcan los campos del mercadeo, comunicación y publicidad, afirma en su obra que la difusión de productos e ideas contagiosos tienen algunos elementos claves en común.

Comienza aludiendo al concepto de “moneda social”. Aunque la aplicación de este término es más amplia del enfoque que se le da en el libro, las ideas y productos contagiosos tienen moneda social, es decir que tienen un valor intangible que los convierte en un medio de intercambio en determinados contextos. Del mismo modo que la gente utiliza el dinero para comprar productos o servicios, utiliza la moneda social para causar una impresión positiva entre sus familiares, amigos y colegas.

El autor cita también como características claves (solo voy a citarlas): los activadores, las emociones, el uso de la publicidad, la utilidad, y cómo estos mensajes, productos o ideas se hacen parte una historia.

La versión en español del libro está muy bien lograda, con un lenguaje muy práctico que hace el tema digerible para aquellos que apenas empiezan a introducirse en esta dinámica de procurar hacer más visibles sus proyectos, especialmente mediante las plataformas digitales.


domingo, 16 de enero de 2022

CUANDO TENIA 21, ¡FUE UN AÑO MUY BUENO!

 

Foto en la Esquina de la Calle El Conde con Isabel la Católica, tomada en Marzo 2018

Una tarde de sábado reciente, caminaba con mi esposo por la Zona Colonial de Santo Domingo, uno de los puntos de referencia de República Dominicana, por ser la primera ciudad de América.

Paseando por  la Plaza España y las calles emblemáticas  de Las Damas y Conde, inundadas de gente, viendo las estatuas de piedra, metal y también las humanas ( La “Madre Tierra”, el Soldado Verde, la Sirenita, el Pirata, Charles Chaplin y el perseverante Michael Jackson, entre otros). Viendo los músicos ambulantes que esperan acerques una propina a su cesta, además de tus aplausos. Viendo abiertas las galerías de arte, donde puedes recrear tu mente descifrando significados de los trazos del pintor. Viendo las simpáticas meseras que asumo me sonríen detrás de sus mascarillas desechables, invitándonos a sentar y  degustar algo de su menú. Viendo esplendorosas parejas en sesiones de fotos en las escalinatas coloniales.  Entre el ruido y los vaivenes, escuchando  al predicador con altoparlante predicar el evangelio impregnado de amor, (Dios aun tiene mensajeros responsables, que no escatiman esfuerzos para anunciar las buenas nuevas, a tiempo y fuera de tiempo).

Viendo todo lo que vi, sencillamente pensé con poca emoción, que la Zona Colonial ha resurgido después de dos años de cuarentenas, encierros y toques de queda. Casi termina mi paseo sin mayor  motivo de reflexión, pero… mi punto de quiebre fue, ver a la jovencita cumpleañera que posaba para una cámara con sus números inflables que formaban 21. Entonces me reconecté con mis pasos de juventud por la zona colonial.


Puedo decir, como la vieja canción: Cuanto tenía 21, ¡fue un año muy bueno! Me gradué de la universidad, inicié mi servicio con Radio Trans Mundial, me mudé a Santo Domingo, y residía a pocos minutos de esta zona de encanto. Mientras tenía 21, estudié inglés en un instituto en la Calle el Conde, que a la sazón era el área comercial más pintoresca y  destacable de la capital, ya que  aún no proliferaban las grandes plazas comerciales con que hoy contamos.

Si, mis veintiuno los viví caminando a diario en la Zona Colonial, respirando el olor del café en la esquina que reunía a los poetas al atardecer, y alimentando ese espíritu de “window shopping” (mirar y no comprar) al detenerme a observar las esplendidas vitrinas de las otrora exclusivas tiendas de moda.

Si, mis veintiuno fue un año muy bueno. Fue bueno recordarlo y apreciar cuánto he cosechado de esas horas en la más añeja calle de la ciudad.  


domingo, 9 de enero de 2022

¿CUÁNTO TIEMPO ES DEMASIADO PARA ESPERAR EL CUMPLIMIENTO DE UNA PROMESA DE DIOS?

 

Simeon and baby Jesus by Andrey Shishkin

Creo que la mayoría de las personas tenemos en común cierto grado de impaciencia. ¡No nos gusta esperar! Para muestra, algunos casos cotidianos:

·        Hacer fila o esperar nuestro turno para ser atendidos en alguna institución de servicios nos parece a veces una eternidad. En algunas salas nos entretienen con pantallas de televisión.

·        En el teléfono tenemos que escuchar música o anuncios mientras se desocupa un representante de servicio al cliente.

·        En el tránsito nos estresamos esperando que la luz roja finalmente cambie a verde.  

·        En esta era de conectividad, ni siquiera toleramos los segundos que puede tardar descargar un archivo en internet.

Estos son casos en los que, dependiendo de nuestro nivel de disciplina personal, podemos ser más o menos tolerantes.

Pero hay esperas más trascendentes, en las que ciframos una relevante inversión de fe y anhelos. Esperas que pueden resultar tan prolongadas, que nos puede tomar años ver el resultado esperado, esperas que no tenemos precisión de fecha y hora, y por tanto requieren que estemos más alertas. Proverbios 13:12 nos dice que la esperanza que se demora es tormento del corazón, es decir, hay esperas que pueden significar una gran inversión de ansiedad que afecta nuestra salud emocional y física.

La Biblia cuenta de dos personas, que coincidieron en un momento cumbre de sus vidas, cuando tuvieron la oportunidad de ver cumplido lo que esperaron por muchos, muchos años. La cita Bíblica es Lucas 2: 21-38.

Simeón, un anciano habitante de la ciudad de Jerusalén, es descrito como un hombre justo y piadoso. Hasta ese momento del registro bíblico, Simeón  es de las pocas personas de las cuales se dice que el Espíritu Santo moraba en él. Este hombre había recibido una promesa divina, de que no moriría hasta que viese al ungido de Dios, el mesías esperado de Israel.  El mismo Espíritu Santo guió a Simeón a acudir al templo en el preciso momento en que José y María fueron a presentar a Jesús ante el Señor.

La continuación de proverbios 13: 12 es que “El deseo cumplido es árbol de vida”. No está claro cuántos años esperó Simeón, pero sin duda, al tomar al bebe Jesús en sus brazos, expresó con gozo una bendición a Dios manifestando que su espera estaba satisfecha, que se sentía plenamente realizado, al ver la salvación que Dios había preparado para todos los pueblos.

En paralelo tenemos también a Ana, anciana de una historia magnífica de consagración a Dios, pues no se apartaba del templo, enseñaba la palabra de Dios y practicaba disciplinas espirituales como el ayuno y la oración. Ana enviudó muy joven y sin hijos. Desde entonces se dedicó a servir, desarrollando una vida fructífera con profundo sentido y propósito. Ver al niño Jesús fue como la consumación de una larga espera. Es uno de los primeros eventos en que una mujer habla de Jesús a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.

Reflexiones personales:

¿Estoy segura de si Dios me ha guiado a esperar por alguna cosa o situación? Por supuesto, más de una cosa y más de una situación, hacer una lista es buena idea.

¿Cuánto tiempo es demasiado para esperar el cumplimiento de una promesa de Dios? Si es una promesa de Dios, por larga que parezca la espera, puedo  confiar que viviré ese momento y he de bendecir a Dios por su fidelidad.

¿Qué puedo hacer para que la espera sea provechosa en vez de ser incomoda?

·        Puedo orar y ayunar como Ana

·        Puedo vivir en justicia y piedad como Simeón

·        Puedo servir, ya que estar ocupada en buenas obras siempre hace que el tiempo de espera sea bien invertido.

Oración: Ayúdame Señor a saber esperar!


miércoles, 29 de diciembre de 2021

EL COLMO DEL AMOR

 

Foto de Pixabay de uso libre

¡Eres el colmo del amor!

No lo entiendo.

Debajo de tus ropas sin marca

Y sobre tus polvorientas sandalias

Eres glorioso y digno.

Pero otros no lo aceptan

Otros no lo reconocen.

 

¡Eres el colmo del amor!

Tus pobres padres no

No pudieron reservar  el hotel

No pudieron viajar en primera clase

No pudieron traerte al mundo

En el hospital.

Tus pobres padres

Te criaron en ese barrio,

Ese lugar que otros consideran

el estrato más bajo,

De donde no puede salir algo bueno,

Algo tan bueno como tú.

Pero esos pobres padres eran gente

Digna, decente, devota,

Trabajadores y solidarios.

Pero otros no lo aceptan

Otros no lo reconocen.

Te miran de lejos con menosprecio

¿No es ese el hijo del carpintero?

 

¡Eres el colmo del amor!

No lo entiendo.

Eres la máxima cumbre de la realeza,

Pero, esos que no te reconocen,

Esos que no te aceptan,

Decidieron burlarse de tu reino

Te coronaron con espinas

 

¡Eres el colmo del amor!

No lo entiendo

Las espinas se incrustaron en tu frente,

Pero no en tu mente ni tu corazón.

 

¡Eres el colmo del amor!

No lo entiendo

Esos que clavaron las espinas

Esos que escogieron humillarte

Esos que eligieron rechazarte

Que no te quieren en su vida.

Los perdonas

Porque no saben lo que hacen.

Los perdonas por que tú

Sí sabes lo que haces

Los perdonas por que tú

Si sabes quien eres.

 

¡Eres el colmo del amor!

No lo entiendo

Los perdonas

Y anhelas la oportunidad

De volver a tocar sus puertas

Y que te abran

Y que te inviten a cenar

Tú con ellos y ellos contigo.

Y Crees que va  a suceder

Porque eres el colmo del amor


¿Esperas que yo también ame así?


GThompson Johnson

Diciembre 29, 2021

martes, 21 de diciembre de 2021

DE HERIDAS Y CICATRICES

Hace pocos días sufrí una leve quemadura en la muñeca de mi mano izquierda, mientras sacaba un molde con la cena del horno caliente. Fue un accidente que pude haber prevenido usando unos guantes que tengo para este fin.

Las quemaduras, por pequeñas que sean, son muy dolorosas y requieren un cuidado para sanar. Pero aparte del dolor, mi preocupación vino a ser la cicatriz. Usé por varios días vendas de las que llamamos “curitas” para cubrir la herida, no tanto por no lastimarme más sino por lo estético. Sin embargo, noté que mientras más tiempo la cubría, más tardaba en sanar.

 Mientras me apenaba por la visibilidad de mi cicatriz, pensé en el contraste con las marcas en la piel (tatuajes) que hoy tantas personas eligen hacerse, exhiben y ostentan con orgullo. ¿Qué hace diferencia cuando se trata de una cicatriz?

Reflexioné que puedo aceptar las cicatrices que no elegí tener. Aún más, que puedo tener alguna responsabilidad por haberlas sufrido, pero agradecer las lecciones que la experiencia me haya dictado con ellas. Tal vez la herida se vea fea y evidencia que hay una historia que contar en torno a ella. Pero si ocultarla prolonga la sanidad, es mejor asumirla y esperar que el tiempo haga su parte. Tal vez pronto no quedará evidencia de ella, y si queda no será motivo de ansiedad ni preocupación.

Reflexioné también, que hay cicatrices del espíritu que creemos que no se ven, porque la vendas con las que las cubrimos gritan que algo anda mal.

Podemos maquillar las heridas con cortesía básica, con sonrisas fingidas, con discursos políticamente correctos.

Podemos cubrir las heridas con silencios que deberían llenarse de palabras asertivas para superar traumas y conflictos.

Podemos cubrir las heridas con silencios que debemos romper, y en su lugar elevar oraciones de confesión y pensamientos de determinación a cambiar, sanar y restaurar. Y que la misma sea visible, será parte del proceso, hasta que no duela y ni avergüence la cicatriz.    

 

 


martes, 28 de septiembre de 2021

POEMA 52

 


Aquí estoy, cerca de ti

En  guardia de honor

Aquí estoy, cerca de ti

Aun sin saber dónde

depositar mi ofrenda de flores.

 

Aquí estoy, cerca de ti

Mirando al vasto infinito

Preguntándome cómo

Cuándo, dónde y por qué.

Y después del silencio

La respuesta es más silencio

Me atrevo a preguntar de nuevo.

Y esperaré.