lunes, 7 de febrero de 2022

JOYAS DE PAPEL: CONTAGIOSO


Explorando el entretejido mundo del uso del internet y las redes sociales y la necesidad de administrar estos y otros medios para la apropiada implementación y difusión  de cualquier proyecto, idea, servicio, organización y causa en nuestros días, me encontré con la recomendación de este libro, del autor Jonah Berger.

El autor de betsellers que abarcan los campos del mercadeo, comunicación y publicidad, afirma en su obra que la difusión de productos e ideas contagiosos tienen algunos elementos claves en común.

Comienza aludiendo al concepto de “moneda social”. Aunque la aplicación de este término es más amplia del enfoque que se le da en el libro, las ideas y productos contagiosos tienen moneda social, es decir que tienen un valor intangible que los convierte en un medio de intercambio en determinados contextos. Del mismo modo que la gente utiliza el dinero para comprar productos o servicios, utiliza la moneda social para causar una impresión positiva entre sus familiares, amigos y colegas.

El autor cita también como características claves (solo voy a citarlas): los activadores, las emociones, el uso de la publicidad, la utilidad, y cómo estos mensajes, productos o ideas se hacen parte una historia.

La versión en español del libro está muy bien lograda, con un lenguaje muy práctico que hace el tema digerible para aquellos que apenas empiezan a introducirse en esta dinámica de procurar hacer más visibles sus proyectos, especialmente mediante las plataformas digitales.


domingo, 16 de enero de 2022

CUANDO TENIA 21, ¡FUE UN AÑO MUY BUENO!

 

Foto en la Esquina de la Calle El Conde con Isabel la Católica, tomada en Marzo 2018

Una tarde de sábado reciente, caminaba con mi esposo por la Zona Colonial de Santo Domingo, uno de los puntos de referencia de República Dominicana, por ser la primera ciudad de América.

Paseando por  la Plaza España y las calles emblemáticas  de Las Damas y Conde, inundadas de gente, viendo las estatuas de piedra, metal y también las humanas ( La “Madre Tierra”, el Soldado Verde, la Sirenita, el Pirata, Charles Chaplin y el perseverante Michael Jackson, entre otros). Viendo los músicos ambulantes que esperan acerques una propina a su cesta, además de tus aplausos. Viendo abiertas las galerías de arte, donde puedes recrear tu mente descifrando significados de los trazos del pintor. Viendo las simpáticas meseras que asumo me sonríen detrás de sus mascarillas desechables, invitándonos a sentar y  degustar algo de su menú. Viendo esplendorosas parejas en sesiones de fotos en las escalinatas coloniales.  Entre el ruido y los vaivenes, escuchando  al predicador con altoparlante predicar el evangelio impregnado de amor, (Dios aun tiene mensajeros responsables, que no escatiman esfuerzos para anunciar las buenas nuevas, a tiempo y fuera de tiempo).

Viendo todo lo que vi, sencillamente pensé con poca emoción, que la Zona Colonial ha resurgido después de dos años de cuarentenas, encierros y toques de queda. Casi termina mi paseo sin mayor  motivo de reflexión, pero… mi punto de quiebre fue, ver a la jovencita cumpleañera que posaba para una cámara con sus números inflables que formaban 21. Entonces me reconecté con mis pasos de juventud por la zona colonial.


Puedo decir, como la vieja canción: Cuanto tenía 21, ¡fue un año muy bueno! Me gradué de la universidad, inicié mi servicio con Radio Trans Mundial, me mudé a Santo Domingo, y residía a pocos minutos de esta zona de encanto. Mientras tenía 21, estudié inglés en un instituto en la Calle el Conde, que a la sazón era el área comercial más pintoresca y  destacable de la capital, ya que  aún no proliferaban las grandes plazas comerciales con que hoy contamos.

Si, mis veintiuno los viví caminando a diario en la Zona Colonial, respirando el olor del café en la esquina que reunía a los poetas al atardecer, y alimentando ese espíritu de “window shopping” (mirar y no comprar) al detenerme a observar las esplendidas vitrinas de las otrora exclusivas tiendas de moda.

Si, mis veintiuno fue un año muy bueno. Fue bueno recordarlo y apreciar cuánto he cosechado de esas horas en la más añeja calle de la ciudad.  


domingo, 9 de enero de 2022

¿CUÁNTO TIEMPO ES DEMASIADO PARA ESPERAR EL CUMPLIMIENTO DE UNA PROMESA DE DIOS?

 

Simeon and baby Jesus by Andrey Shishkin

Creo que la mayoría de las personas tenemos en común cierto grado de impaciencia. ¡No nos gusta esperar! Para muestra, algunos casos cotidianos:

·        Hacer fila o esperar nuestro turno para ser atendidos en alguna institución de servicios nos parece a veces una eternidad. En algunas salas nos entretienen con pantallas de televisión.

·        En el teléfono tenemos que escuchar música o anuncios mientras se desocupa un representante de servicio al cliente.

·        En el tránsito nos estresamos esperando que la luz roja finalmente cambie a verde.  

·        En esta era de conectividad, ni siquiera toleramos los segundos que puede tardar descargar un archivo en internet.

Estos son casos en los que, dependiendo de nuestro nivel de disciplina personal, podemos ser más o menos tolerantes.

Pero hay esperas más trascendentes, en las que ciframos una relevante inversión de fe y anhelos. Esperas que pueden resultar tan prolongadas, que nos puede tomar años ver el resultado esperado, esperas que no tenemos precisión de fecha y hora, y por tanto requieren que estemos más alertas. Proverbios 13:12 nos dice que la esperanza que se demora es tormento del corazón, es decir, hay esperas que pueden significar una gran inversión de ansiedad que afecta nuestra salud emocional y física.

La Biblia cuenta de dos personas, que coincidieron en un momento cumbre de sus vidas, cuando tuvieron la oportunidad de ver cumplido lo que esperaron por muchos, muchos años. La cita Bíblica es Lucas 2: 21-38.

Simeón, un anciano habitante de la ciudad de Jerusalén, es descrito como un hombre justo y piadoso. Hasta ese momento del registro bíblico, Simeón  es de las pocas personas de las cuales se dice que el Espíritu Santo moraba en él. Este hombre había recibido una promesa divina, de que no moriría hasta que viese al ungido de Dios, el mesías esperado de Israel.  El mismo Espíritu Santo guió a Simeón a acudir al templo en el preciso momento en que José y María fueron a presentar a Jesús ante el Señor.

La continuación de proverbios 13: 12 es que “El deseo cumplido es árbol de vida”. No está claro cuántos años esperó Simeón, pero sin duda, al tomar al bebe Jesús en sus brazos, expresó con gozo una bendición a Dios manifestando que su espera estaba satisfecha, que se sentía plenamente realizado, al ver la salvación que Dios había preparado para todos los pueblos.

En paralelo tenemos también a Ana, anciana de una historia magnífica de consagración a Dios, pues no se apartaba del templo, enseñaba la palabra de Dios y practicaba disciplinas espirituales como el ayuno y la oración. Ana enviudó muy joven y sin hijos. Desde entonces se dedicó a servir, desarrollando una vida fructífera con profundo sentido y propósito. Ver al niño Jesús fue como la consumación de una larga espera. Es uno de los primeros eventos en que una mujer habla de Jesús a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.

Reflexiones personales:

¿Estoy segura de si Dios me ha guiado a esperar por alguna cosa o situación? Por supuesto, más de una cosa y más de una situación, hacer una lista es buena idea.

¿Cuánto tiempo es demasiado para esperar el cumplimiento de una promesa de Dios? Si es una promesa de Dios, por larga que parezca la espera, puedo  confiar que viviré ese momento y he de bendecir a Dios por su fidelidad.

¿Qué puedo hacer para que la espera sea provechosa en vez de ser incomoda?

·        Puedo orar y ayunar como Ana

·        Puedo vivir en justicia y piedad como Simeón

·        Puedo servir, ya que estar ocupada en buenas obras siempre hace que el tiempo de espera sea bien invertido.

Oración: Ayúdame Señor a saber esperar!


miércoles, 29 de diciembre de 2021

EL COLMO DEL AMOR

 

Foto de Pixabay de uso libre

¡Eres el colmo del amor!

No lo entiendo.

Debajo de tus ropas sin marca

Y sobre tus polvorientas sandalias

Eres glorioso y digno.

Pero otros no lo aceptan

Otros no lo reconocen.

 

¡Eres el colmo del amor!

Tus pobres padres no

No pudieron reservar  el hotel

No pudieron viajar en primera clase

No pudieron traerte al mundo

En el hospital.

Tus pobres padres

Te criaron en ese barrio,

Ese lugar que otros consideran

el estrato más bajo,

De donde no puede salir algo bueno,

Algo tan bueno como tú.

Pero esos pobres padres eran gente

Digna, decente, devota,

Trabajadores y solidarios.

Pero otros no lo aceptan

Otros no lo reconocen.

Te miran de lejos con menosprecio

¿No es ese el hijo del carpintero?

 

¡Eres el colmo del amor!

No lo entiendo.

Eres la máxima cumbre de la realeza,

Pero, esos que no te reconocen,

Esos que no te aceptan,

Decidieron burlarse de tu reino

Te coronaron con espinas

 

¡Eres el colmo del amor!

No lo entiendo

Las espinas se incrustaron en tu frente,

Pero no en tu mente ni tu corazón.

 

¡Eres el colmo del amor!

No lo entiendo

Esos que clavaron las espinas

Esos que escogieron humillarte

Esos que eligieron rechazarte

Que no te quieren en su vida.

Los perdonas

Porque no saben lo que hacen.

Los perdonas por que tú

Sí sabes lo que haces

Los perdonas por que tú

Si sabes quien eres.

 

¡Eres el colmo del amor!

No lo entiendo

Los perdonas

Y anhelas la oportunidad

De volver a tocar sus puertas

Y que te abran

Y que te inviten a cenar

Tú con ellos y ellos contigo.

Y Crees que va  a suceder

Porque eres el colmo del amor


¿Esperas que yo también ame así?


GThompson Johnson

Diciembre 29, 2021

martes, 21 de diciembre de 2021

DE HERIDAS Y CICATRICES

Hace pocos días sufrí una leve quemadura en la muñeca de mi mano izquierda, mientras sacaba un molde con la cena del horno caliente. Fue un accidente que pude haber prevenido usando unos guantes que tengo para este fin.

Las quemaduras, por pequeñas que sean, son muy dolorosas y requieren un cuidado para sanar. Pero aparte del dolor, mi preocupación vino a ser la cicatriz. Usé por varios días vendas de las que llamamos “curitas” para cubrir la herida, no tanto por no lastimarme más sino por lo estético. Sin embargo, noté que mientras más tiempo la cubría, más tardaba en sanar.

 Mientras me apenaba por la visibilidad de mi cicatriz, pensé en el contraste con las marcas en la piel (tatuajes) que hoy tantas personas eligen hacerse, exhiben y ostentan con orgullo. ¿Qué hace diferencia cuando se trata de una cicatriz?

Reflexioné que puedo aceptar las cicatrices que no elegí tener. Aún más, que puedo tener alguna responsabilidad por haberlas sufrido, pero agradecer las lecciones que la experiencia me haya dictado con ellas. Tal vez la herida se vea fea y evidencia que hay una historia que contar en torno a ella. Pero si ocultarla prolonga la sanidad, es mejor asumirla y esperar que el tiempo haga su parte. Tal vez pronto no quedará evidencia de ella, y si queda no será motivo de ansiedad ni preocupación.

Reflexioné también, que hay cicatrices del espíritu que creemos que no se ven, porque la vendas con las que las cubrimos gritan que algo anda mal.

Podemos maquillar las heridas con cortesía básica, con sonrisas fingidas, con discursos políticamente correctos.

Podemos cubrir las heridas con silencios que deberían llenarse de palabras asertivas para superar traumas y conflictos.

Podemos cubrir las heridas con silencios que debemos romper, y en su lugar elevar oraciones de confesión y pensamientos de determinación a cambiar, sanar y restaurar. Y que la misma sea visible, será parte del proceso, hasta que no duela y ni avergüence la cicatriz.    

 

 


martes, 28 de septiembre de 2021

POEMA 52

 


Aquí estoy, cerca de ti

En  guardia de honor

Aquí estoy, cerca de ti

Aun sin saber dónde

depositar mi ofrenda de flores.

 

Aquí estoy, cerca de ti

Mirando al vasto infinito

Preguntándome cómo

Cuándo, dónde y por qué.

Y después del silencio

La respuesta es más silencio

Me atrevo a preguntar de nuevo.

Y esperaré.

lunes, 27 de septiembre de 2021

POEMA 51

 


Sepulté viva tu memoria

Y marqué en el mapa la ubicación,

Como se marca un tesoro escondido,

Que volverás a buscar, una, otra y otra vez.

 

Creo que permanecí sentada sin tiempo

Sobre el tesoro.

Con el mapa apretujado entre mis manos

Aterrada de que el viento me lo arrebatara

O de que la lluvia lo deshiciera.

Pero el tiempo hizo trizas el papel ya demacrado.

 

Me desorienté…

Di vueltas en círculo sobre mis pies,

Y esta mañana  pensé

que debí cremar tu recuerdo y

esparcirlo al viento, 

pero ya era tarde,

Me ganaste,

Te levantaste airoso

A regresar a donde no podré olvidar

A regresar donde se hace imborrable tu huella.

 

Viviré mi duelo,

Con lo agridulce de cada destello

de tus luces y sombras

cada día de mi vida.

¡No se hable más!

Gthompson, Sept 27, 2021

viernes, 17 de septiembre de 2021

SILUETAS EN LA RIBERA

 


La primera es una dama de delicada postura, sentada sobre el banco de piedras del malecón. En la noche, a la distancia luce impecable  en una radiante blusa blanca, falda de traje sastre negra y sandalias de tacón. Su bolso de charol negro, en el que rebusca de tanto en tanto con la sutileza de una Royal, hace más chocante la estampa. Mas bien parece que esperara por un transporte, pero no. Cada vez que me asomo a la ventana, sigue ahí, protegida solo por la abundante claridad que proveen las nuevas luces de la calle. Siento un torbellino de curiosidad.  De vez en cuando un transeúnte le pasa por enfrente sin inmutarse, . Asimismo, algún vehículo detiene un poco la marcha, y luego prosigue. Las horas pasan. Empiezo a tener sueño. 

Y de pronto, desde otro ángulo, escucho palabras obscenas que me estremecen de desconcierto. En medio de la calle, la otra silueta es un total contraste, vociferando y mirando hacia algún balcón del edificio,  parece dirigirse a alguien a quien insulta como si le hubiera desgraciado la vida. Cuando enfoco la mirada hacia ella, sin que me perciba, la  veo hacer gestos acordes con su lenguaje verbal.

Me voy a dormir. Mañana será otro día! 

Al amanecer, temprano,  me sorprende ver que la primera mujer está en el mismo lugar y en la misma compostura, como rodeada de glamour y confort, como una expatriada cenicienta sin techo  y sin dolientes.  Me recuerda los personajes de las canciones harto conocidas de una mujer en el puerto esperando que regrese el amor que habría de retornar en una embarcación.  Por cierto, los pescadores de la zona llegan y se enfrascan en sus tareas, aprestando sus botes para salir. La otra silueta cruza la calle y se sienta entre ellos.  No escucho nada, pero los veo tan indiferentes a ellas, que me asusta pensar que solo yo las veo. 


miércoles, 15 de septiembre de 2021

ESPIRITUALIDAD COMPROMETIDA

                                                        Por Telésforo Isaac 

¿Por qué la humanidad necesita el disfrute de la condición apacible de espiritualidad? Se requiere tener un nivel apreciable de conciencia espiritual que sirva de modelo; y aún más, es propicio tener ambiente de paz y sosiego personal y grupal con presencia, y ostensible aporte corporativo   comprometido e influyente, y la presencia de las comunidades unificadas de las diferentes religiones, mayormente de la cristiana, así como la sociedad civil en general.

Es preciso que los cristianos y personas de buena voluntad tengan un estado común de sentimientos sobrentendidos, de pasiones benévolas, y estar en disposición de unirse y servir de ejemplo de unidad en la diversidad.

Es propio estar disponible y presto en la vida virtuosa, a fin de enfrentar de manera mancomunada: las crisis de gran envergadura que azotan a personas desvalidas, a grupos privados de derechos humanos, a comunidades que sufren de carencia de alimentos, de insuficiencia de auxilios de salubridad, de ineficientes programas de enseñanza, de penurias de seguridad social, y de todos estos y otras indisposiciones.

Al mismo tiempo, los fieles de todas las tendencias religiosas y gente de buena vecindad deben estar motivados a auxiliar a pueblos y naciones azotados por calamidades naturales, maléficas plagas, insalubridad, doblegadas por regímenes dictatoriales, viviendo en caos incesantes de desórdenes sociales, incoherencias políticas, artificios económicos, indiferencias de ética-moral, o embestidos por actos vandálicos y terrorismos…

Este artículo  de asomo típico  ético-moral  sobre la necesidad de espiritualidad comprometida, es el resultado de observar y anhelar un mundo dado a la renovación de la práctica de la bienaventuranza, ya que es prudente la modalidad existencial donde impere la conciencia unificada por la presencia del Espíritu Santo, glorificando al Creador desde un mismo contexto, amando y sirviendo con condescendencia humana; y efectuando acciones que podrían ayudar a renovar las tradiciones religiosas y finalizar las divisiones eclesiales, y dar por terminados los vergonzosos hechos del prosaico sectarismo, las irregularidades en organizaciones eclesiales vigentes, los gobiernos ineficaces, y corruptos.

Se añade, que lo predicho en el párrafo anterior, es una declaración personal y humana, tocante  la necesidad de tener vidas consagradas y de espiritualidad comprometida, como forma  para llamar la atención por motivo de sensibilidad, razonamiento lógico, sensatez; y sobre todo, el deseo de ver el mundo renovado y disfrutando de justicia, fraternidad, respeto y reverencia a la vida de los habitantes en el territorio dominicano,  y los seres humanos en todo los pueblos y naciones de la Tierra. 

Se profesa que hay un solo Dios, y que la patria es de todos; pero, el egoísmo y las ambiciosas tendencias influyen en la consecución de las decisiones de habilitar multitudes de organizaciones de adoración creadas, movimientos y facciones políticos, meramente promovidas por intereses de ficciones humanas.

La espiritualidad genuina y comprometida, puede contribuir a renovar o descontinuar la tendencia de crear nuevas entidades que sólo satisfagan los deseos de personas y grupos anómalas; es preferible y más beneficioso reforzar la mancomunidad de la fe, y la gubernamental, para proveer acciones corporativas para fines místicos y de servicios sociales; pues, es de lugar, revestirse de espiritualidad, amando a Dios, sirviendo con integridad al prójimo, y resguardándose uno mismo.

 

viernes, 27 de agosto de 2021

COMPASION VS LASTIMA; ARREPENTIMIENTO VS REMORDIMIENTO



El mundo está lleno de calamidad. Los medios cada día nos abruman con noticias de situaciones devastadoras. Frecuentemente las imágenes y la dramática forma de reportar los eventos apelan a nuestros sentimientos. Nos afectamos emocionalmente y experimentamos la sensación de impotencia porque muchos de esos sucesos están tan lejos de nosotros, que solo podemos lamentar que acontezcan.

Pero a veces la desgracia está en mis narices, y como quiera mi accionar es el mismo: Esta vez está tan cerca que tal vez puedo intervenir, pero me quedo como testigo pasivo que lamenta la situación.  A eso es a lo que llamo lástima: Ver, apenarse, y seguir, con la buena actitud de que a alguien más le tocará resolver.  Siento lástima. Pero no intervengo, porque hacerlo puede tener sus consecuencias. No quiero pagar el precio de involucrarme.  

Me consuelo  pensando que solo podemos orar que Dios intervenga, tenga misericordia, permita soluciones y provea recursos para ese prójimo. Orar es por supuesto, un gran apoyo que podemos dar, pero a veces ni eso damos. Me cruza por la mente la parábola del Samaritano (Lucas 10:25-37). Me cruza por la mente la exhortación de Santiago: tu fe sin obras es muerta si solo vas a decirle al necesitado que siga, que se caliente y se sacie sin extenderle la mano. (Santiago 2:15-17). Pero las realidades son tan abrumadoras y abundantes que también me digo: No eres la madre Teresa, ni nada parecido.

Y persiste la lástima y la carga emocional se convierte en sentimiento de culpa. A eso llamo remordimiento.

Esta batalla, entre la lástima y la compasión, entre el remordimiento y el arrepentimiento, la he tenido que librar incontables veces. 

La liberación viene cuando doy un paso de obediencia, pido perdón por mi falta de amor y pido a Dios de su gracia para ayudar. A eso llamo arrepentimiento.  Entonces me atrevo a transformar la lástima en compasión y me convierto en la  respuesta de Dios a la necesidad que me ha puesto en frente. Entre tanto quehacer, Su Espíritu me guiará a discernir cuando y a quien me corresponde servir.  Soy su mensajera, soy su herramienta. El necesitado recibe la ayuda que precisa y yo encuentro el gozo de ser instrumento del Padre celestial.

 

domingo, 1 de agosto de 2021

COLAPSO

 

Surfside, Florida (2009)

Después de 20 años ininterrumpidos de servicio con la misión radial que en la que tuve el alto honor y privilegio de trabajar, estaba agotada, exhausta y sobrecargada de emociones. Era el momento de unas vacaciones que por años me habían recomendado, sugerido, aconsejado, al grado que, hasta me las obsequiaron. Así es como llegué a Miami Beach y pasé una semana en Surfside, en un aparta-hotel, justo al lado del condominio que hace unas semanas colapsó,  resultando en una dolorosa tragedia que ha llevado luto a muchas familias y a toda una comunidad. Seguí con atención la intensa agenda de rescate, duelo y derroche de solidaridad que generó este evento.

Enseguida empezaron a surgir datos de que el edificio había dado señales de deterioro que requerían atención. Las investigaciones darán sus conclusiones en su momento. Pero queda esa sensación de que, cuando se toman precauciones a tiempo, se pueden evitar muchas adversidades y contratiempos. Esto aplica a cosas y personas. A veces, por ejemplo un electrodoméstico, un vehículo nos da evidencias de que necesita mantenimiento o reparación, y si no se atiende, luego nos parece una sorpresa cuando deja de funcionar “repentinamente”.

En cuanto a personas, hay esos momentos en que nuestro cuerpo, nuestra mente y hasta nuestras circunstancias empiezan a darnos señales de alerta “amarilla”: Mucho estrés, algún dolor físico puntual, un declive en nuestro entorno laboral… desánimo, desenfoque, fatiga frecuente… avanzamos hacia el colapso.  Entonces nos conviene atender esas pistas antes que se transformen en “Alerta roja”, antes de que nos derrumbemos abruptamente y entonces, en cuerpo y espíritu, quedemos sepultados bajo un enorme cúmulo de escombros. Puede sonar dramático, pero así sucede.  Podemos pasar de una vida hiperactiva e intensa, a una vida en la que aun respirando estemos atrapados, incapaces de superar sin ayuda el enorme peso que nos ha caído encima.  

Saber detenernos a tiempo es sabio. Quizás dejaremos de ganar algo, pero evitaremos perderlo todo. Es una pena, cuando el colapso sepulta nuestros sueños, nuestros talentos y nuestra voluntad de seguir adelante. Pienso en Lamentaciones, cuando el profeta ve la ruina de su pueblo, y aun entre cenizas y escombros piensa que la misericordia de Dios es nueva cada día, y su fidelidad sobrepasa nuestra calamidad (Lamentaciones 3). Dios es capaz de remover todo lo que nos agobia, y darnos nuevas fuerzas, para emprender nuevos capítulos en lo adelante.  Así sea!



domingo, 13 de junio de 2021

COMBATIR LA POBREZA

 

La pobreza es un atentado contra la dignidad humana. Es el gran flagelo que ha sufrido el mundo desde el triste día en que el pecado se instaló en la creación. Los niveles de la pobreza van desde la carencia parcial de los elementos básicos para una subsistencia adecuada, hasta los más profundos grados de indigencia, inanición y miseria.

La pobreza implica un círculo de vulnerabilidad: el pobre no se alimenta bien, por tanto su salud es precaria, y los servicios de salud a los que accede son limitados, a veces inexistentes. La escolaridad es baja, por tanto, también es bajo el acceso a empleo que requiera nivel académico que a su vez permita ingresos más dignos.

El combate a la pobreza es la misión de incontables organizaciones globales y locales. Algunas de estas fundaciones están enfocadas en asistencialismo, otras en fomentar desarrollo, otras en educar y financiar emprendimientos que eleven la calidad de vida de la gente.

La fe tiene un espacio significativo en superar la pobreza. La iglesia como cuerpo de Cristo en esta tierra tiene una seria responsabilidad en ser la mano de Dios para levantar del polvo al pobre. Jesús se compadecía de la necesidad material del prójimo, tanto como de su condición espiritual.

La pobreza se combate con trabajo diligente, administración sabia, honestidad, y valores como la generosidad y la solidaridad. Una actitud correcta  nos ayudará a valorar lo más trascendente: las abundantes riquezas de la gracia de Dios superan toda posesión material que pudiera obtenerse en el mundo. Por eso hacer tesoros en el cielo siempre será más relevante.

jueves, 10 de junio de 2021

AFORISMOS GERENCIALES

“Las investigaciones han demostrado que la responsabilidad /irresponsabilidad es el mejor indicador del rendimiento de las personas en la mayoría de los trabajos. Se mide que el individuo sea inteligente o no tan inteligente y competente o no tan competente, introvertido o extrovertido, pero lo que más favorece el rendimiento se resume en una palabra: RESPONSABLE”. (Stephen Robbins)

“Tu reputación es más importante que tu paga, y tu integridad vale más que tu carrera”. (Ryan Freitas)

“Nunca eres demasiado viejo para tener otra meta u otro sueño” ( C.S, Lewis)

“Mira nuestra sociedad. Todo el mundo quiere ser delgado, pero nadie quiere hacer dieta. Todo el mundo quiere vivir mucho, pero pocos hacen ejercicio. Todo el mundo quiere dinero, pero rara vez controlan sus gastos.”  (John Maxwell)

“Aprender algo, pero no hacerlo es realmente no aprender. Saber algo, pero no hacerlo es realmente no saber” (Stephen Covey).


sábado, 5 de junio de 2021

¿DESUBICADO?


La incertidumbre puede arroparnos en ciertos momentos de la vida en los que nos encontramos ante una encrucijada. Es difícil detenerse cuando todo es urgente y demandante, cuando tenemos responsabilidades que al parecer no pueden esperar. Sin embargo, la fatiga, la indecisión y los contratiempos nos estorban tanto que no vale la pena intentar avanzar sin pausa.

Jeremías 6:16 dice: “ Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas”.  El profeta nos dicta literalmente la instrucción de Dios: pararnos en el cruce del camino, mirar y preguntar cuál es el camino correcto. ¿Cuántas veces hemos elegido un camino equivocado por no detenernos?

La prisa y la urgencia pueden hacernos pasar por alto muchas cosas relevantes del camino, entre ellas, paradas necesarias y  personas que pudieran ayudarnos con solo pedirlo.

¿Cuántas veces  ha sufrido el trauma de llegar al lugar equivocado por no preguntar oportunamente? ¿Por qué insistir en continuar cuando no tenemos todos los datos, y hay la oportunidad de preguntar a quienes ya han recorrido dichas sendas y así asegurarnos previamente que vamos por buen camino?

Al ubicar el camino correcto y andar en él, Dios promete que hallaremos descanso para el alma. ¿De qué necesita su alma descanso? Tal vez de tantas cosas y personas de las que se siente el único responsable (familia, trabajo, iglesia, etc)  descansar en el hecho de que Dios cuida y tiene el control de todo.

Ese ejercicio de detenerse, mirar, preguntar cuál es el camino a seguir, andar por ese camino, nos ayudará a encontrar ese alivio, bienestar, fuerzas renovadas y lucidez mental, que tanta falta nos hace. 

viernes, 4 de junio de 2021

HABLAR PARA CONSTRUIR

 


La Biblia es un elocuente manual de comunicación. Este proverbio que hoy comparto contiene una poderosa declaración, muy conveniente consejo para mejorar la forma en que administramos nuestro uso de las palabras.

Podemos reservarnos algunos juicios y algunas opiniones  en las que tengamos diferencia con otros. Aun consideremos ser portadores de la razón, desde la perspectiva del otro, nuestras expresiones pueden sonar rudas, descalificadoras, y hasta sentencias que no nos corresponde dictar. Si somos recurrentes en esta actitud, el resultado podría ser crear una imagen negativa de nosotros,  ahuyentar amistades y enfriar relaciones que de otra forma serían enriquecedoras.

Es bueno documentarse sobre los asuntos que a uno le gusta conversar,  no para ganar discusiones, sino para entender mejor a los demás, detenerse a escuchar qué piensa el otro y por qué antes de exponer (no imponer) nuestros criterios porque,  de otra manera, nuestra actitud puede interpretarse como “ Yo soy el que sé y usted es el ignorante”.  ¡He aquí la ruina!

"Hablar" actualmente aplica también a lo que publicamos, reenviamos o compartimos en las redes sociales. Es importante cuidarse de no difundir información no comprobada. La mayoría que consume noticias falsas puede reaccionar y actuar en base, justamente, a información errada. 

Hablar para construir es expresar de forma edificante, constructiva, nuestras ideas, crear conciencia, convencer con cortesía, con amabilidad, con respeto y consideración.  La lengua de los sabios, dice otro proverbio bíblico, es medicina.

La comunicación es para construir puentes que nos conecten, unan y acerquen. Es para construir relaciones sobre bases sólidas y armoniosas. Hablemos para construir!