"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y enterrado,escribe cosas dignas de leerse, o mejor aún, haz cosas dignas de escribirse... - Benjamin Franklin


lunes, 7 de diciembre de 2009

LA VOLUNTAD DE DIOS


¿Cuál será la brújula que nos señale el norte?

Hace unos días un amigo me envió un enlace para que escuchara un programa de radio, cuyo sencillo formato consiste en la edición de un sermón predicado en un templo. Aunque la intención era tomar el audio en cuestión como referencia para otro propósito, al escucharlo, el contenido del programa y su relevancia cobraron protagonismo*. El predicador (James McDonald) tiene argumentos muy particulares respecto a la voluntad de Dios, y me provocó a poner un poco en orden mis propias reflexiones sobre un tema del que la mayoría quisiéramos tener mayor claridad.
¿Me enviará Dios una señal? ¿Sentiré algo especial? ¿Hasta qué punto confiar en el sentido común? ¿Por qué Dios sencillamente no se me aparece y me dice que espera de mí? ¿Cómo lograr tomar sabias decisiones, seguros de que estamos haciendo la voluntad de Dios?

La gente ha probado toda clase de tácticas para determinar lo que Dios quiere que hagan:

v    Pedirle a Dios una señal sobrenatural

v    Ayunar para buscar el rostro de Dios

v    Lanzar monedas al aire, dejando que la suerte decida.

v    Obedecer los sentimientos a pesar de la lógica.

v    Dejar que el tiempo y los acontecimientos decidan

v    Leer la Biblia al azar (Y hay un chiste muy trillado pero buenísimo al respecto)

v    Dejar que otros decidan por nosotros

v    Atender a sueños, voces o visiones.

v    Postergar la decisión

v    Razonar, usando la lógica a pesar de los sentimientos.


Sea cual sea el recurso que usted use, debe tener en cuenta que una decisión puede cambiar nuestras vidas para siempre. A eso se agrega la tensión de querer agradar a Dios y desear dar lo mejor de nuestras vidas a El. ¿Habrá alguna forma de saber lo que Dios quiere que hagamos en una situación particular? Conozcamos 5 principios básicos para conocer la voluntad de Dios respecto a las decisiones que debemos tomar:

El primero, acudir siempre a Dios. Proverbios 3:5 dice Afíate de Jehová, de todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia.” Son innumerables los textos en que creyentes en la Biblia le piden a Dios que les enseñe el camino. Y es que Dios como nuestro creador es quien nos conoce mejor y además, sabe todo acerca de todo.  ¿Cómo acudir a Dios? Con una actitud de confianza y sumisión a través de la oración. Confiar en Dios significa depender de su voluntad aunque no entendamos la forma en que El actúa para con nosotros.

El segundo, entender sus principios. Hay muchas respuestas que Dios ya ha dado, hay innumerables cosas que ya la Biblia las dice claramente y aun en aquellos casos en que la Biblia no nos da respuestas precisas, sí tenemos principios que podemos aplicar en diferentes situaciones de la vida.

El tercero, nota cuáles son tus opciones; Aunque hay momentos en los que hay que  tomar decisiones rápidas sin tener tiempo para analizar, es cierto también que en la mayoría de los casos tenemos tiempo de pensar con claridad y es entonces cuando debemos estudiar las opciones que tenemos en determinada situación y las consecuencias de cada una de ellas, tanto a favor como en contra.

Cuarto, discutir el asunto con otros. No con todo el mundo, sino con personas que realmente nos puedan orientar y abrir nuestros ojos a opciones e ideas que quizás no hemos considerado.

Por ultimo, aprovechar y expresar la libertad que tenemos; y es que hay cosas por las cuales no necesariamente hay que invertir tiempo o buscar consejo para decidir porque muchas decisiones que tomamos a diario, son sencillamente triviales. Qué colores vestir, que menú preparar, que corbata combinar este traje, no son asuntos que ameriten que usted haga todo el ejercicio de toma de decisiones como si fuera a elegir a su pareja, su profesión o mudarse a otro país.

Sin embargo, debo aclarar que lo primordial es que nuestro corazón esté realmente dispuesto a recibir la guía del señor y a seguir su voluntad. Es difícil que Dios nos muestre su voluntad si en el fondo nosotros no estamos en actitud a cumplirla. Concluyo reiterando que para hallar la voluntad de Dios, debemos comenzar por estar prestos a obedecerla, no haciendo de ella un consejo u opción más.



* acceso al mensaje de J. McDonald.
http://www.crosswalk.com/ministryaudio/player.aspx?URL=http://ht.salemweb.net/oneplace/wm/ww/ww20091202.wma&ShowId=79&ShowDate=12/2/2009/