miércoles, 30 de mayo de 2012

¿POBREZA?



La estampa  es cotidiana y frecuente entre las comunidades de calles polvorientas y al parecer olvidadas de la gracia de Dios: Debajo de un árbol 4 personas sentadas alrededor de una mesa, están enfrascadas en un juego de cartas o de dominó. Muchas horas de cada día  se gastan en esa actividad y me pregunto ¿De qué viven?

 Alrededor otros observan ávidos y comentando las jugadas y las oportunidades de cada contendor. Una personita en particular capta mi atención, una pequeñita descalza y  prácticamente desnuda, (solo lleva ropa interior) pero bueno, digamos que está  vestida, pero de un lodo amarillento con el que también su rostro está maquillado. Sus cabellitos despeinados parecen rubios, pero creo que es el color del polvo.  Se chupa el dedo, le pregunto por su mami; saca el dedo de la boca y la señala: está sentada jugando.  Oh sorpresa la mía al ver al lado de la mesa, tiradas al descuido en el suelo, casi una docena de botellas verdes .  Aquella velada cotidiana va acompañada con litros y litros de “frías”, todas las que se antojen y hasta que se acabe la jornada.

Y luego es esa la madre que se levanta y exige con una llamada telefónica que le envíen la remesa tan rápido como se pueda, para la leche, la comida y la ropa de la linda niña.
Y luego esa es la niña, entre tantas y tantos otros,  para la que mi amiga de la fundación  recauda fondos y suda cocinando, para servirle un plato de almuerzo digno y revertir la severa desnutrición que la condena a enfermarse, que la condena a reducir su coeficiente intelectual y a ser otra potencial candidata al parasitismo que perpetua la miseria de nuestros pueblos. Es una pena, que en este círculo vicioso hay algunos que la pasan muy bien a costa del sacrificio de otros, y al precio irresponsable de tronchar el bienestar de aquellos por quienes deberían velar. Es una pena.

DE DISCURSOS REPETIDOS Y LECCIONES QUE NUNCA APRENDEMOS



Hemos oído una y otra vez que las crisis siempre llegan y que es medio de las dificultades y las adversidades donde nuestro carácter se prueba y se perfecciona. Hemos oído que la queja es la prostitución del carácter y sin embargo, ésta parece ser la reacción inmediata a cada cosa que se levanta delante de nosotros como un obstáculo. Hasta las pequeñeces cotidianas y temporales parecen ser motivo para que estallemos con brotes de ira, acusaciones, maledicencias, rebeldías y malcriadezas.  

Hemos oído que la vida no se trata de una carrera de velocidad, sino de resistencia, y sin embargo, tenemos una prisa intolerante que no acepta razones, aunque las haya, que no reconoce contratiempos, que no asume la virtud de la paciencia, sino que alborota, vocifera, se violenta y ataca sin miramientos.

Nunca aprendemos a buscar y negociar soluciones, a pedir con decencia información, a procurar cordialmente que nuestro derecho sea validado. Lo peor es que nunca aprendemos a esperar que el tiempo componga aquello que solo el tiempo puede componer, y nuestra impaciencia solo causa un daño mayor. 

Hemos oído, que de la adversidad se aprende, y sin embargo, ¿Quién dice que queremos aprender alguna cosa? Pues si es como oí decir que “Hasta que pasas la prueba, la prueba no pasa” más nos vale aprender y pronto.

lunes, 7 de mayo de 2012

LA RESPONSABILIDAD DE SER MADRE II


Qué hermoso tener como visión de madre el verso Bíblico que dice. "Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada" (Proverbios 31:28) Una madre dichosa, alabada por sus hijos.  Pero la realidad se nos pinta tan distinta. 

Tal vez coincidas conmigo en pensar que el amor de madre raya frecuentemente en lo irracional, y que el amor mal administrado hacia los hijos en un momento dado va forjando personas completamente distintas a lo que hubiéramos deseado. Es inmensamente doloroso que el fruto de tus entrañas, que debería ser tu alegría y tu satisfacción, sea como una espina dolorosamente atravesada en tu alma. 
 
Una frase cuyo autor desconozco dice  “El arte de ser madre y actuar con responsabilidad requiere madurez”. Por su parte el Doctor Josè Dunker plantea que los hijos al nacer requieren sobreprotección pero que a medida que crecen hay que irlos soltando poco a poco.  Saber educarlos  para luego soltarlos  es una de las realidades más difíciles de una madre.  Porque sofocarlos sobreprotegiéndolos es dañino, pero lo opuesto, darles rienda suelta sin ninguna clase de control es irresponsable. 

Una madre típicamente lleva una carga abrumadora sobre sus hombros. Ser madre implica una buena dosis de paciencia, de tolerancia, de entusiasmo, de voluntad, de fe, de saber sortear eficientemente situaciones difíciles e inesperadas. Al parecer le estamos pidiendo martirio, ¿y a qué precio?  Unas veces recibe migajas de amor y de agradecimiento. Pero otras veces el martirio es al precio de ingratitud, rebeldía, irrespeto y abuso por parte de hijos que fueron criados consentidos, y hoy son monstruos egoístas y abusadores.
Por eso es necesario una dosis adecuada de amor, amor que construye y no deforma, amor que  instruye y disciplina. Cuando se disciplina a un hijo, la meta es mostrarle cómo lograr una conducta  que le permita a su vez madurar como persona.  Corregir las conductas inapropiadas a tiempo, reforzando y animando toda buena conducta, modelando y ejemplificando el perdón, definiendo reglas y sus consecuencias.

Nunca será sencillo formar seres humanos, con la semilla de la naturaleza caída que nos acompaña. Por eso la vida espiritual es clave para formar hijos felices, con valores y solidaridad, con personalidad y autoestima sana,  y capaces de reciprocar el amor recibido de su madre y el resto de su familia.
¿Qué te falta por hacer para que un día tus hijos se levanten y te llamen dichosa, feliz, bienaventurada?

martes, 1 de mayo de 2012

LA RESPONSABILIDAD DE SER MADRE


Tres noticias de mi contexto local. La primera, el drama de una madre cuyo hijo de 4 años desapareció, y por semanas toda una sociedad se mantuvo en vilo ante la aparición de un niño de igual perfil, cuyo cuerpecito emergió de las aguas de un rio en avanzado estado de descomposición. Por días vimos ante los medios los altibajos de una mujer lidiando con su dolor y sus evidentes secretos.  Al parecer su historia es un rompecabezas con muchas pequeñas piezas que hay que ubicar para ver el cuadro completo.


Luego, una segunda información,  de una niña de 14 años que se confabula con dos amiguitas, y juntas agreden hasta matar despiadadamente a  su madre. ¿La razón?  Los medios coinciden en decir que dicha madre insistía en aconsejar a su hija adolescente, respecto a las relaciones impropias que sostenía a su corta edad. 

La tercera noticia. La policía tras la pista para localizar y arrestar a una mujer que alegadamente vendió a su bebé de 8 meses de nacido por la suma de 2500 dólares.  El bebé fue rescatado de manos de la compradora y llevado a un albergue estatal hasta nuevo aviso. 

No me gusta ser melodramática, ni  describir con crudeza realidades tan duras, pero algo hay que decir, algo hay que hacer.
Una de las responsabilidades más importantes, hermosas y exigentes es la de ser madre. No es fácil para una madre realizarse como mujer, sintiendo muchas veces las presiones de colocar en segundo plano su rol de madre. Es un reto mantener el equilibrio entre los hijos, la pareja, los exigentes quehaceres del hogar, las responsabilidades del trabajo y la necesidad de cuidar de sí misma.
Hoy día muchas cosas atentan contra la intención de ser una madre adecuada. No es ningún secreto que hay un alarmante número de hogares rotos,  hogares remendados  y hogares vueltos a romper… las personas tienen carencia de afecto sano, constante y duradero.  Una mujer de hoy puede verse concibiendo hijos fruto de más de una relación, sin garantía de permanencia, y sin responsabilidad alguna. El asunto es que en el mejor y en el peor de los casos, la mujer siempre llevará el peso, no solo del embarazo físico, sino de la crianza y bienestar de esos hijos.

El reto  está en asumir la responsabilidad de ser madre con conciencia, con la intención de que, independiente de tus propias luchas y dificultades, los hijos no tengan que sufrir las consecuencias de lo que en su momento nos tocó sufrir a nosotras. Si fuiste maltratada, no tienes que traspasar ese maltrato a tus hijos, más bien procurar sanarte para que no te sientas tentada a hacer a los inocentes pagar por lo que otros hicieron. 

En un reportaje de TV que reseñaba la vida de Teresa de Calcuta, hay una escena en la que ella hablaba ante una multitud sobre el tema de la pobreza. Una persona de la multitud le preguntó como podía ayudar, y ella respondió: “Ama a tus hijos. Sencillamente ama a tus hijos, todo tiene que comenzar allí.”

Y yo pienso que la responsabilidad de ser madre comienza con esa acción: Ama a tus hijos. ¿Con que energía, en que tiempo? ¿Qué significa amarlos?  Amarlos significa verlos como un regalo de Dios, y que están hechos con la necesidad de tu amor más que ninguna otra cosa en el mundo. Un amor que los guie a ser  personas responsables e integras. Un amor que los encamine  a ser ellos mismos, teniéndote como modelo, ejemplo y espejo, pero permitiéndoles desarrollar su propia personalidad e independencia.  --continuará

miércoles, 18 de abril de 2012

STRESSFUL

Después del silencio, más silencio
pero el ruido de agolpa dentro de mi
Me sacude al punto de una implosión.

Respiro hondo, pero el aire en sí está viciado
Y mis pulmones lo rechazan.

Comer me lastima
—hay un infierno en estómago.
Leer me cuesta
—mis ojos aturdidos ven todo borroso.
Mi mente divaga
—entre planes, agendas, quehaceres

Mi espalda lleva una especie de cruz
—el dolor no cede.

Mis manos son torpes
- me corta el cuchillo, resbala y se rompe el cristal,
Me quema la estufa, tropiezo con todo y con nada.

Recuesto la cabeza en la almohada
y ésta se resiste a regalarme
un poco de confort, sumándose a mi calvario.

La mañana regresa y hay que continuar.
Aquí vamos…

Gthompson. 18-4-12

“El da fuerzas al que no tiene ningunas…
Los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas”
“Echando toda su ansiedad sobre El
 porque tienen cuidado de ustedes”
Vengan a mí todos los que están trabajados
 y cargados, yo os haré Descansar”
--Jesús--

martes, 10 de abril de 2012

GEORGINA ¿PORQUE NO ESCRIBES UN LIBRO?

Tal vez soy haragana para escribir 


Son pocas, pero significativas las personas que me han hecho esta pregunta. A veces respondo con evasivas, o con titubeos. Pero ya me toca detenerme a ponderar  el asunto. ¿Por qué no he escrito un libro? 

  •    ¿De qué escribiría? ¿Anécdotas? ¿Poemas? ¿Estudios Bíblicos? ¿Comunicación Radial? ¿Un libro para mujeres?  Usted dígame, porque no soy especialista en nada, porque no soy una eminencia en nada, y mi concepto de publicar un libro es que se debe tener la autoridad y un pesado background  para hacerlo. Asimismo creo que publicar un libro debe ser fruto de tener algo de alta relevancia que aportar y digno de perpetuar.

  •    No he escrito un libro, porque soy muy crítica cuando se trata de publicaciones. Confieso mi gran decepción con muchos autores que escriben por ego, sin suficiente preparación y poco menos ingenio. Hay escritores que  de un planteamiento (que puede muy bien ser un sencillo artículo), hacen un extenso y difuso ensayo al  que llaman “obra”.  Odiaría la idea de ser parte de esa especie,  autores que se jactan de ser escritores pero que, al menos en mi percepción,  deberían leer y leer mucho,  antes de plantearse escribir algo; deberían pensar y pensar mucho, antes de parir un libro; deberían revisar y revisar mucho, antes de publicar una obra. 
Me he sentido engañada y burlada por autores cuyos libros son plagios, donde puedes distinguir la pobreza de su aporte personal en contraste con las ideas de terceros que adoptan como propias.  Hay incluso   auto-plagiadores, cuyas obras subsiguientes reiteran un alto porcentaje de las anteriores.  ¿Cuál es la necesidad de hacer eso?.

  •    No he escrito un libro, porque tristemente vivo en una cultura donde  el libro está en proceso de extinción. Haces una inversión cuantiosa en publicar para  luego  dedicarte a la penosa gestión de que tus amigos vayan a la puesta en circulación, te compren el libro “para ayudarte” y ni siquiera lean la gran joya que  crees que has producido.

  • Y por último, lamento sonar negativa y renuente; en realidad me encanta la idea, pero tal vez, solo tal vez, me pasa lo mismo que a un renombrado periodista digno de toda mi admiración, a quien le pedí una vez que escribiera para el libro devocional Alimento para el Alma y me dijo “Es que soy haragán para escribir”.  Prefiero el síndrome de escribir cuando me nace y soltarlo caliente en el blog, donde por cierto, la difusión es global, instantánea y libre.
Pero nada, partamos la diferencia y digamos que les prometo a mis amigos, empezar a ahorrar, y seguir leyendo, y seguir madurando, digamos, hasta que cumpla 50, y entonces me disponga a publicar un modesto libro enfocado en alguna de mis áreas de interés.

domingo, 8 de abril de 2012

LA BASE DE UNA FAMILIA


Mi área de ejercicio profesional me da acceso a la información personal de muchas familias. Una realidad que he notado que se repite constantemente es la formación de nuevos hogares en base a relaciones informales. Algunas personas, pretenden que una llamada telefónica sea suficiente para borrar el nombre de su ex cónyuge y registrar el nuevo. No tienen claro la complejidad de algunos trámites que exigen documentación, tiempo y testigos para ser validados. ¿Qué decir entonces de las implicaciones tiene para cada hijo e hija que van naciendo fruto de estas uniones frágiles y efímeras?

 Aunque legalmente la institución del Matrimonio sigue formando parte de la estructura de la sociedad, no es menos cierto que se le está dando menos, mucho menos importancia. A pesar de  que el argumento es que una ceremonia o un documento legal no garantiza la legitimidad de una relación de pareja, mi lectura de por qué no formalizar una unión, suele ser verificada en la realidad: las personas realmente no quieren sentirse atados ni comprometidos a largo plazo. Por alguna razón asumen que sus responsabilidades son menos y que es mejor así. Pero ¿mejor para quién?

Ahí está el porqué de tantos desajustes e inestabilidad en la relación de pareja y en la familia.
Tradicionalmente la sociedad a través del matrimonio, ha regulado el comportamiento y la educación de los hijos, y ha establecido un sistema económico basado en la unidad familiar. Pero lamentablemente, el comportamiento actual de muchos no implica compromisos de ningún tipo, y me pregunto què implicaciones tendrá esto para las futuras generaciones.

¿A qué llamamos familia? Podemos partir del concepto de que la familia es un grupo de personas relacionadas por el parentesco. En este grupo se observan todo tipo de conductas, amor, odio, violencia, honestidad, manipulaciones de poder y de emociones… de todo un poco, y a veces de todo mucho.

Todos de una u otra manera tenemos una familia, y la misma puede ser fuente de estimulo a la realización o a la frustración, según los grados de funcionalidad o disfunción que se manejen a lo interno de la misma. 

Yo pienso que la familia necesita un matrimonio comprometido como base, donde la unión de un hombre y una mujer nutra y proteja la unidad de sus miembros, dedicados a fomentar la armonía y desarrollo de cada persona. Existen cambios dramáticos cuando la unidad familiar se ve interrumpida y se rompe la armonía en una pareja inestable.

Necesitamos detenernos y hacer una reflexión a fondo acerca de la familia. No podemos simplemente continuar dormidos como el camaron y llevados por la corriente. 

El matrimonio estable es, en conclusión, la base de una familia sana.

El Dr. José Dunker[1], al respecto, establece 3 postulados generales:

1)   En una familia saludable el padre y la madre mantienen una relación más cercana que con cualquier otro miembro de la familia.
2)   En una familia saludable, el padre y la madre comparten tiempo de calidad con cada hijo o hija.
3)   En una familia saludable, hermanos y hermanas se dan apoyo y negocian sus diferencias sin la intervención de papá y mamá.

Se trata vínculos que permiten desarrollar una familia sana, capaz de producir hijos sanos y de buena autoestima.


[1] Dunker, José, Psicologìa del Hombre caído, pág. 57

sábado, 7 de abril de 2012

RAPSODIA 3: PALOMAS DEL AMOR Y EL DESAMOR

Amo la paz y la espiritualidad.
Paz que sobrepasa todo entendimiento,
Espíritu que conecta con el intocable,
En  una intimidad trascendente y sublime.
Sí, una paloma es un poderoso símbolo,
que las hace dignas de mi admiración y afecto.


Pero he aquí unas aves que en vez de paz
Me han declarado la guerra,
Con su ruido morboso al amanecer
Con  su testarudez al insistir en hacer nidos
en mi ventanas.
Se han instalado aquí, adueñándose de mi vista,
Ensuciando mis dinteles, espiando mis pasos,
Esparciendo sus plumas
y haciéndome ver sus pleitos violentos.
Son grises y antipáticas, cínicas y cobardes.

Creo que estas palomas que me acosan,
Simbolizan el submundo de los hipócritas,
esos que provocaban nauseas a Jesús,
que se proclaman espirituales, pero su vida es eso:
Ruido, invasión y  asqueante falsedad.
¿Hasta cuándo las he de  soportar?

GThompson, 7-4-2012

viernes, 6 de abril de 2012

TENEMOS ESPERANZA

Hoy he vuelto a escuchar y cantar el himno "Tenemos Esperanza" que usó la delegación latinoamericana en el Congreso Lausanna en Ciudad del Cabo 2010: y porqué no, lo vuelvo a publicar aquí: 

Porque Él entró en el mundo y en la historia;
Porque quebró el silencio y la agonía;
Porque llenó la tierra de su gloria;
Porque fue luz en nuestra noche fría.
Porque Él nació en un pesebre oscuro;
Porque vivió sembrando amor y vida;

Porque partió los corazones duros;
Y levantó las almas abatidas.
Por eso es que hoy tenemos esperanza
Por eso es que hoy luchamos con porfía;
Por eso es que hoy miramos con confianza
el porvenir (en esta tierra mía)

Porque atacó a ambiciosos mercaderes.
Y denunció maldad e hipocresía;
Porque exalto a los niños, las mujeres
Y rechazó a los que de orgullo ardían.
Porque cargó la cruz de nuestras penas;
Y saboreó la hiel de nuestros males;
Porque aceptó sufrir nuestra condena
Y así morir por todos los mortales.

Porque una aurora vio su gran victoria
sobre la muerte, el miedo, las mentiras;
ya nada puede detener su historia,
ni de si reino eterno la venida.

lunes, 2 de abril de 2012

A CONTRAVIA


A las 7.30 de la mañana, una señora camina en vía contraria por el túnel de la gran avenida. Obviamente "She's out of her mind".   Un breve pensamiento de ¿Si pudiera detenerme y de alguna manera procuro sacarla antes de que algún vehículo la atropelle?  Pero reacciono: quizá mi intención sería una locura peor. Y llamar al 911 es aun más loco. Si nunca responden. ¡Dios! Te encomiendo ese caso. 

Un ciclista intenta doblar a la izquierda en vía contraria, en el mismo punto en que yo intento doblar a la derecha tal como naturalmente me corresponde.  Un segundo más y lo despacho a la eternidad. O me despacha él a mí de un ataque al corazón. ¡Cómo se le ocurre algo así! ¡De dónde salió ese inconsciente! ¿Qué es lo que tiene en la cabeza? No salgo de mi asombro por mucho rato. 

¡Uno!,  ¡dos!,  ¡¡¡tres!!!  No, no estoy aprendiendo a contar; solo he decidido ver cuántos motoristas  tengo que esquivar en la Ave. Cayetano Germosén en un lapso de 5 minutos: Uno es “Delivery de colmado”, raza incorregible de transgresores de toda ley de tránsito. ¿Estarán vivos o existen los zombies?  Otro es repartidor de pan,  con docenas de fundas repletas de pan que abarcan la mitad de la vía… y el tercero es un individuo que transporta a dos pequeños, que me niego a creer que sean sus hijos. Asumo que a sus hijos no los arriesgaría en esta temeraria travesía. 

¿Será que esa es una norma en nuestras vídas, ir en vía contraria, consciente o inconscientemente, a riesgo de todo?.¡Cuántas conductas autodestructivas exhibimos!