Es aconsejable tomar tiempo para hacer
ejercicios como el que aparece más abajo. Es recomendable ese tipo de examen
para detectar cómo se es como persona, sana y estable.
Es de lugar hacer un análisis
psicofísico personal para ver el estado en que esta uno, dada que la sociedad
en que vivimos actualmente está exageradamente convulsionada con hechos que
chocan con las virtudes y violan los principios de la ética-moral que debe
prevalecer en la colectividad.
Estamos en una etapa existencial
recargada de intrigas políticas, disconformidades eclesiales, males que
socavan la fe, hipocresías que perturban la conciencia, e
injusticias, entre otros males, que lesionan la dignidad de los seres humanos.
Tome usted unos minutos para hacer esta valoración (exploración)
personal.
Todo ser humano necesita hacer un examen
físico periódicamente. De la misma manera las personas deben hacer un examen de
la condición de su condición de vida para ser desintoxicada de impurezas.
El examen físico corporal lo efectúa un médico
con la asistencia de la biotecnología y los diversos aparatos simples o
sofisticados que ahora ofrece la alta tecnología.
El
examen del espíritu o estado emocional es más sugestivo, pero no menos
escrutado e importante. Se hace mediante el análisis mental, rememorando los
actos contra Dios, el prójimo y con uno mismo, por pensamiento, palabra y
hecho; además, lo que se ha hecho y se ha dejado de hacer.
Muchas veces el individuo de fe y práctica
tiene el alma herida. Siente molestias, ansiedades, inquietudes,
descorazonamiento, angustia y hasta desesperación. Cuando esto sucede, es
necesario hacer un exhaustivo examen de la condición existencial.
El sentido de la condición del alma y
las razones para la perturbación de la conciencia pueden ser múltiples:
·
Soberbia espiritual o sea falta de humildad de corazón que hace que sea
prepotente.
·
Rigidez, pero, sin embargo frágil como cáscara de huevo.
·
Modestia falsa.
·
Hechos que yacen en el subconsciente.
El malestar llega a causar esterilidad
espiritual, dificultad para orar, conflicto interno, tropiezos con el prójimo,
desamor y lejanía de Dios, dificultades interpersonales, etc. Todo esto y más
sin reconocer la razón del deslizamiento que le agobia.
Se necesita tener una conciencia
crítica, sensibilidad, sinceridad, discernimiento y fuerza de voluntad para
hacer un auto-examen a fin de analizar y determinar el “porqué de esta
condición del espíritu”.
Es saludable saber cuál es el causante de la
herida del alma y tratar de curar el corazón y la mente para así purificarse de
toda inmundicia y curar la herida.
Cosas y hechos que pueden herir el alma,
socavar la energía, y aturdir la mente:
- El peso de malas acciones
cometidas por pensamiento, palabra u obra
- Desengaños, decepciones.
- Debilidades personales difíciles
de controlar.
- Experiencias traumáticas no
sublimadas.
- Esperanzas y anhelos no
alcanzados.
- Soledad.
- Complejos por
inseguridad.
- Desconfianza sin
sentido ni razón.
- Confusión de la
percepción de Dios o suspicacias improbables de otras personas.
- Fracasos en la vida.
- Desempleo.
- Ingratitudes.
El alma del piadoso, el corazón
del justo, y el espíritu del humilde, deben estar curado de toda herida, limpia
de toda impureza, inmáculo de odio, y libre de todo sentimiento traumático o de
culpabilidad perturbadora.
¿CÓMO ESTÁ
TU ALMA, MENTE, Y CORAZON?
- ¿Cómo desierto seco
y estéril?
- ¿Cómo porosa arena
de playa?
- ¿Cómo lodo de
pantano fangoso?
- ¿Cómo bosque
frondoso pero impenetrable?
- ¿Cómo valle de
sombra de muerte?
- ¿Cómo pestilente
pocilga de cerdos?
- ¿Cómo agitado y
tempestuoso mar?
- ¿Cómo la penumbra de
un frío día sin sol?
¿ESTÁ TU
ALMA, MENTE Y CORAZÓN, ASÍ?
- ¿Cómo jardín
matizado de perfumadas flores?
- ¿Cómo montaña
elevada hacia lo alto?
- ¿Cómo el amanecer de
un hermoso día?
- ¿Cómo el agua
cristalina y refrescante?
- ¿Cómo el aroma de
fragante bálsamo?
- ¿Cómo la
transparencia de un soleado día?
- ¿Cómo la cara
risueña de una niña sin picardía?
- ¿Cómo la inocencia
de un niño sin malicia?
- ¿Cómo águila
remontada en alto vuelo?
- ¿Cómo tierra fértil
para cultivar la semilla de la fe?
- ¿Cómo rayo de luz
que disipa la oscuridad?
- ¿Cómo el Cristo que
es la Verdad y la Vida?
Ante estas preguntas se anteponen
los fundamentos de los principios de la ética-moral y el modo civilizado que
debe prevalecer en la sociedad. ¿Está usted cómodamente ajustado espiritual y
emocionalmente en ese estado existencial en la sociedad en que vive?
Firma invitada de :
Telésforo Isaac
Obispo Emérito Iglesia
Episcopal/Anglicana