miércoles, 25 de febrero de 2015

¡VIVA LA REPUBLICA DOMINICANA!


Conmemorando la independencia de la República Dominicana. 

Así como se ha dicho que hay un solo niño más bello del mundo y cada madre lo tiene, siento que hay una sola bandera más hermosa y significativa en el mundo: La bandera dominicana, donde están plasmados los ideales más altos y nobles de nuestra identidad como nación. Por estos ideales de justicia y paz, muchos hombres y mujeres derramaron su sangre. ¿Qué más puedo hacer que exhibir con gran satisfacción el símbolo de la dominicanidad, que tiene como centro la fe en Dios,  el valor de la patria  y la garantía de la libertad?
“Y Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”
‘¡Viva la República Dominicana!

martes, 24 de febrero de 2015

CONFLICTO



Puestas y puestas de sol sobre  el enfado
Muchos amaneceres desperdiciados
Por un alma humillada y renuente
que padece el agravio sin delatarlo
mientras  prepara el  evitable funeral
que ocurrirá si  las heridas no curadas
convulsionan en choque con la muerte.

Traumático desenlace, ya que  a veces
se sobrevive a un fuerte huracán,
Para entonces  sucumbir
ante una leve tormenta.

lunes, 23 de febrero de 2015

JUSTICIA PARA TODOS


La justicia como concepto ha sido objeto de reflexión filosófica, legal, y teológica así como motivo   de debate a través de la historia en todo el mundo conocido.  La justicia ha sido catalogada como una virtud humana,  y se ha definido como el arte de hacer lo justo, y de «dar a cada uno lo suyo.”

La ausencia de justicia, o la aplicación viciada de ella ha generado y sigue generando acciones y movilizaciones, individuales y masivas en demanda de ella. Se exige el castigo correspondiente por la infracción cometida, indemnización al agraviado, exoneración de culpa al no culpable, respeto de derechos adquiridos, reivindicaciones  esperadas por sectores afectados por factores adversos… todo ello forma parte de un intrincando sistema que se espera funcione.

No se trata solo de un valor de carácter universal.  La fe cristiana es abanderada de la justicia. Dios nos ordena, tanto a las naciones como a las personas, que seamos justos. Uno de sus atributos personales es la justicia.  

“Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide el Señor de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios. Miqueas 6:8.

En el Antiguo Testamento de la Biblia hallamos información muy clara sobre  el Sistema Legal diseñado por Dios, que  aseguraba aplicar  la justicia adecuadamente. Primero, la selección de los jueces, descritos como personas honorables, dignas, temerosas de Dios, no sobornables y que despreciaran la falta de honradez. A estos se les requería ser equitativos, desprovistos de favoritismos o discriminación:

“ No torcerás la justicia; no harás acepción de personas, ni tomarás soborno, porque el soborno ciega los ojos del sabio y pervierte las palabras del justo. 20 La justicia, y sólo la justicia buscarás, para que vivas y poseas la tierra que el Señor tu Dios te da”. Deuteronomio 16:18-20

A veces escuchamos el grito impotente de personas que observan un sistema corrompido por el poder político, el poder del dinero (limpio o mal habido), o por las amenazas que a su integridad física o familiar pueda exponerse el administrador de justicia.  Pero otras  veces escuchamos personas afirmar “Yo confío en la justicia de mi país”, esperanzados de que su causa será manejada con equidad, haciendo valer el derecho por encima de toda artimaña y toda estrategia ilegitima que pueda viciar un proceso o cambiar una sentencia. 

Mientras navegamos entre ambas realidades, mantenemos la ilusión de que la verdad, la honestidad y el derecho de cada uno llegue a ser respetado y defendido dignamente. Hoy aspiramos a que los principios bíblicos de la justicia sean los que  regulen a quienes tienen la autoridad de administrarla en nuestras cortes o tribunales, y que puedan hacerlo con probidad, firmeza e independencia. 

viernes, 13 de febrero de 2015

MIEDO VS. COBARDIA

Una cosa es el miedo, emoción natural para auto protegernos del peligro y la incertidumbre, y otra cosa es la cobardía, que frustra toda intención de superar las dificultades que se presentan en nuestro diario vivir. El miedo implica un nivel de sensatez que puede regular la temeridad, pero, aun cuanto siento miedo, lo administro y sigo adelante sin ignorar el real peligro. La cobardía por su parte implica devolverme y perderme la oportunidad de vivir la experiencia de la victoria y la conquista. La cobardía nos hace inútiles, mientras superar el miedo puede hacernos héroes.

lunes, 9 de febrero de 2015

"NO CREAS ESTE FALSO ABANDONO"


“No creas, nunca creas este falso abandono.”
 (Mario Benedetti, Poema Chau Número 3)

Con esta cita poética podemos intentar quedar bien con amigos que obviamente, pasan por toda clase de circunstancias en las que se espera deberíamos estar solidariamente cerca de ellos, pero no estamos.
Algunas veces nuestras excusas son razonables, otras veces, son un tanto protocolares y superfluas para no quedar tan mal. Mientras tanto, la sensación de abandono que experimentan nuestros amigos es muy real.

“Yo elijo a mis amigos”

Esa frase, cuando me la dijeron, (la única que vez que me la han dirigido), me resultó fuerte y chocante, pero franca, tanto que la agradecí. La expresión me demostró que estaba frente a un ¿caballero? con el  que un amigo en común estaba tratando de… ya usted sabe qué. Claro,  amonesté furiosa a nuestro amigo en común, y practiqué el  ejercicio de perdonar.  Y del  otro potencial amigo… solo quedó la frase de marras para lección y re-lección. (Tal vez todos elegimos a nuestros amigos, aunque no le espetemos la frase a la gente en su cara).

Los amigos son un don de Dios que nos sostienen y nos animan en toda época de la vida.
Creo que la amistad  es algo sumamente espontáneo y no hay formulas ni secretos para construirla.
Creo que la amistad es comunión y apoyo de doble vía: Podemos contar el uno con el otro y viceversa. Proverbios 17:17  dice “En todo tiempo ama el amigo y es como un hermano en tiempo de angustia.”


Pensemos: ¿Cómo podemos cultivar verdaderas amistades? ¿Hasta qué punto apreciamos las amistades que tenemos? ¿Qué podemos hacer para dedicar tiempo a nuestros amigos?  

domingo, 18 de enero de 2015

¿ANTES MUERTA QUE SENCILLA? EL CULTO AL CUERPO.


“¿Antes muerta que sencilla?” Sí, la popular expresión se hace realidad una y otra vez en nuestros días. Más de una ha dejado su vida en el proceso de pretender ser más bella. 

En los hechos más recientes una hermosa chica de 19 años, recibe  una cirugía estética como “premio” en un concurso de belleza. Terminó recibiendo la muerte como regalo. Otra candidata en otro certamen, está hoy confinada a una silla de ruedas por las inyecciones que, en busca de tornear mejor su cuerpo, le causaron daños irreparables en sus caderas y piernas. Con pesar ella admite: “Estoy pagando por mi vanidad”.

La prensa también da cuenta de la saga de algunos pretendidos cirujanos que hoy son tristemente célebres por las múltiples demandas de mala práctica, que (alegan los demandantes) han causado daños irreversibles o han costado la vida a varias de sus pacientes.

Y aun así, sigue la carnicería. Los nuevos estándares de “belleza”, procuran un cuerpo voluptuoso que pocas tienen de origen y muchas procuran conseguir por el medio rápido y costoso de las cirugías, las lipos, los implantes y los rellenos. Algunos procedimientos son  muy invasivos para la salud general, y peor aún, muchos son realizados por cada suerte de aprovechados, enganchados a especialistas,  que se enriquecen realizando procedimientos sin estar facultados para ello, o realizados en “clínicas” que no reúnen las mínimas condiciones.

Mientras tanto, las niñas en casa ven a estas chicas esculturales en la TV, y sueñan despiertas, o se  hunden un poco más en la calamidad de su  pobre autoestima, y la insatisfacción con su cuerpo es incentivada por esta desenfrenada demanda de una sociedad frívola y desprovista de valores. Insatisfacción que crea ansiedades que antes nadie padecía, y que acompaña a las más atrevidas que vuelven al quirófano una y otra vez y aun no les gusta lo que ven en el espejo. Es la trampa de la mujer objeto, que tiene que vivir en busca de permanente aprobación y aceptación , y es la trampa de la mujer-diva, que no puede reconciliarse con su edad, su estatura,  con sus canas, arrugas y su peso.

 Antes solo las famosas se sentían obligadas a hacerlo. Hoy me sorprende saber que hasta una humilde ama de casa que no tiene a veces ni para pagar el alquiler de su casa, está tramando hacerse los pechos, o los glúteos, o ambas cosas; me estremezco de perplejidad.


¿Dónde habrá quedado la gracia, la naturalidad y el encanto de ser mujer, de cuidarnos y embellecernos sin que sea esto la esencia de nuestra vida? ¿Quién nos ha robado la autoestima sana y la sensatez? 

Creo que  nos conviene reflexionar y desistir de exponer insensatamente la salud y la existencia misma por responder a un sistema infame y desvalorizante de  la  esencia de ser mujer. 

miércoles, 14 de enero de 2015

FORTALEZA Y FRAGILIDAD HUMANA


Las condiciones o características de fortaleza y fragilidad humana, aparecen generalmente de manera perceptible en personas de todas las capas sociales. El mes de enero es un tiempo en que de manera concreta se presentan esas tipologías.

La fortaleza humana se da durante este  período cuando parientes o comunidades dedican atención y desvelo por los hijos o niños de todas clases y condiciones sociales; o cuando son actividades de instituciones, dirigentes políticos, organizaciones no gubernamentales, u otras entidades de asistencia social a favor de niños y personas  necesitadas. Estos testimonios de afectos y esmero, pueden considerarse como fortaleza humana,  presencia de espiritualidad, o interés especial de compartir bondad, aunque sea de manera simbólica en espacio y tiempo limitado.

Aparte de lo arriba señalado, al final del mes de enero, habrá observaciones de índole patrióticos y de tradiciones religiosas. De una manera u otra, el pueblo participará en lo que acontece durante este período, y habrá expresiones  de la fuerza o  debilidad del individuo, y del conglomerado, ya que estos eventos son parte de la idiosincrasia del pueblo.   
La fragilidad humana se hará notar, en algunos casos, por síntoma de  depresión psíquico/mental causada por la resaca económica, los excesivos gastos, y estrés,  debido a las múltiples actividades  durante los últimos días de diciembre, eventos en enero, matizados por los exagerados consumos, las fiestas, las eufóricas alegrías,  y se suma a estos, las conmemoraciones religiosas patrióticas tradicionales.  

Hay que estar conscientes de estas actividades, a fin de sobrellevar todo lo pasado y por pasar. Es menester tener fortaleza espiritual, claridad  mental, equilibro emocional,  para aguantar y esquivar  las fragilidades   que se afloran y dilatan las debilidades. Por tanto, es de lugar, recomendar que se deba hacer ejercicios de planificación y tener fuerza de voluntad, disciplina, raciocinio lógico, determinación, y actuar oportuna y correctamente. Esto se debe hacer en todas las fases y circunstancias; pues, demuestra la implicación de fortaleza, para contrarrestar la impotencia, y disminuir la fragilidad humana.

El Salmo 90 verso 12, tiene una enseñanza  que es bueno tomar en cuenta por toda persona sensata; es una oración a Dios y dice así: “Señor, enséñanos a contar nuestros días, para que entre  la sensatez en nuestras cabezas”.  En otras palabras, hay que coger cabeza para ser sensato,  y cumplir idóneamente como individuo, o grupo cívico social.

Se debe pensar ponderadamente, actuar moderadamente, proceder con justicia, ser solidario, respetar la dignidad de todos, y esforzarse con perseverancia para mantener la paz, y la concordia en la nación; ahora y continuamente.  

Oímos decir repetidas veces estas expresiones: “hay que coger cabeza”, “fulano no coge cabeza”, “mengano ha perdido la cabeza”. Estos dichos se utilizan para señalar que se comenten errores por no pensar bien, o por ser negligentes, osados o compulsivos al hablar o actuar incorrectamente.

“No coger cabeza”, les sucede a padres y madres, dirigentes políticos, líderes religiosos, personalidades influyentes, así como a individuos de todas clases y condiciones. En esto se muestra la fortaleza y la debilidad humana. En la actualidad y siempre, tenemos el reto de mantener la necesaria condición de fortaleza para minimizar o quitar los rastros de debilidad.

Por Telésforo Isaac

martes, 13 de enero de 2015

UNA CITA FRUSTRADA



Era pequeña, no recuerdo qué tanto, tal vez 8 o 9 añitos. Me entusiasmaba la historia de los padres de la patria y de la independencia. Aquel febrero, marcharía por primera vez en el desfile de aquel día memorable, desde el parque Salvador, donde están los bustos de los héroes nacionales, y luego por la avenida independencia.

En el colegio habíamos ensayado por semanas con el profesor de educación física, aquellos repliegues coreografiados que darían vistosidad a nuestra marcha. Organizados por tamaños y por género, sincronizábamos cada paso y cada giro al compás dictado por el instructor.

La mañana del desfile había llegado. Nadie me lo había pedido o sugerido, pero mi corazón ingenuo pensó en llevar flores ante el monumento de los Padres de la Patria. Obtuve el permiso de mi madre para cortarlas de los rosales que adornaban el pequeño jardín de enfrente de la casa.  Con mi uniforme escolar, y flores en mano, subí a barra de  la bicicleta en la que mi padre me conduciría hasta el punto de encuentro.

Llegué y enseguida intenté ubicarme en la formación de las compañeritas que iban llegando; de pronto la profesora que nos organizaba me miró con cara de desaprobación, y me dijo: “¿Qué pasó contigo, que traes medias de otro color? Así no podrás marchar”. Me miré los pies, y miré los pies de las demás; mis calcetines color “kaki” de siempre… las chicas, con calcetines blancos… no tuve tiempo de pensar… La  misma profesora me sacó de la fila, reubicando  a otra chica en mi posición. Solo recuerdo que intenté hablarle inútilmente, pero ella siguió enfocada en su tarea, y yo quedé mirando alrededor, aun con las rosas en las manos y la perplejidad de que mi padre ya se había ido. 

El trago amargo no me  deja recordar cómo y cuando regresé a casa esa mañana, ni dónde quedaron las flores que mi amor patrio me hizo cortar del jardín de mamá.


Anotación: décadas después estoy tramando completar este encuentro y presentar, en honor al mérito de mis héroes patrios, las flores que les debo. 

DUDA


Estoy dudando de tu pericia como joyero,
Tanto como dudo de mi valor como gema.

Me cotizas como piedra pulida de alto precio
Pero no me compras, mas me desdeñas
Como quien arroja un diamante en un zafacón.

Y tu alabanza se torna discordante
Y mi miseria se hace más honda,
Como quien se autoregala y aun así
Sigue en solitud viviendo como barro,
Barro opaco, a veces endurecido,
A veces húmedo fango,
Y  a veces hecho polvo, como ahora.

GThompson 13/1/2015

martes, 6 de enero de 2015

RIESGO DE REPUTACIÓN: DE LO EMPRESARIAL A LO PERSONAL


Los especialistas en gestión de riesgo incluyen el tema del riesgo reputacional en su clasificación de los eventos y circunstancias que se constituyen en factores de riesgo para las organizaciones. Se trata de la posibilidad de que  una institución sufra pérdidas como consecuencia de un deterioro en la percepción que de ella tengan los clientes y potenciales clientes. Este deterioro en la imagen puede deberse a causas reales  o ficticias. 

Se trata de uno de los riesgos más difíciles de gestionar. En otros tipos de riesgo se juega con el “apetito”, definido como el grado de temeridad a que una institución se atreve a llegar en pro de resultados favorables (¿Qué precio estamos dispuestos a pagar si esto fallara?, pero ¿Qué tanto vamos a ganar si, arriesgándonos, lo logramos?)

No suele ser así con el riesgo de reputación.  Mitigarlo es una tarea preventiva constante, que incluye mantener los estándares de calidad y buen servicio que fortalezcan la imagen institucional: transparencia, excelencia en la atención, manejo de quejas de los clientes, y canales de comunicación disponibles para contrarrestar cualquier información desafortunada que pueda perjudicar a la organización.

Y esto del riesgo reputacional trasciende los linderos de lo empresarial y se aplica perfectamente en el plano personal para quienes tienen un genuino interés en desarrollar y mantener liderazgo en su área de  influencia y avanzar en el plano profesional. Bien dice el proverbio: “la mujer del Cesar no solo tiene que ser seria, sino, parecerlo”. Nos plantea el costo que tiene a veces para una persona el caer en la desgracia de que su buen nombre sea cuestionado aun sin razón, por una mala interpretación o un falso rumor.  

Me cuesta creer cuando hay personas que entienden que su “vida privada” no tiene que ver con su vida profesional. Yo tengo la percepción que sí tiene que ver y mucho, y que, incluso hay que administrar la libertad a la que se pueda entender se tiene derecho en pro de los objetivos de mayor trascendencia que podamos perseguir. ¿Que el hábito no hace al monje? pero lo identifica; ¿Dime con quién andas…?  puede dar un lectura de quién soy;  ¿Qué no importa el qué dirán, porque como quiera dicen?… ¿Realmente no importa? He visto personas talentosas echar a perder oportunidades profesionales por comportamientos que tal vez entendieron que estaban desligados de su ámbito laboral… a veces información que han provisto gratuita e imprudentemente en las redes sociales o en un lugar público y se convierten en su espada de Damocles.


Definitivamente,  hoy día la buena reputación es un activo, tan o más valioso que cualquier otra competencia profesional deseable. Administrarla lo mejor posible… esa es la cuestión. 



PEDRO MARTINEZ


Pedro Martínez. “Pedro El Grande”,  “El monstruo de Manoguayabo”. El lanzador dominicano ganador de tres  premios Cy Young, el  galardón que otorgan las Grandes Ligas  a los reyes del  montículo. Hoy ve coronar su historia con la entrada al salón de la Fama de Cooperstown, el segundo Dominicano en lograrlo.

martes, 30 de diciembre de 2014

APRENDIENDO

 
Estoy aprendiendo
A ignorar las estrellas fugaces
Y administrar mi hambre sin mendigar.

Estoy aprendiendo
A olvidar el reloj,
 para perder la noción del tiempo 
y vivir sin esperar.

Estoy aprendiendo
A no publicar mis victorias,
y menos aun mis derrotas,
A dejar en blanco las páginas de la agenda
Así no quedarà historia ni memoria. 

Estoy aprendiendo a detenerme,
a devolverme, a renunciar.
No sé que más me resta por aprender,
Pero mientras no sepa, estoy a gusto con la idea
De seguir improvisando.

GThompson, 30-12-2014

viernes, 26 de diciembre de 2014

REGALE VALORES



Por Juan Vega Gonzáles. *

A fin de año se suele pensar en los logros y no logros alcanzados y en los desafíos por venir. Reflexionando sobre las causas del atraso de los países menos desarrollados, puede encontrarse un factor común como la falta de confianza para hacer negocios.
En presencia de déficit de confianza, de trabajo en equipo y cuando las personas no esperan que las leyes y/o los compromisos se cumplan, prefieren evitar el riesgo y no hacer negocios, lo que al final perjudica el desarrollo de los países y a las mismas personas.
Pensar que vamos a ganar a corto plazo cuando en realidad nos vamos a perjudicar a mediano y largo plazo es en realidad engañarnos a nosotros mismos; tal cual vivimos engañados en medio de una publicidad consumista que nos lleva a pensar que cosas dañinas parecen ilusamente ser de beneficio.
Para muestra, considere que tres de las industrias más rentables del mundo como las bebidas gaseosas y de comida chatarra, que nos venden la ilusión de la alegría familiar, la industria de licores con la alegría de la fiesta y la de armas con la idea de la defensa/protección, generan en realidad problemas gigantescos de diabetes, hogares destrozados y miles de personas inocentes asesinadas cada año.
La respuesta al desarrollo de los países, está en el sistema educativo. El cual a su vez se fomenta en valores que no deberían ser enseñados como normas de obligatorio cumplimiento; sino más bien como aspectos valiosos inmersos en el deseo de cada persona de hacer bien a sí mismo(a) y a los demás.
El sistema educativo, bien orientado, tiene la capacidad de desarrollar el pensamiento y las actitudes necesarias para el bien común; así como la reflexión por la responsabilidad que cada persona con sus semejantes.
Si va a regalar algo además de buenos deseos en estas fiestas, regale valores. Regale el valor de la honestidad, de la puntualidad, y del respeto a los demás. Regale el valor de la responsabilidad por los resultados y acciones que se esperan de cada persona.
En valores, la mejor forma de darlos y pedirlos es enseñarlos con el ejemplo. Dé el ejemplo y contribuya en 2015 con transparencia, puntualidad, respeto y responsabilidad para que todos juntos contribuyamos a hacer de nuestros países un mejor lugar para vivir, convivir e invertir. Amén.

*Juan Vega Gonzalez es especialista en Banca y Microfinanzas.