"Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y enterrado,escribe cosas dignas de leerse, o mejor aún, haz cosas dignas de escribirse... - Benjamin Franklin


sábado, 23 de enero de 2010

TERREMOTO


Escribí esta reflexión en el mes de Julio del año 2004, a propósito del último terremoto que afectó a la República Dominicana en el año 2003. Fue publicado en el devocionario “Alimento para el Alma” del año 2005. Me ha parecido pertinente repetirlo en esta oportunidad. 


"No temeremos, aunque la tierra sea removida" Salmo 46:2


Nos despertamos aquella mañana escuchando las noticias de que un fuerte sismo (de 6 grados en la escala de Richter) había sacudido la zona noroeste del país. Varios edificios, entre ellos una escuela, colapsaron, así como muchas casas de familia sufrieron daños considerables. A primeras horas de aquel día llamé por teléfono a hermanos en la fe, amigos y familiares que tengo en las ciudades afectadas. Todos coincidieron en narrar cuán intimidante fue este fenómeno. Las replicas continuaron por varias semanas sembrando pánico entre mucha gente.

Gracias a la misericordia de Dios no hubo una tragedia colectiva en esta ocasión. Dos personas se reportaron como víctimas y en realidad murieron por ataques al corazón y no por el sismo. Las semanas siguientes se registró un flujo masivo de personas asistiendo a las iglesias y muchas decisiones por Cristo se verificaron.

Para el ser humano, la naturaleza es inestable e impredecible. A veces nos da dramáticas y trágicas sorpresas. El Salmo 46 es una inspiradora expresión de confianza absoluta en el único que es inconmovible: Dios. ¿Cómo estar tranquilos en medio de insospechados peligros? " Estad quietos". Esta expresión nos invita a
Controlar el pánico que lleva a la desesperación y aceptar la soberana acción del todopoderoso, que aunque no lo comprendamos enseguida, tiene un propósito.
¿Es más fácil decirlo que vivirlo? Cierto, pero en tales momentos nos conviene hacer memoria de que Jehová de los ejércitos está con nosotros y es nuestro único refugio cien por ciento seguro.
Dios es nuestro amparo y fortaleza.

No hay comentarios: